La Filosofía Moral de Immanuel Kant y los Postulados de la Razón Práctica

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1. Moral y razón

Immanuel Kant está convencido de que es el solo recurso a la razón el que puede llevarnos a construir una propuesta ética, el que puede dar respuesta acabada a la pregunta moral: ¿Qué debo hacer? La ética trata del deber, del modo en que debemos actuar. En este sentido, es propio de la ética formular mandatos o imperativos. El deber es un ideal de la razón, mientras que el comportamiento concreto de los humanos es un hecho de la experiencia.

Kant hace una distinción entre razón teórica (conocimiento) y razón práctica (moral), pero no son más que dos usos de una misma facultad. Como ya hemos dicho, la razón es la única fuente de la moral y de toda ética de imperativos. Pero, ¿qué características debe tener el imperativo de la propuesta kantiana?

  • 1) Debe proceder de la razón (será una propuesta autónoma).
  • 2) Deberán ser independientes de la experiencia (a priori, no a posteriori).
  • 3) Deberán ser categóricos y, por ello, universales; es decir, válidos para todo ser racional en toda circunstancia.

Una ética que cumpla estos tres requisitos será una ética formal. Lo contrario sería una ética material. Veamos qué objeciones tendrían estas éticas materiales:

  • A) Estas éticas basadas en la experiencia son a posteriori, no a priori, lo que para Kant constituye una refutación definitiva de su validez.
  • B) Por otro lado, las éticas materiales dan imperativos hipotéticos (Si A, entonces B).
  • C) Finalmente, contraria a la autonomía kantiana encontramos la heteronomía, que busca el bien supremo fuera de la razón, en emociones, pasiones, etc.

En resumen, la ética formal nos dice cómo debo actuar, y la ética material nos dice qué debemos hacer.

2. Buena Voluntad

Mi razón produce leyes (normas) que pueden cumplirse o no; la ley moral no es una constricción. Es una exigencia que, si debe ser obedecida, es porque puede no serlo. Pero cuando lo único que determina nuestro modo de actuar es nuestro compromiso con la razón o, sin tener en cuenta nuestras inclinaciones subjetivas, solo entonces la acción se ha realizado por deber. Ni la acción ni sus consecuencias hacen buena a la voluntad.

El deber en Kant es la “necesidad de una acción por respeto a la ley”; es decir, actuar por deber es hacerlo excluyendo cualquier inclinación. La relación que hace Kant de las acciones en relación al deber pone de manifiesto tanto la conexión entre el deber y la voluntad, cuanto que lo decisivo para determinar la moralidad de las acciones reside en la intención. Distinguirá entre:

  • Acciones contrarias al deber.
  • Acciones conforme al deber.
  • Acciones por deber.

Una acción por deber tiene su valor moral no en el propósito que se quiera alcanzar, sino en el motivo por el cual ha sido resuelta.

3. Imperativo categórico

El deber moral se encierra en la formulación del imperativo categórico kantiano, que especifica el mandato moral. Este imperativo dicta: "Obra según una máxima (principio subjetivo de mi acción o motivo) que puedas querer que se convierta en ley universal (principio objetivo que debe guiar la acción de todo ser racional)".

La moralidad de un acto reside en la intención con la que el individuo ejecuta la acción. Por eso se ha dicho que la moral kantiana es una moral de las intenciones. Actuar siguiendo la buena voluntad, por deber o siguiendo el imperativo categórico son, prácticamente, sinónimos en Kant.

Segunda formulación del imperativo

En Kant, encontramos una segunda formulación: “Usa la humanidad, tanto en tu persona como en cualquier otra, siempre como un fin (respeto a la razón) y nunca solamente como un medio (por interés)".

4. Postulados de la razón práctica

Estos postulados darían coherencia al mundo moral, pero son indemostrables racionalmente:

  • 1. La libertad: No podemos seguir un mandato (que es mandato porque puede no cumplirse) si no somos libres.
  • 2. Inmortalidad del alma: Da la posibilidad del premio o castigo de nuestras acciones que no ocurre en la vida finita; solo en un tiempo infinito el hombre podría realizar el bien plenamente.
  • 3. Dios: Es un ser justo que distribuye premios o castigos y garantiza la unión entre virtud y felicidad.

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