Fundamentos de la Epistemología de Descartes y la Ética de Santo Tomás

Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,42 KB

Epistemología de René Descartes y el Pensamiento Moderno

A lo largo de la Edad Moderna se desarrollaron diversas teorías sobre el problema del conocimiento. Una de las más importantes es la de René Descartes, considerado el padre de la filosofía moderna, ya que introduce un giro subjetivista al situar al sujeto y su pensamiento como punto de partida del saber.

El Método Racional y sus Cuatro Reglas

El objetivo fundamental de Descartes era elevar la filosofía al rango de ciencia, es decir, dotarla de una base absolutamente segura y universal, semejante a la de las matemáticas. Para ello, propone un método racional compuesto por cuatro reglas fundamentales:

  • Evidencia: Aceptar como verdadero solo aquello que se presente de manera clara y distinta.
  • Análisis: Dividir los problemas complejos en partes más simples.
  • Síntesis: Reconstruir el conocimiento mediante la deducción.
  • Comprobación: Revisar todo el proceso para evitar errores.

Según Descartes, la verdad se caracteriza por la certeza, que siempre va acompañada de claridad y distinción. Una idea es clara cuando se presenta de forma evidente al entendimiento, y distinta cuando está perfectamente delimitada y separada de las demás. Solo las ideas claras y distintas pueden constituir un conocimiento verdadero, válido de forma universal y necesario.

La Duda Metódica y la Primera Certeza

Para encontrar una verdad absolutamente indudable, Descartes aplica la duda metódica, que consiste en poner en duda todo aquello que pueda ser cuestionado. En este proceso:

  • En primer lugar, duda de los sentidos, ya que a veces nos engañan.
  • Duda de la realidad sensible, pues podría tratarse de un sueño.
  • Posteriormente, incluso duda de la razón y de las verdades matemáticas al plantear la hipótesis del genio maligno, un ser que podría engañarnos haciéndonos creer como verdaderas cosas que en realidad no lo son.

Sin embargo, en medio de esta duda radical, Descartes descubre una certeza imposible de negar: el hecho mismo de dudar implica pensar, y pensar implica existir. De este modo formula su primera verdad indudable: “Pienso, luego existo” (Cogito, ergo sum). El yo queda así definido como una sustancia pensante, y esta certeza se convierte en el axioma fundamental sobre el que se construye todo el conocimiento.

A partir de esta primera certeza, Descartes intentará demostrar la existencia de Dios, quien actúa como garante de la verdad y asegura que aquello que el entendimiento percibe de manera clara y distinta no puede ser falso. De este modo, el conocimiento racional queda plenamente fundamentado.

Ética de Santo Tomás de Aquino y la Escolástica Medieval

Santo Tomás de Aquino, principal representante de la Escolástica medieval, desarrolla una ética de inspiración aristélica, de carácter eudemonista y teleológico, ya que considera que todas las acciones humanas tienden a un fin y que el fin último del ser humano es la felicidad. Sin embargo, a diferencia de Aristóteles, sostiene que la felicidad perfecta no se alcanza en esta vida, sino en la vida futura, y consiste en la visión de Dios.

La Ley Divina y el Fin del Hombre

El fin último del hombre es vivir virtuosamente para llegar a gozar de Dios. Para alcanzar este fin no basta la ley humana, sino que es necesaria la ley divina, cuya guía corresponde a Cristo y a la Iglesia. Por ello, el poder político debe orientarse hacia la vida virtuosa, aunque subordinado al fin sobrenatural del ser humano.

Las Virtudes en el Pensamiento Tomista

Las virtudes son hábitos que permiten al hombre actuar correctamente. Santo Tomás distingue, siguiendo a Aristóteles, entre:

  • Virtudes intelectuales: Relacionadas con el perfeccionamiento del entendimiento.
  • Virtudes morales: Relacionadas con la voluntad y el comportamiento.
  • Virtudes teologales: Fe, esperanza y caridad, que tienen a Dios como objeto y son infundidas por Él.

La Naturaleza Humana y la Ley Natural

El bien moral es aquello que está de acuerdo con la naturaleza humana. De esta naturaleza derivan las inclinaciones fundamentales del ser humano:

  1. La conservación de la vida.
  2. La reproducción y educación de los hijos.
  3. La búsqueda de la verdad.
  4. La vida en sociedad.

De ellas surge la ley natural, que es universal, evidente e inmutable. La ley natural es participación de la ley eterna, entendida como la razón divina que gobierna el universo. La ley positiva del Estado debe expresar la ley natural, y el legislador no puede establecer leyes contrarias a ella, ya que toda autoridad procede de Dios. Así, Santo Tomás integra la ética aristotélica en una visión cristiana donde Dios es el fundamento último de la moral y la política.

Entradas relacionadas: