La Felicidad en Aristóteles y Tomás de Aquino: Ética, Razón y Fe
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La Ética Eudemonista de Aristóteles
Aristóteles sostiene en la Ética a Nicómaco que toda acción humana se orienta hacia un fin, y que el fin último del ser humano es la felicidad. Su ética es eudemonista y teleológica, ya que entiende la felicidad como el bien supremo y como la realización de la función propia de cada ser. En el caso del ser humano, esta función es el uso del logos, es decir, de la razón. Por ello, la felicidad consiste en una vida racional y virtuosa, ejercida de manera excelente (areté) en la comunidad. Esta actividad culmina en la contemplación filosófica de las realidades más elevadas, especialmente del Motor Inmóvil, alcanzable en esta vida mediante la razón.
La Síntesis Cristiana de Tomás de Aquino
Tomás de Aquino adopta la ética eudemonista y teleológica de Aristóteles, pero la integra en el marco del cristianismo. Para él, el ser humano también busca la felicidad como fin último, pero considera que la felicidad alcanzable en esta vida es imperfecta. Aunque la razón puede conocer el orden del mundo y a Dios como causa primera, no puede alcanzar plenamente su esencia. La verdadera felicidad, llamada beatitud, consiste en la visión directa de Dios y solo es posible en la vida eterna, gracias a la gracia divina. Así, Tomás amplía el pensamiento aristotélico al identificar el Motor Inmóvil con el Dios personal del cristianismo.
Diferencias y Semejanzas: Razón frente a Revelación
Ambos autores comparten una concepción teleológica y racional de la ética, así como la idea de que la felicidad es el fin último del ser humano. Sin embargo, difieren en su concepción de esa felicidad y en los medios para alcanzarla:
- Aristóteles defiende que la felicidad plena es posible en esta vida mediante la razón y la contemplación filosófica.
- Tomás de Aquino afirma que dicha felicidad es incompleta sin la fe.
De este modo, Aristóteles se mantiene en el ámbito de la filosofía natural, mientras que Tomás considera necesario complementar la razón con la teología para alcanzar el fin último del ser humano.
Conclusión: De la Filosofía Natural a la Teología
En conclusión, Aristóteles y Tomás de Aquino coinciden en entender la felicidad como el fin último del ser humano y en defender una visión teleológica de la realidad. No obstante, Aristóteles considera que dicha felicidad puede alcanzarse plenamente mediante la razón en esta vida, mientras que Tomás de Aquino la sitúa en el ámbito sobrenatural. Así, el pensamiento tomista completa la filosofía aristotélica integrándola con la fe cristiana.