Fábulas Clásicas de Esopo: Lecciones de Sabiduría y Moralidad Griega
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Colección de Fábulas de Esopo: Corrección y Estructura
A continuación, se presenta una colección de fábulas clásicas, corregidas gramatical y ortográficamente, manteniendo el contenido original y optimizando su presentación para la lectura y el estudio.
1. La Zorra y las Uvas
Una zorra, estando hambrienta, vio unos racimos colgando en una vid. Quiso apoderarse de ellos, pero no pudo. Y marchándose, se dijo a sí misma: «¡Son uvas verdes!». Así, algunos hombres, incapaces de conseguir las cosas por su propia debilidad, acusan a las circunstancias.
Moraleja
La fábula demuestra que la frustración a menudo lleva a despreciar aquello que no se puede alcanzar.
2. La Leona y la Zorra
Una leona, sufriendo reproches por parir solo una cría, dijo: «¡Sí, una, pero un león!». La fábula demuestra que la excelencia no reside en la cantidad, sino en la virtud.
Moraleja
Lo hermoso no está en la cantidad, sino en la virtud.
3. La Cigarra y las Hormigas
Durante la estación de invierno, mientras las hormigas secaban el trigo mojado, la cigarra, pasando hambre, les pedía alimento. Ellas preguntaron: «¿Por qué no recogías alimento en verano?». Ella respondió: «No descansaba, sino que me dedicaba a la música». Las hormigas, riendo, dijeron: «Si en verano cantaste, ahora en invierno baila». El mito enseña que es necesario no descuidar la previsión.
Moraleja
Es necesario no descuidar la previsión.
6. La Mujer y la Gallina
Una mujer viuda tenía una gallina que le ponía un huevo cada día. Considerando que, si le daba más cebada, pondría dos veces al día, hizo esto. La gallina, poniéndose gorda, ni siquiera puso un huevo al día. La fábula demuestra que quienes desean más por codicia también pierden lo que ya tienen.
Moraleja
Los que desean más por codicia también pierden lo que tienen.
7. Los Ladrones y el Gallo
Unos ladrones cogieron un gallo en una casa. Estando este a punto de ser sacrificado, decía: «¡Soltadme, pues soy útil para los hombres, despertándolos de noche para sus trabajos!». Ellos respondieron: «Pero por esto mismo te sacrificamos más, pues al despertarlos no nos dejas robar».
Moraleja
La utilidad para unos puede ser un perjuicio para otros.
11. La Cierva y la Viña
Una cierva, siendo perseguida por cazadores, se escondió bajo una parra. Aquellos pasaron de largo. La cierva, creyendo finalmente estar a salvo, empezó a comer las hojas de la parra. Al moverse estas, los cazadores se dieron la vuelta y, creyendo que bajo las hojas se escondía un animal (lo cual era verdad), la descubrieron.
Moraleja
No se debe dañar a quien nos ha ofrecido refugio.
13. El Labrador y la Serpiente
Un viejo labrador, en la estación de invierno, encontró una serpiente congelada por el frío. Compadeciéndose de ella, la cogió y la puso bajo su pecho. Aquella, habiéndose calentado y retomando su propia naturaleza, hirió al benefactor y lo mató. El labrador, muriendo, decía: «Sufro lo justo por haberme compadecido del malvado». La fábula demuestra que los malvados son inmutables, aunque reciban favores.
Moraleja
Los malvados son inmutables, aunque reciban favores.
14. El Labrador y sus Hijos
Un labrador, estando a punto de abandonar la vida, y queriendo que sus hijos adquirieran experiencia en la agricultura, los llamó y dijo: «Hijos míos, por un lado, yo ya dejaré lo que hay en la viña». Por consiguiente, estos, creyendo que en alguna parte había un tesoro oculto, excavaron toda la tierra de la viña después de la muerte del padre. Por otra parte, no encontraron el tesoro, pero la viña, al ser bien cavada, produjo un fruto mayor. La fábula demuestra que el esfuerzo es un tesoro para los hombres.
Moraleja
El esfuerzo es un tesoro para los hombres.
15. Ingratitud (El Nogal)
Un nogal, colocado en un camino, producía muchos frutos. Pero los que pasaban lo sacudían con piedras y bastones para obtener las nueces. Este, tristemente, dijo: «¡Oh, desgraciado de mí, que recibo terribles agradecimientos por aquellos a los que alegro con mi fruto!». La fábula pone en evidencia a los ingratos y a los malvados, a los que ofrecen males a cambio de bienes.
Moraleja
La fábula pone en evidencia a los ingratos y a los malvados, a los que ofrecen males a cambio de bienes.
18. El Cazador y la Perdiz
Un cazador, habiendo capturado una perdiz, estaba a punto de matarla. Esta suplicaba diciendo: «Deja que yo viva, y cazaré para ti muchas perdices en mi lugar». Él dijo: «Por esto mismo te mataré más, porque quieres engañar a tus amigos y familiares. No hay nada peor que un traidor».
Moraleja
No hay nada peor que un traidor.
24. El Cuervo y la Zorra
Un cuervo, apoderándose de un trozo de carne, se posó en un árbol. Una zorra, viéndolo y queriendo apoderarse del trozo de carne, se detuvo y lo alabó como muy grande y hermoso, diciendo también que era propio de él precisamente reinar sobre las aves, y que sin duda lo habría seducido si tuviera voz. Este, queriendo mostrarle a ella que también tenía voz, dejó caer la carne y se puso a graznar fuertemente. La zorra, corriendo y apoderándose de la carne, dijo: «¡Oh, cuervo, tienes todo; adquiere solamente inteligencia!». La fábula es apropiada para el hombre necio.
Moraleja
La fábula es apropiada para el hombre necio que, por vanidad, pierde lo que posee.