El Franquismo: Configuración, Evolución Política y el Exilio Español (1939-1977)
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Fundamentos Ideológicos y Apoyos Sociales del Franquismo
El franquismo se apoyó en una serie de grupos o familias que constituyeron sus pilares fundamentales. Estos incluyeron al Ejército, la Iglesia Católica, diversos grupos políticos como carlistas, demócratas-cristianos y falangistas, así como los grandes propietarios, industriales y banqueros.
Las características principales de la política franquista fueron:
- La concentración de poderes en la figura de Francisco Franco.
- La promulgación de Leyes Fundamentales, que sirvieron como marco jurídico del régimen:
- Fuero del Trabajo (1938)
- Ley de Cortes (1942)
- Fuero de los Españoles (1945)
- Ley de Referéndum Nacional (1945)
- Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado (1947), promulgada tras el Manifiesto de Lausana (1945).
- Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958)
- La existencia de un partido único (FET y de las JONS).
- La implementación de la democracia orgánica.
- El establecimiento de un sindicalismo vertical.
- El mantenimiento de una férrea represión.
- La ausencia de libertades individuales.
Evolución Política y Coyuntura Exterior del Régimen Franquista
La Segunda Guerra Mundial y el Aislamiento Inicial (1940-1950)
La victoria de Alemania sobre Francia en junio de 1940 incentivó a España a considerar una participación más activa a favor de las potencias del Eje. En este contexto, las fuerzas españolas ocuparon Tánger.
Un hito clave fue la entrevista entre Franco y Hitler en Hendaya el 23 de octubre de 1940, un evento que la propaganda franquista utilizaría posteriormente como justificación fundamental para la no entrada de España en la Segunda Guerra Mundial.
A medida que el curso de la guerra cambiaba, en octubre de 1943, Franco declaró una "estricta neutralidad". Para 1944, España sufrió un breve embargo de petróleo por parte de Estados Unidos, lo que llevó a Franco a ceder a las demandas aliadas de eliminar sus ayudas a Alemania.
Internamente, la política de apoyo al Eje, impulsada por los falangistas, se caracterizó por una férrea represión y depuración de los elementos hostiles al régimen. Durante este periodo de preponderancia falangista, se promovieron activamente organizaciones sociales como el Frente de Juventudes y la Sección Femenina.
El Fin del Aislamiento y la Reestructuración del Régimen (1950-1956)
La recién formada Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó inicialmente el veto al ingreso de España, lo que marcó un periodo de aislamiento internacional para el régimen franquista.
Frente a esta campaña de condena, el gobierno franquista inició una operación de "constitucionalismo cosmético", que implicó la limitación de los símbolos falangistas y el inicio de algunas reformas políticas de apariencia democrática. El régimen comenzó a autodenominarse como "Democracia Orgánica".
En 1950, la resolución condenatoria hacia España fue revocada por amplia mayoría, con un significativo apoyo norteamericano. Finalmente, en 1955, España ingresó de manera definitiva en la ONU, concluyendo así su periodo de aislamiento internacional.
En febrero de 1956, Franco reajustó su gabinete, nombrando a José Luis Arrese como ministro-secretario general del Movimiento. En este contexto, Carrero Blanco planteó una alternativa institucional de carácter monárquico, católico, tradicional y liberalizadora en el plano económico, apoyada en el talento del catedrático de Derecho Administrativo y miembro del Opus Dei, Laureano López Rodó. El fracaso de Arrese también se vio influenciado por la crisis económica, que evidenciaba las deficiencias del programa autárquico.
El Exilio Republicano Español
Se estima que, al finalizar la Guerra Civil Española, más de 500.000 españoles se vieron forzados al exilio, de los cuales aproximadamente la mitad se repatriaron en los primeros años de la posguerra.
Los principales destinos de estos exiliados fueron Francia, el norte de África y América, con México destacando como un destino crucial.
En Francia, figuras prominentes como Manuel Azaña, Largo Caballero y Antonio Machado fallecieron en el exilio. Lamentablemente, otros exiliados fueron apresados durante la Segunda Guerra Mundial y enviados a los campos de concentración nazis.
En México, la actividad de la República Española en el exilio se reanudó en 1945 bajo la presidencia de Juan Negrín. En este país se celebraron las Cortes republicanas y se eligió un gobierno en el exilio, que mantuvo su legitimidad hasta 1977, siendo Fernando Varela su último presidente.