Física y Metafísica Aristotélica: Fundamentos del Ser y el Cambio en la Filosofía Antigua
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Redacción Filosófica: Física y Metafísica en Aristóteles
Aristóteles es una de las figuras más destacadas de la filosofía antigua y de la historia del pensamiento occidental. Nació en el año 384 a.C. en Estagira, en Macedonia, en una familia de médicos. En Atenas estudió en la Academia de Platón, donde permaneció durante 20 años. Aunque al principio compartía la doctrina platónica, con el tiempo fue distanciándose de ella y elaborando un sistema propio.
Después de la muerte de su maestro comenzó a desarrollar su crítica al dualismo platónico. Tiempo después fue llamado a Macedonia por el rey Filipo para educar a su hijo Alejandro, el futuro Alejandro Magno. Cuando este subió al trono, Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo, conocida también como escuela peripatética por la costumbre de enseñar paseando. Sus obras, compiladas bajo el nombre de Corpus Aristotelicum, abarcan prácticamente todos los ámbitos del saber: lógica, física, metafísica, biología, ética, política, retórica y poética.
Aristóteles desarrolló su pensamiento en un contexto histórico y cultural dominado por la herencia de Platón.
Contexto Filosófico y Ruptura con el Idealismo Platónico
El contexto filosófico estaba marcado por la discusión entre el constante cambio de Heráclito y la permanencia de Parménides. Platón había intentado conciliar ambas posiciones con el dualismo de los dos mundos: el sensible y el inteligible. Sin embargo, Aristóteles romperá con esa separación, adoptando una posición monista: solo existe un mundo, el de las cosas concretas, en el cual se encuentran las esencias. Para él, el conocimiento parte de los sentidos y remata en el entendimiento, que consiste en llegar a la esencia de las cosas. Esta visión realista convierte su filosofía en un paso más allá del idealismo platónico.
Dentro de la clasificación aristotélica de las ciencias, la Física y la Metafísica pertenecen a las ciencias teóricas, es decir, aquellas que buscan el conocimiento por el conocimiento mismo y tienen como fin la verdad. Las ciencias teóricas son también las matemáticas y constituyen el nivel más alto del saber. Mientras que la Física se ocupa de los seres naturales y del cambio, la Metafísica estudia el ser en cuanto al ser, es decir, las propiedades más primitivas y fundamentales de la realidad.
La Física Aristotélica: Estudio del Movimiento y la Naturaleza
La Physis como Principio de Movimiento
La Física aristotélica se basa en un estudio filosófico de la physis, es decir, de la naturaleza entendida como principio de movimiento y cambio. El objeto de la física son los seres naturales, aquellos que tienen en sí mismos el principio de su movimiento y reposo.
- Seres Naturales: Un caballo, un árbol o un río se mueven o permanecen en reposo por sí mismos.
- Seres Artificiales: Una silla o una estatua dependen de un agente externo para su movimiento.
Aristóteles considera que todos los seres naturales tienen espontaneidad (principio interno de movimiento) y finalidad, pues cada uno tiende hacia su propia perfección. Esta concepción finalista o teleológica es esencial en su filosofía: nada en la naturaleza ocurre por azar, sino que todo sucede en función de un fin.
El Cambio: De la Potencia al Acto
El elemento fundamental de la naturaleza es el cambio o movimiento, que Aristóteles define como el paso de la potencia al acto. A diferencia de Parménides, que negaba el cambio, Aristóteles distingue entre el no ser absoluto (la nada, que no puede convertirse en ser) y el no ser relativo, es decir, aquello que todavía no es pero puede llegar a serlo. De este modo, el movimiento es el proceso por el cual algo que está en potencia llega a estar en acto. Por ejemplo, una semilla es un árbol en potencia, y al crecer se convierte en árbol en acto. En este proceso siempre hay tres elementos:
- Un sujeto que cambia (la materia).
- Una privación (lo que le falta para ser lo que será).
- Una forma (aquello que alcanza al finalizar el cambio).
Tipos de Cambio
Aristóteles distingue varios tipos de cambio:
- Cambio Accidental: Cambian los accidentes y permanece la sustancia, como ocurre cuando algo muda de color, de tamaño o de lugar.
- Cambio Sustancial: Implica generación o corrupción de una sustancia, como cuando una semilla se convierte en planta o un ser vivo muere.
La Teoría de las Cuatro Causas
Para explicar el cambio, Aristóteles formula la teoría de las cuatro causas:
- Causa Material: Aquello de lo que algo está hecho.
- Causa Formal: Lo que determina lo que algo es, su esencia.
- Causa Eficiente: El agente que produce el cambio.
- Causa Final: El fin u objetivo hacia el que tiende el cambio. La causa final es la más importante, pues da sentido y dirección a las demás.
