Filosofía y Sociedad: Un Recorrido por las Teorías Éticas, la Ciudadanía y el Estado de Derecho
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 5,2 KB
Teorías Éticas de la Edad Moderna y Contemporánea
Exploramos las principales corrientes éticas que han marcado el pensamiento desde la Edad Moderna hasta la contemporánea, analizando sus fundamentos y propuestas.
Corrientes Éticas Fundamentales:
Emotivismo (David Hume)
Propone las emociones o pasiones como fundamentos de la vida moral. Lo que nos mueve es un sentimiento de simpatía.
Racionalismo Trascendental (Immanuel Kant)
Se basa en cómo percibe el ser humano la moral y qué es lo que hace que una acción sea buena o no. La moralidad reside en la intención y el deber.
Utilitarismo (Jeremy Bentham y John Stuart Mill)
Definen la utilidad como aquello que produce placer. Una acción será mejor cuanto mayor placer genere para el mayor número de personas, aunque no todo placer es deseable.
Crítica a la Ética y la Moral (Friedrich Nietzsche)
Su labor más importante es analizar y criticar para después rechazar las éticas existentes, siendo una crítica fundamentalmente a las demás corrientes éticas.
Éticas Dialógicas (John Rawls y Jürgen Habermas)
Incluyen la Teoría de la Justicia de Rawls y la Teoría del Discurso de Habermas, ambas centradas en el diálogo y el consenso para la construcción de principios morales y políticos.
La Importancia de Respetar la Dignidad Humana
La dignidad humana es el fundamento en el que se basan los derechos. Para vivir bien, necesitamos seguridad, libertad, justicia y solidaridad. Estos son valores que fundamentan una buena vida.
Immanuel Kant defendió la importancia de los derechos humanos al explicar la diferencia entre cosas y personas: las cosas tienen un valor relativo, mientras que las personas poseen un valor absoluto. Los derechos están basados en la necesidad de respetar la dignidad de las personas, independientemente de sus características.
Características del Ciudadano en la Grecia Clásica
En la Grecia clásica, la distinción entre ciudadano y quien no lo era era fundamental. Todas las clases sociales contaban con esclavos, incluso las más bajas. Ser ciudadano significaba no ser esclavo.
Para ostentar la ciudadanía de derecho, era necesario ser varón y mayor de edad, por lo que niños y mujeres eran considerados ciudadanos de hecho. La ciudadanía de derecho se reservaba exclusivamente a los varones mayores de edad, quienes tenían la obligación de ir a la guerra, respetar las deidades y las leyes, y participar activamente en la asamblea.
Sustitución del Ciudadano por Vasallo en la Edad Media
En la antigua Roma, existía la ciudadanía universal, pero también una clara división de clases sociales que ubicaba a los esclavos en un rango y a los ciudadanos en otro.
En la Edad Media, el concepto de ciudadano no estaba presente para todas las personas. Con el feudalismo, quien no tenía tierras y bienes era un súbdito de los nobles. Sin embargo, San Agustín afirmaba que la verdadera esencia del hombre habitaba en su alma, con lo cual todos los hombres eran iguales para Dios.
Concepción Moderna del Individuo como Ciudadano
En la Edad Moderna, los ciudadanos, mediante unas reglas de convivencia, llegan a pactar y tienen la capacidad de contratar y de organizarse políticamente. Surgen diferentes preguntas sobre el origen de la sociedad y sus consecuencias sobre los humanos.
Los filósofos de la época opinan sobre ello:
Thomas Hobbes
Afirma que el ser humano nace en guerra contra otros humanos ("Homo homini lupus") y son el Estado y la sociedad los que los unen para vivir mejor, estableciendo un contrato social para la paz y la seguridad.
Jean-Jacques Rousseau
Con su obra, nos dice lo contrario: el ser humano es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo corrompe. Rousseau fue uno de los que impulsaron el Estado democrático, abogando por la voluntad general.
John Locke
Dice en su teoría que la sociedad tiene que estar compuesta mediante el derecho de libertad y propiedad de los ciudadanos. Estableció las bases de un Estado liberal, defendiendo los derechos naturales inalienables.
El Estado de Derecho y su Relación con la División de Poderes
Un Estado de Derecho es un Estado sometido a la ley. Los humanos inventaron hace aproximadamente 200 años la división de poderes del Estado para garantizar que el gobierno esté sujeto a la ley.
El Estado tiene el poder de hacer las leyes, de aplicarlas y de juzgar si se cumplen. Si las tres funciones recayeran sobre la misma persona, podrían ser utilizadas para el propio beneficio. Por eso, Montesquieu y Locke sugirieron que lo mejor era asignar a cada institución del Estado una función específica:
- Poder Legislativo: Corresponde al Parlamento (hacer leyes).
- Poder Ejecutivo: Corresponde al Gobierno (aplicarlas o ejecutarlas).
- Poder Judicial: Corresponde al Tribunal de Justicia (juzgar el grado de cumplimiento).