La Fábula Clásica: Desde Esopo hasta Fedro y su Legado en la Literatura Latina
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La Fábula: Origen, Evolución y Carácter Alegórico
Las fábulas son composiciones literarias de carácter alegórico en verso que, mediante la personificación de seres irracionales, inanimados o abstractos, pretenden dar una enseñanza útil o moral.
Orígenes Griegos y la Figura de Esopo
El origen de estos relatos probablemente debe relacionarse con la literatura oriental. Los jonios, habitantes de las colonias griegas de Asia Menor, actuaron como intermediarios en la transmisión de esta tradición a su propia cultura, que recogió algunas de estas historias dentro de obras literarias pertenecientes a otros géneros. Dado que no constituían relatos independientes, no podían considerarse aún como un auténtico género literario.
Hasta el siglo VI a.C. no alcanzarían las fábulas esta categoría en la literatura griega, gracias a Esopo, que vivió hacia la mitad de ese siglo.
La Fábula en Roma: Desarrollo y Características
En Roma, el término fábula tiene un sentido amplio, designando cualquier relato con peripecias variadas. Inicialmente, los romanos incorporaron la fábula a otros géneros ya existentes dentro de su literatura (como por Ennio, s. III-II a.C.).
Será en la época que transcurre entre la muerte de Augusto (siglos I y II d.C.) cuando este género alcance su máximo desarrollo con Fedro; y ya en el siglo IV, Flavio Aviano compuso 42 fábulas esópicas.
Características del Género (Grecia y Roma)
Tanto en Grecia como en Roma, el género fabulístico se caracterizó por:
- Carácter popular, de poesía menor.
- Fuerte matiz reivindicativo.
- Ser la crítica satírica del pueblo, de los esclavos y de los pobres contra los privilegiados.
Fedro: El Maestro Latino de la Fábula
Fedro vivió en el siglo I d.C. En su tiempo fue casi ignorado. Nació en Macedonia y llegó a Roma como esclavo de Augusto, quien le concedería la libertad. Una vez libre, se dedicó a la literatura y eligió un género que no había sido cultivado por sus predecesores, planteándose como propósito traducir en versos latinos a Esopo.
Obra y Estilo
Publicó un centenar de fábulas repartidas en cinco libros con el título de Fabulae Aesopiae, a las que se deben añadir unas treinta más recopiladas en el Renacimiento por el humanista Nicolás Perotto y que se conocen con el nombre de Appendix Perottina.
Están escritas en senarios yámbicos, verso propio de la comedia y del mimo, y de gran arraigo popular.
Estructura y Temática
En un principio, las fábulas tienen siempre un mismo esquema: un relato de animales y una moraleja que puede preceder o seguir a este. Más adelante, Fedro introduce fábulas de otro tipo:
- Relatos con personajes humanos.
- Anécdotas.
- Episodios históricos, etc.
Fedro escribe con un estilo sencillo y natural. El rasgo más característico de su estilo es la concisión. Ninguno de sus contemporáneos hace mención de él.
Legado y Continuidad del Género Fabulístico
Fedro, cuando ya debía haber publicado la mayor parte de su obra, afirma que la fábula era un género todavía no intentado en Roma. Después de él, el género fabulístico no se cultiva hasta el siglo IV, donde encontramos a Aviano.
Se conoce otra colección de fábulas de finales de la antigüedad latina titulada Rómulo o Fábulas de Rómulo. Las fábulas se imitaron en prosa y en verso, y se usaron como texto escolar.
El máximo imitador de Fedro es La Fontaine. Al siglo XVIII pertenecen los fabulistas españoles Samaniego e Iriarte.