Evolución de la Prehistoria y Pueblos Prerromanos en la Península Ibérica
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,66 KB
La Prehistoria en la Península Ibérica: Del Paleolítico al Neolítico
El Paleolítico, la primera etapa de la Prehistoria, comenzó hace unos 2,8 millones de años con el uso de herramientas de piedra tallada. En la Península Ibérica, los restos más antiguos pertenecen al Homo antecessor, hallado en Atapuerca, datado hace unos 800.000 años.
Características del Paleolítico
- Modo de vida: Los grupos humanos eran nómadas, viviendo de la caza, la pesca y la recolección.
- Organización social: Se organizaban sin jerarquía definida.
- Tecnología: Sus herramientas evolucionaron desde los bifaces hasta instrumentos más especializados.
En el Paleolítico Superior, surgió el arte rupestre franco-cantábrico, representado en cuevas como Altamira, con figuras policromadas de animales.
El Neolítico: La Revolución Productiva
El Neolítico (desde el 5500 a.C. en la Península) supuso una revolución económica y social: la humanidad pasó de una economía depredadora a una productora, con el desarrollo de la agricultura y la ganadería.
Esto permitió:
- La sedentarización.
- El surgimiento de poblados.
- El desarrollo de la cerámica y los tejidos.
- La aparición de las primeras construcciones megalíticas (como los dólmenes).
En el Levante peninsular apareció el arte rupestre levantino, caracterizado por figuras humanas esquemáticas en escenas de caza y danza. El Neolítico marcó el inicio de la vida organizada y las primeras diferencias sociales, sentando las bases de la civilización.
Los Pueblos Prerromanos y las Colonizaciones del Mediterráneo
Durante la Edad del Hierro (siglo VIII a.C.), la Península se pobló de diversos pueblos prerromanos: íberos, celtas, celtíberos y tartesios.
Culturas Prerromanas Destacadas
Tarteso: La Primera Civilización
Tarteso, en el suroeste, fue la primera civilización peninsular conocida, destacando por su riqueza minera y su comercio con fenicios y griegos, quienes introdujeron la escritura y el torno alfarero.
Íberos y Celtas
- Los íberos, en el litoral mediterráneo, formaban una cultura avanzada, con una organización jerarquizada y una notable escultura (ejemplos: Dama de Elche, Dama de Baza).
- Los celtas, de origen indoeuropeo, se establecieron en el norte y el interior, dedicados a la agricultura y la ganadería, viviendo en castros fortificados.
- Su mezcla con los íberos dio lugar a los celtíberos, como los de Numancia, célebres por su resistencia.
Influencia de los Pueblos Colonizadores
Los pueblos colonizadores mediterráneos también influyeron profundamente en el desarrollo peninsular:
Los fenicios fundaron Gadir (Cádiz) y Malaka (Málaga). Los griegos fundaron Emporion (Ampurias), impulsando el comercio y el arte. Finalmente, los cartagineses, herederos de los fenicios, fundaron Cartago Nova (Cartagena), hasta ser derrotados por Roma en la Segunda Guerra Púnica (218 a.C.).
Estas influencias sentaron las bases para la futura romanización.