La Filosofía de Rousseau: Crítica a la Civilización y Fundamentos del Contrato Social
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,49 KB
1. Crítica a la Sociedad y a la Civilización
Influencia Negativa de la Civilización
Rousseau está contra la fe en el progreso de los ilustrados. Según su filosofía, el ser humano es bueno por naturaleza, pero degenera y se corrompe al vivir en sociedad. El desarrollo de la cultura, las artes y las ciencias, en lugar de contribuir a la mejora de las personas, ha contribuido a corromper las costumbres y la naturaleza humana, uniformizando a los individuos y deformando sus sentimientos naturales.
Esta civilización, por un lado, trajo el lujo y una economía artificial que destruye la moral. Por otro lado, ha causado miseria y esclavitud a las masas populares. En definitiva, en las sociedades civilizadas, lo artificial ha sustituido a lo natural, y los rígidos convencionalismos ahogan la libertad. Son sociedades que distorsionan la naturaleza del hombre, encubriendo su verdadero ser bajo una falsa máscara. Las ciencias y las artes mecánicas, según Rousseau, nacen de los vicios y de la vana curiosidad.
El Estado de Naturaleza y el Buen Salvaje
En el estado de naturaleza, anterior a la vida social, los seres humanos eran escasos y vagaban libremente. La naturaleza les ofrecía cuanto podían necesitar. El hombre natural, conocido como el buen salvaje, se caracterizaba por su inocencia, igualdad y libertad, y por sentimientos fundamentales:
- Amor a sí mismo: Impulso natural que lo llevaba a conservar la vida.
- Piedad: Sentimiento que lo llevaba a compadecerse de sus semejantes y a colaborar con ellos.
El Origen de la Desigualdad: Propiedad y Pacto Viciado
El fin del estado de naturaleza y el comienzo del estado social están marcados por la aparición de la propiedad privada. Rousseau sostiene que el origen de la desigualdad y de la injusticia es la propiedad privada, impulsada por inventos clave como la metalurgia y la agricultura.
Con la agricultura se formaron sociedades más complejas. En ellas, los impostores se adueñaron de la tierra y sus frutos, aniquilando la igualdad natural y estableciendo un orden social ilegítimo. La propiedad privada generó rivalidad, ambición y desigualdad social, transformando el amor a sí mismo en amor propio (egoísmo). Esto dio inicio a un estado de conflicto.
Para poner fin a tal situación, se recurrió a un pacto social. Sin embargo, dicho pacto nació viciado, ya que fue impuesto por los ricos y poderosos, quienes, a través de él, consolidaron la desigualdad política sobre la desigualdad económica preexistente. Así apareció el Estado, una herramienta creada por los poderosos para dominar a los débiles, resultando en un sistema donde reinan la injusticia y la opresión.
La Civilización como Instrumento de Sometimiento
Rousseau argumenta que la civilización utiliza las ciencias y las artes como instrumentos de sometimiento. La cultura, las normas y la educación son empleadas para uniformar a los ciudadanos, eliminar los sentimientos y la libertad naturales, e incluso para inducirlos a amar su propia esclavitud.
Mediante ideas y valores falsos, la cultura y las artes crean una conciencia artificial de la realidad, ocultando la verdad e impidiendo la toma de conciencia crítica de la sumisión. Por ello, es imperativo luchar contra el orden político despótico y reconectar con la auténtica naturaleza del ser humano, tratando de recuperar la libertad y la bondad naturales que residen en el sentimiento moral de la conciencia.
2. El Contrato Social: La Solución Política
Rousseau reconoce que resulta imposible retornar a la situación de libertad, igualdad y felicidad originarias. Sin embargo, considera posible y necesario establecer un nuevo modelo de Estado y de sociedad que restaure, al menos en parte, la situación original.
Para lograr este objetivo, propone un nuevo pacto: una forma de contrato social que vincula a la comunidad con el individuo y viceversa. La clave de este acuerdo es que cada individuo, al asociarse con los demás, permanezca tan libre como antes. Cada asociado se une a todos, pero no a nadie en particular.
Este nuevo contrato garantiza el máximo grado posible de libertad dentro del marco del Estado de Derecho. Mediante el contrato social, el hombre se transforma de ser natural a ciudadano.