Evolución poética de Miguel Hernández: etapas, obras y compromiso social
Resumen
El texto analiza la trayectoria poética de Miguel Hernández en cuatro etapas, desde su primera etapa de descripción de la naturaleza hasta la poesía escrita en prisión. Se repasan obras como Perito en lunas y El rayo que no cesa, así como su giro hacia la poesía de guerra y el compromiso social. Permite entender la evolución temática y estética del autor y su relación con las generaciones literarias del siglo XX.
Puntos clave
- Miguel Hernández nació en 1910 y, cronológicamente, pertenece a la Generación del 36, aunque se relaciona con la Generación del 27.
- La primera etapa (1910-1934) se centra en la naturaleza y en el simbolismo sensual, con Perito en lunas inspirado en Góngora.
- La segunda etapa (1935) está marcada por El rayo que no cesa, un conjunto de poemas y sonetos amorosos.
- Hacia 1935 se produce un giro ideológico y estético hacia la defensa del proletariado y las clases desfavorecidas.
- La tercera etapa (1936-1938) es la poesía de guerra, y el autor fue conocido como el poeta-soldado.
- La cuarta etapa es la poesía carcelaria, un diario poético íntimo de breves canciones y romances compuestos en gran parte en la cárcel.
Evolución poética de Miguel Hernández: la trayectoria y etapas de su poesía
Nacido en 1910 en el seno de una familia humilde, Miguel Hernández está considerado como uno de los poetas más significativos del siglo XX. Sin embargo, cronológicamente pertenece a la Generación del 36, pero por varios factores se relaciona con la Generación del 27.
Introducción a su evolución poética
Su evolución poética nos permite establecer en su trayectoria cuatro etapas:
Primera etapa (1910-1934)
La primera etapa, comprendida entre los años 1910 y 1934, está dedicada a la descripción del mundo externo: la naturaleza como vivencia y objeto de observación. Su primer poemario publicado fue Perito en lunas, inspirado en la obra de Góngora. En él, Hernández pretende la perfección del artista combinando la metáfora culta con el humor e ingenio de las adivinanzas de tradición popular. La mayoría de los poemas se caracterizan por el simbolismo sensual. Destacan la pasión por la naturaleza, la cultura y lo sexual de un jovencísimo Miguel Hernández.
Segunda etapa (1935)
La segunda etapa está marcada por la publicación de El rayo que no cesa (1935). Es una etapa de encuentro con los otros, los amigos y el amor. Esta obra es un conjunto de poemas y sonetos amorosos en los que la queja del enamorado se debe a la inaccesibilidad de la amada; es decir, la queja por no poder gozar carnalmente de su amor. Se centra en las relaciones amorosas y sucesivas con tres mujeres: su novia y más tarde esposa, Josefina Manresa; durante su estancia en Madrid mantuvo una aventura erótica e intensa con la pintora Maruja Mallo, quien lo despreció inesperadamente tras su detención en 1936; y, por último, María Cegarra, un amor platónico no correspondido.
Tercera etapa: poesía de guerra (1936-1938)
En 1935, Miguel Hernández experimenta un cambio ideológico y estético, un giro en su actitud cívico-social. Abandona su ideología religiosa y se centra en la defensa del proletariado y de las clases sociales más desfavorecidas. Con este viraje inicia la tercera etapa: la poesía de guerra (1936-1938), en la que destaca tanto su dedicación a la creación poética como su participación en diferentes frentes del bando republicano. Se le conoció como el poeta-soldado.
Cuarta etapa: poesía carcelaria y final
Finalmente, en la cuarta etapa, con todo el lastre de la enfermedad y de la penuria vital de las prisiones, desde los últimos meses de la contienda se confeccionó una especie de diario poético íntimo de breves canciones y romances. Se trata de una espléndida poesía de hondo sentimiento y de resonancias rítmicas neopopulares cuya mayor parte fue compuesta en la cárcel.
Resumen de las cuatro etapas
- 1910-1934: Descripción de la naturaleza y simbolismo sensual, Perito en lunas.
- 1935: Poesía amorosa y lírica en El rayo que no cesa, relaciones personales y pasión.
- 1936-1938: Poesía de guerra, compromiso social y defensa del proletariado.
- Período carcelario: Diario poético íntimo, canciones y romances compuestos en prisión.
Conclusión
En definitiva, la obra de Miguel Hernández no solamente fusiona gongorismo, simbolismo y ultraísmo, sino que también explora otros territorios. Su compromiso social y político se percibe con nitidez en su voz poética, exaltando a los hombres que luchan por la justicia y la libertad. Su trayectoria es una recopilación de todas las tendencias del momento, convirtiéndolo en una de las figuras más representativas de las letras castellanas del siglo pasado.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué obra inaugura la primera etapa de Miguel Hernández?
Su primer poemario publicado fue Perito en lunas, inspirado en la obra de Góngora. En él combina la metáfora culta con el humor de las adivinanzas populares.
¿Por qué se conoce a Miguel Hernández como el poeta-soldado?
Durante la poesía de guerra (1936-1938) combinó su dedicación a la creación poética con su participación en diferentes frentes del bando republicano.
¿Qué temas aborda El rayo que no cesa?
Es un conjunto de poemas y sonetos amorosos en los que la queja del enamorado se debe a la inaccesibilidad de la amada, y recoge relaciones con tres mujeres.
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