El Primer Motor Inmóvil y la Cosmología
Dentro de la visión física de Aristóteles, cabe destacar la concepción teleológica del universo. Para él, todo el cosmos tiende hacia un fin último. El movimiento no puede explicarse por una cadena infinita de causas, por lo que debe existir un Primer Motor Inmóvil, al que llama Theós.
Este motor inmóvil es acto puro, forma pura, sin mezcla de potencia. No es un dios creador como en el cristianismo, sino un ser que mueve todo el universo como causa final, atrayendo las demás cosas hacia su perfección. Es, en definitiva, el principio supremo de la realidad.
La Física aristotélica se completa con su cosmología, que distingue entre el mundo sublunar y el supralunar:
- Mundo Sublunar: Es el ámbito del cambio y de la generación, compuesto por los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego.
- Mundo Supralunar: Formado por éter, es el mundo perfecto e inmóvil de los astros.
Esta visión del cosmos, que era geocéntrica (situaba la tierra en el centro del universo), influyó en la ciencia medieval.
El Ser Humano: Unidad Hilemórfica de Cuerpo y Alma
Aristóteles, dentro de la física, también incluye el estudio del ser humano y del alma. Frente al dualismo platónico, propone una concepción monista e hilemórfica: el ser humano es una unidad de cuerpo y alma, donde el alma es la forma del cuerpo. No son dos realidades separadas, sino dos principios inseparables de una misma sustancia. El alma es el principio de vida y movimiento, y a su vez, esta tiene tres variedades según las funciones vitales:
- Vegetativa: Responsable de la nutrición y reproducción.
- Sensitiva: Propia de los animales, añade sensación, apetito y locomoción.
- Racional: Exclusiva del ser humano, permite el conocimiento intelectual y la voluntad libre.
Metafísica Aristotélica: El Estudio del Ser en Cuanto Ser
Definición y Alcance de la Filosofía Primera
Si la Física se ocupa de los seres en movimiento, la Metafísica estudia el ser en cuanto al ser. El término “metafísica” no es de Aristóteles, sino de Andrónico de Rodas, quien ordenó sus escritos colocando estos tratados “más allá de la física”. Para el propio Aristóteles, esta ciencia se llamaba Filosofía Primera, mientras que la física era la Filosofía Segunda. La Metafísica es la ciencia más universal, pues analiza las propiedades comunes a todos los seres: la esencia, la existencia, la sustancia y la causa.
La Analogía del Ser y las Categorías
Aristóteles afirma que el ser puede decirse de muchas maneras, lo que constituye la analogía del ser. Los principales modos de ser son: ser por esencia y ser por accidente, las categorías, ser verdadero y falso, y ser en potencia y acto. La esencia es lo que una cosa es; los accidentes son propiedades que pueden cambiar sin alterar su esencia.
Las Categorías
Las categorías son los distintos modos de predicar algo de un sujeto:
- Sustancia
- Cantidad
- Cualidad
- Relación
- Lugar
- Tiempo
- Posición
- Estado
- Acción
- Pasión
Entre todas, la sustancia es la categoría principal, pues es lo que existe por sí mismo. De esta forma se transforma la noción de ser según Heráclito y Parménides.
La Sustancia: Hilemorfismo y Unidad
La Metafísica es también ciencia de la sustancia. Toda sustancia está compuesta de materia (hylé) y forma (morphé), según la teoría hilemórfica. La materia es el principio de potencia, aquello de lo que algo está hecho; la forma es el principio de acto, aquello que hace que algo sea lo que es. Ambos son inseparables en la realidad. Este modelo permite entender el cambio y la identidad de los seres sin recurrir al dualismo platónico, pues cobra importancia la idea de una sola realidad sin la copia de la realidad que el mundo de las cosas representaba con Platón.
Teología Racional: El Theós
Finalmente, Aristóteles identifica en la Metafísica una sustancia suprema, el Theós, que es forma pura y acto puro. Es el Primer Motor Inmóvil, la causa final de todo el universo. No es un dios al modo religioso: no es un dios creador, está separado del mundo y no lo conoce, ni se preocupa por el mundo, aunque mantiene una cierta relación con él. El Theós es pura contemplación, pensamiento que piensa a sí mismo. De este modo, la metafísica culmina en la teología racional, que completa la explicación del ser.
Conclusión
En conclusión, Aristóteles creó un sistema filosófico en el que la física y la metafísica se complementan: la primera estudia el cambio de los seres naturales y la segunda el fundamento último de la realidad. Frente al dualismo de Platón, que separaba el mundo sensible del mundo de las ideas, Aristóteles defiende un monismo realista en el que la forma está presente en las cosas mismas. Si para Platón el conocimiento consistía en recordar el mundo de las ideas, para Aristóteles comienza por la experiencia sensible y culmina en la abstracción intelectual. Su pensamiento, basado en la observación y en la razón, marca el paso del idealismo a la ciencia, y sienta las bases de la filosofía y la ciencia occidentales.