Fundamentos biológicos de la sociabilidad: individuo, sociedad y tensiones sociales
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 4,69 KB
Fundamentos biológicos de la sociabilidad
Estamos tan acostumbrados a vivir en sociedad que vemos en ello el efecto de una tendencia natural. El ser humano posee una serie de características que nos inclinan a responder negativamente a esa pregunta.
Indeterminación instintiva
Prácticamente todos los animales poseen una indeterminación instintiva muy completa que funciona como mecanismo de reacción y adaptación frente a la realidad. Este aprendizaje es posible gracias a la existencia de tres factores:
- Permeabilidad
- Inteligencia
- Cuerpo social
Largo periodo de inmadurez
Los animales, en poco tiempo, se hacen adultos y autosuficientes. El niño tarda mucho más tiempo; esta inmadurez hace que los adultos tengan que ocuparse más tiempo de su manutención y cuidado.
Inexistencia de cualidades físicas destacables
Es posible que cada especie animal posea una o varias cualidades físicas que favorezcan su supervivencia.
Las relaciones individuo‑sociedad
Individuo y sociedad se nos presentan como realidades indisociables. No solo la sociedad es el conjunto de hombres que la van integrando en cada momento, sino que además el ser humano no puede ser pensado al margen del marco social y cultural al que pertenece.
Individuo
Individuo significa lo indivisible. En sentido sociológico, individuo es la unidad menor que compone la sociedad y, por tanto, es su objeto último de estudio.
Sociedad
Sociedad constituirá sociedad todo grupo humano que tenga cierta unidad e independencia respecto a otros. Suele caracterizarse por ocupar un espacio propio bastante estable y por tener una continuidad temporal; suele asentarse sobre una cultura común.
Sociología
Sociología es la ciencia social que se ocupa tanto de la sociedad como de los individuos que la integran.
Valoración de la relación
Colectivismo
Determinadas teorías de la sociedad minimizan el valor del individuo fuera del entramado social. El individuo es tan solo una pieza más del engranaje social; está destinado a asegurar la vitalidad y continuidad del TODO. Por eso carece de valor por sí mismo, siendo sustituible y reemplazable. El colectivismo tiende a promover formas de organización y gestión social para buscar el bien colectivo. El interés del sistema no siempre coincide con el bien de sus miembros. Un colectivismo exacerbado y exagerado puede provocar que el TODO social englute y anule a sus miembros.
Individualismos
La sociedad no es más que un agregado o suma de individuos. Esta concepción suele acompañar a una organización liberal: esta se limita a administrar los bienes comunes. El liberalismo radical, a menudo, es criticado por ser egoísta e injusto y puede enmascarar un sistema social insolidario.
Humanismo
Se erige como alternativa válida que intenta compaginar los aspectos positivos del individualismo y del colectivismo y evitar los negativos. Sobre todo intenta evitar la sobrevaloración de cualquiera de los extremos; apuesta por el equilibrio y el respeto por la individualidad.
Tensiones en la relación individuo‑sociedad
El individuo se integra en un entorno social sin el cual tendría pocas posibilidades de desarrollar sus potencialidades humanas. El mismo hecho social comporta inevitables tensiones y conflictos que pueden estar ocasionados tanto por el rechazo como por la autoexclusión.
Rechazo
Se produce cuando el grupo social mayoritario no acepta ni reconoce a algunos individuos como miembros de pleno derecho. Suele originarse ante aquellas acciones que se consideran desviadas. Existen otros factores que pueden motivar el rechazo social: factores raciales, culturales, religiosos y económicos. En algunas comunidades, las razas minoritarias soportan una considerable segregación.
Autoexclusión
Es el fenómeno contrario al rechazo; también es causa de la tensión entre individuo y sociedad. Aquí el individuo es quien no se identifica con la sociedad. Esta falta de aceptación de los parámetros culturales del grupo suele generarse por un rechazo previo de la misma sociedad.
Marginación
Marginación es el resultado tanto del rechazo social como de la autoexclusión y consiste en una situación de aislamiento y segregación.
Violencia
La violencia es tanto causa como consecuencia del rechazo social. Esta violencia suele tener como expresión más habitual actos delictivos; también se manifiesta en forma de violencia gratuita por parte de subculturas.