Fundamentos y Control del Ruido Ocupacional: Medición, Efectos y Protección Auditiva
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Ruido: Conceptos Fundamentales y Propagación
El ruido es, por definición, un sonido no deseado. Las ondas de sonido se originan por la vibración de algún objeto, que a su vez establece una sucesión de ondas de compresión y expansión a través del medio que las transporta. El sonido se puede transmitir no solo por el aire y los líquidos, sino también a través de los sólidos.
Se sabe que la velocidad del sonido en el aire es de 340 m/s. Las frecuencias audibles aproximadas para el oído humano van desde los 20 hasta los 20,000 Hz (Hertz).
Ecuación Fundamental de la Propagación de Ondas
c = ƒ * ƛ
Donde:
- c: Velocidad del sonido (340 m/s)
- ƒ: Frecuencia en Hertz (Hz)
- ƛ: Longitud de onda en metros (m)
Al aumentar la longitud de onda, la frecuencia disminuye. La intensidad del ruido se mide mediante un decibelímetro, y la unidad de medida del sonido es el Decibel (dB). Al crecer la amplitud de las ondas sonoras, aumenta la presión del sonido medida en la escala de decibeles.
Medición y Escala de Decibeles
Debido a la gran variedad de intensidades de los sonidos que se encuentran en el entorno humano normal, se ha elegido la escala de decibeles. El nivel dB es la razón logarítmica de la intensidad del sonido real entre la intensidad del sonido en el umbral de la capacidad auditiva de una persona joven.
Efectos del Ruido en la Salud Auditiva y el Desempeño
Pérdida Auditiva y Sordera Ocupacional
La posibilidad de dañar el oído, cuyo resultado es pérdida auditiva conductiva, aumenta cuando la frecuencia se acerca al intervalo de 2,400 a 4,800 Hz. Si el tiempo de exposición aumenta y las intensidades son altas, se producirá una lesión en el oído. La causa más común de este tipo de sordera es la exposición excesiva al ruido ocupacional.
Clasificación del Ruido
El ruido se clasifica en ruido de banda ancha (continuo e intermitente) y ruido significativo. Este último representa la información que distrae e impacta la eficiencia del trabajador.
En situaciones de largo plazo, el ruido de banda ancha puede causar sordera; en la operación diaria, puede reducir la eficiencia del trabajador y ser la causa de una comunicación no efectiva.
- Ruido de Banda Ancha Continuo: Suele ser parte de industrias como la textil y de talleres con maquinarias como tornos automáticos, donde el nivel de ruido no varía de manera significativa durante la jornada de trabajo.
- Ruido de Banda Ancha Intermitente: Es característico de una planta de forja de martinete o un aserradero.
Dosis de Ruido y Límites de Exposición
La exposición a más de 80 dBA causa una dosis de ruido. Si se está expuesto a varias dosis diferentes de sonidos, se deberá obtener una exposición combinada, la cual no tiene que superar el 100% de una dosis total.
90 dBA es el máximo permisible para una jornada de 8 horas de trabajo, y cualquier nivel de sonido mayor a este requiere algún tipo de protección.
Efectos sobre el Desempeño Laboral
Las reducciones en el desempeño se observan más frecuentemente en tareas difíciles que requieren un gran nivel de concentración. En contraste, el ruido puede ser beneficioso, ya que sin la fuente de ruido, la atención de la persona puede divagar debido al aburrimiento en tareas monótonas.
Estrategias de Control y Protección Auditiva
Control de Ruido en la Fuente y el Medio
El ruido se controla de tres maneras:
- Reducción en la Fuente: Es la mejor y más difícil de lograr. Esto se puede hacer rediseñando el equipo o sustituyéndolo (por ejemplo, de un remachador hidráulico a uno neumático).
- Aislamiento del Equipo: Consiste en aislar el equipo responsable, es decir, encerrando todo o parte de la instalación con material aislante.
- Absorción Acústica: Si no se puede reducir el ruido con ninguna de estas dos técnicas, se utilizan materiales que absorban la acústica. Estos se colocan en los techos, paredes y pisos para reducir la reverberación.
Protección del Oído (EPP)
Los protectores auditivos se utilizan como protección temporal y atenúan ruidos de todas las frecuencias hasta niveles de presión de 110 dB superiores a 600 Hz y hasta 115 dB debajo de esta frecuencia.
Su efectividad se mide con la Tasa de Reducción de Ruido (TRR), que viene indicada en el empaque.