Felicidad y Virtud en Aristóteles: Fundamentos de la Ética Clásica

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1. La Felicidad: Perfección y Suficiencia

La felicidad es suficiente porque es lo que hace la vida deseable y nos basta para vivir. Es perfecta porque se elige por sí misma y no en función de otra cosa. Otras cosas, como la riqueza, son meros medios para alcanzar la felicidad.

2. La Función Propiamente Humana

Para comprender la felicidad, es crucial entender la función propiamente humana, que se distingue de otras funciones vitales:

  • Vegetativa: Nutrición y crecimiento. Presente en plantas, animales y hombres.
  • Sensitiva: Sentimientos y sensaciones. Presente en animales y hombres.
  • Racional: El pensamiento. La felicidad está intrínsecamente ligada a esta función, no solo a poseer la razón, sino también a ejercerla plenamente.

3. Definición de Felicidad

La felicidad es una cierta actividad del alma de acuerdo con la virtud, y si las virtudes son varias, de acuerdo con la mejor y más perfecta. Además, es una vida entera. Se compara con las golondrinas: un solo día soleado no hace un verano; del mismo modo, un día feliz no significa que seamos realmente felices. La felicidad no es algo pasajero, sino la práctica constante de virtudes a lo largo de toda la vida.

4. Requisitos para la Felicidad

Los animales no son felices porque carecen de razón. Los niños tampoco lo son porque no tienen desarrollada la razón; necesitan tiempo para ello y la práctica de las virtudes. Para ser felices, necesitamos una vida entera dedicada a ello. La felicidad no depende de los cambios o circunstancias que la vida nos presente.

5. El Momento de la Felicidad

No es necesario esperar hasta el final de la vida de alguien para determinar si fue feliz; se puede observar durante su transcurso. Sin embargo, esto no anula que la felicidad requiere tiempo. Un hombre es feliz cuando su principal propósito es realizar actividades de acuerdo con la virtud.

6. La Virtud como Hábito, no Pasión

Las virtudes no son potencias, porque no son innatas, sino que se adquieren. Si no son potencias ni pasiones, entonces son un hábito bueno, que encauza la pasión hacia lo bueno. Cuando el hombre es capaz de encauzar ese sentimiento hacia un acto bueno, es virtuoso, comienza a adquirir virtudes y, por ende, es feliz.

7. Tipos de Virtudes: Éticas y Dianoéticas

Existen dos tipos principales de virtudes:

Virtudes Éticas

Son adquiridas por la costumbre y la práctica. Buscan el término medio o equilibrio:

  • Justicia: Búsqueda del equilibrio y la equidad.
  • Valor: Equilibrio entre la cobardía y la temeridad (inconciencia ante el peligro).
  • Templanza: Equilibrio entre el libertinaje y la insensibilidad.

Virtudes Dianoéticas

Son adquiridas por la enseñanza y requieren de experiencia y tiempo.

8. Requisitos para la Adquisición de Virtudes

Para adquirir virtudes, es necesario realizar actividades previas y practicar. Esta práctica, aunque inicialmente pueda ser imperfecta, es fundamental para la construcción de virtudes.

9. La Virtud como Término Medio

El término medio se aplica a las virtudes éticas. No se trata de un punto matemático, sino de un modo de ser selectivo, siendo un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquello que un hombre prudente decidiría. Es un medio entre dos vicios: uno por exceso y otro por defecto.

10. La Relación entre Ética y Política en Aristóteles

El individuo tiende a cometer excesos o defectos, y necesita de la educación para volverse moderado. Es fundamental que sus virtudes se conviertan en costumbres. Cuando las aprende y las pone en práctica, alcanza la madurez. Necesitamos de las leyes para seguir el camino recto, lo que subraya la interconexión entre ética, política, educación y ley.

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