Evolución y Ruptura de la Narrativa Española: De 1898 a 1936
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La Narrativa Española Anterior a 1936: Movimientos y Características
Rasgos Generales y Generaciones Clave
- Pervivencia del Realismo: Representado por autores como Vicente Blasco Ibáñez, Felipe Trigo y Alejandro Sawa.
- La Generación del 98:
- Integrada inicialmente por Baroja, Azorín y Maeztu, conocidos como el “grupo de los tres”, seudónimo con el que firmaban.
- En 1901 publicaron un manifiesto donde predominaba el interés por una acción vital ante la dolorosa decadencia española.
- Unamuno se mantuvo distante, aunque pudo haber sido el referente filosófico que necesitaban.
- Valle-Inclán evolucionó su narrativa renovadora hacia el esperpento.
- La Generación de 1914 (Novecentistas): Destacan Miró y Pérez de Ayala.
- Los Narradores de la Generación del 27: Incluyen a Ayala y Gómez de la Serna.
- El Realismo Social de los años 30: Representado por Ramón J. Sender.
Contexto de Renovación Cultural
El siglo XX se inicia en España con un amplio movimiento de renovación cultural y artística que tiene dos momentos significativos: la Generación de 1898 y la Generación de 1914.
A pesar de las objeciones (Baroja dijo: “yo no creo que haya habido ni que haya una generación del 1898. Si la hay, yo no pertenezco a ella”), y de que Unamuno también se mostrara reticente, la “etiqueta” hizo pronto fortuna cuando Ortega y Gasset la adoptó en su Revista de Occidente. En 1934, el hispanista alemán Jeschke escribiría el primer libro sobre ellos: Die Generation von 1898.
Esta renovación alcanzó a todos los escritores y grupos o “generaciones”, e impulsó al relato novelístico a ensayar nuevas fórmulas. Propició no solo el desarrollo de una novela de corte psicológico, sino de una novela lírica en la que predomina la expresión de la subjetividad.
A pesar del enorme éxito de algunos narradores que se ciñen a los modos clásicos del relato (Vicente Blasco Ibáñez: La barraca; Felipe Trigo: Jarrapellejos; Alejandro Sawa: Iluminaciones en la sombra), los jóvenes escritores de este período mostraron escaso interés hacia el relato tradicional de acontecimientos según un orden cronológico.
La Ruptura del Relato Tradicional
La ruptura del relato tradicional se logró mediante una gran variedad de procedimientos estructurales y estilísticos innovadores:
- Multiplicación de puntos de vista.
- Digresiones intelectualistas.
- Preciosismo lingüístico que viene a revelar al narrador en detrimento del mundo narrado.
Características de los Novelistas de la Generación del 98
Los novelistas de la Generación del 98 acabaron dando a sus novelas unos rasgos comunes:
- Organización en torno a un personaje central: Este personaje representa las ideas y preocupaciones del autor.
- Prioridad del pensamiento sobre la acción: El interés no está en la acción externa (como en el Realismo), sino en las discusiones y conversaciones de los personajes. Se utiliza un argumento-pretexto, ya que se trata de novelas que se acercan al ensayo o la tesis.
- Subjetividad en la descripción de la realidad: La realidad de estas novelas se describe a través de la sensibilidad del personaje central.
- Uso intensivo del diálogo: Estilísticamente, el diálogo es una técnica muy utilizada porque permite al autor exponer sus pensamientos (de manera más “democrática”).