Filosofía y Ética a Través de la Historia: De la Edad Media a la Ilustración
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La Edad Media: El Predominio de la Fe y la Razón
La época medieval se caracterizó por el predominio cultural en Occidente de la religión cristiana. La distancia entre fe y razón hizo que la mayoría de los pensadores cristianos tuvieran que abordar el problema de las relaciones entre ambas. Agustín de Hipona representa la culminación de la patrística y el primer intento de síntesis entre el cristianismo y la filosofía platónica. No hay distinción clara entre razón y fe en San Agustín; solo existe una verdad, la cristiana, a la que nos conduce la fe. El predominio de la fe es evidente, ya que sin la creencia en los dogmas, el ser humano no puede llegar a la verdad. Pero la fe se debe apoyar en la razón para aclarar sus contenidos.
Durante los siglos V al VIII se produjo un declive en toda la cultura europea. Se fundaron las escuelas monacales, que fueron los principales centros de enseñanza e investigación de la época. Mientras que en los primeros siglos de la Edad Media, el pensamiento de Platón fue el más aceptado por los teólogos cristianos, después de las traducciones árabes de Aristóteles, la influencia de su filosofía fue crucial. A principios del siglo XIII se extendió el averroísmo latino. Su rasgo más característico es su apoyo a la teoría de la doble verdad.
Tomás de Aquino representa el momento cumbre de la filosofía escolástica y la asimilación de la filosofía aristotélica por el cristianismo. Rechazó las tesis del averroísmo latino y afirmó la existencia de una única verdad. El siglo XIV supuso la crisis de la escolástica. Uno de sus mayores críticos fue Guillermo de Ockham. Ambas facultades, fe y razón, son radicalmente distintas e independientes.
El Surgimiento de la Modernidad: Humanismo, Reforma y Revolución Científica
En el surgimiento de la modernidad confluyen tres factores:
- El humanismo, que supuso una vuelta a los autores clásicos por el deseo de encontrar un modelo cultural distinto del medieval. Frente al teocentrismo medieval, la visión del mundo puede calificarse de antropocentrismo naturalista: el ser humano es el núcleo de toda reflexión. Uno de los principales pensadores fue Maquiavelo, iniciador de una nueva teoría política.
- La Reforma protestante, que intentó recuperar el espíritu originario del cristianismo, lo que provocó la división de la Iglesia.
- La Revolución científica, que creó una nueva imagen del universo e impulsó la reflexión sobre el conocimiento.
La crisis de la escolástica medieval y la influencia del pensamiento científico llevaron a la filosofía a centrarse en dos interrogantes:
- El racionalismo, corriente filosófica inaugurada por Descartes. Las ideas que lo caracterizan son:
- La realidad tiene un orden necesario que puede ser conocido.
- El ideal es la ciencia deductiva; es posible deducir un sistema explicativo de lo real a partir de ideas ciertas.
- Los principios fundamentales y evidentes del conocimiento no proceden de la experiencia sensible.
- Las matemáticas se erigen en el modelo de la ciencia.
- El empirismo, corriente filosófica británica, cuyos principales representantes son Locke y Hume. Sus características son:
- El rechazo radical del innatismo.
- La crítica de las doctrinas metafísicas.
- La consideración de la física como el modelo de la ciencia.
La Ilustración: El Triunfo de la Razón
La Ilustración fue un amplio movimiento cultural y filosófico que considera la razón la facultad esencial del conocimiento y la única guía segura a la que poder apelar en todos los ámbitos del ser humano. Su objetivo era liberar al hombre de la ignorancia, del sometimiento a la naturaleza, etc. Se caracteriza por:
- Ser crítica con los prejuicios y con la autoridad externa.
- Ser tolerante.
- Separarse totalmente de la fe y de la teología.
Agustín de Hipona: La Síntesis entre la Fe y la Razón
Agustín de Hipona fue un teólogo que intentó hacer racionales las afirmaciones cristianas y procuró conciliar el platonismo con el cristianismo. No trazó fronteras precisas entre la fe y la razón, sino que consideró que ambas tienen como fin la comprensión de la verdad cristiana. La fe nos lleva a la verdad revelada, mientras que la razón puede conducirnos a la sabiduría. El ser humano necesita de la fe para alcanzar la contemplación de lo eterno e inmutable. Influido por el neoplatonismo, mantiene que las ideas perfectas existen en la mente divina y que son el auténtico objeto de conocimiento porque son inmutables y necesarias. El ser humano debe buscar dentro de sí mismo la verdad.