Evolución del Pensamiento Presocrático: Del Devenir de Heráclito al Intelectualismo Moral
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Heráclito y el Devenir Constante
“Este mundo, el mismo para todos, ninguno de los dioses ni de los hombres lo creó, sino que fue siempre, es y será fuego eternamente vivo que se enciende, según medida, y se apaga según medida”. El Universo es pensado como un movimiento continuo bajo el concepto de Panta Rhei (todo fluye). No se habla de caos, sino de cosmos, pues “se apaga y se enciende, según medida”.
El Logos es quien gobierna ese fluir constante. Bajo la premisa de que “el ser es devenir”, la dialéctica adquiere un doble sentido:
- Expresa la naturaleza de las cosas: “Las cosas son proceso”.
- Refleja el movimiento del pensamiento.
Parménides y el Nacimiento de la Ontología
Representante del mundo inteligible, según G. Reale: “Da el paso de la cosmología a la ontología”. En su poema se narra un camino hacia la verdad en el que las musas le comunican dos vías:
- Aquello cuyo objeto es, que tiene que ver con la razón.
- Aquello cuyo objeto no es, que tiene que ver con la opinión.
Ambas son excluyentes. Las premisas que llevan al camino de la verdad son: Lo que es, es, y es imposible que no sea; lo que no es, no es, y no puede no ser (SER). El movimiento y el cambio son imposibles, pues una cosa no puede pasar del ser al no-ser y viceversa.
Rasgos del Ser en Parménides
Teniendo en cuenta el significado integral y unívoco que Parménides concede al ser, sus rasgos son: no engendrado e incorruptible, eterno presente sin comienzo ni final, inmutable e inmóvil, acabado y perfecto.
Lo que es, puede ser pensado, conocido y dicho; lo que no es, no puede ser conocido ni dicho (CONOCER). Se invalida todo conocimiento sobre el devenir, pues el no-ser no se puede conocer. El ser sólo es cognoscible por la razón. Identifica, por tanto, pensar y ser. INTELIGIR significa, para el griego, intervenir en lo que es.
5. Explicaciones pluralistas de la realidad: Empédocles, Anaxágoras y Demócrito
Tras Parménides, es imposible volver a una explicación monista de la realidad. ¿Por qué? Afirmar una única naturaleza es condenarse a no poder explicar el movimiento y el cambio.
- Buscan una síntesis entre Heráclito y Parménides.
- No podemos negar que la naturaleza nos ofrece a los sentidos cambios constantes.
- Por otro lado, el monismo no explica cómo las cosas dejan de ser lo que son y se convierten en cosas distintas.
SOLUCIÓN: El Arkhé está compuesto por varios elementos.
Empédocles
Todo cuanto existe proviene de la combinación de cuatro sustancias: agua, tierra, fuego y aire. Estas sustancias carecen de actividad propia; lo que hace que se combinen o se separen son el Amor (unifica) y el Odio (separa), entendidas como fuerzas cósmicas. Freud tuvo la honestidad de reconocer su deuda intelectual con Empédocles.
Anaxágoras
Todo proviene de la germinación de un número indeterminado de semillas (Spermata) de todas las cosas: “En todo hay una porción de todo”. El mundo surge de esta mezcla gobernada por el Nous (Inteligencia). Aristóteles las llama Homeomerías.
Según G. Reale: “La intuición de un principio que es una realidad infinita separada de todo lo demás y que lo gobierna todo, es la cumbre del pensamiento presocrático”.
Atomistas (Leucipo y Demócrito)
Presentan una visión mecanicista-materialista de la realidad frente a la visión teleológica de Anaxágoras. La materia está compuesta de partículas indivisibles: Átomos. Solo difieren en tamaño y forma; al agruparse forman los diferentes entes y al separarse los destruyen. No hay un Nous que los gobierne; sus movimientos son azarosos y ciegos.
Relativismo frente a Intelectualismo y Universalismo
Relativismo
Los criterios acerca de lo que es justo y bueno son subjetivos, según cada individuo, o relativos a cada época, cultura o circunstancia.
Universalismo
Sócrates cree que sí es posible definir de manera racional y objetiva lo justo y lo bueno.
Intelectualismo Moral
Solo podemos ser justos y buenos sabiendo qué es la justicia. El que hace el mal es por ignorancia; nadie hace el mal a sabiendas.
Convencionalismo versus Esencialismo/Realismo
Convencionalismo
Las leyes que gobiernan la polis no tienen origen divino; son fruto de un “pacto social” o acuerdo entre los hombres.
Esencialismo / Realismo
Las leyes son convencionales, pero lo justo no lo es (en este punto, Sócrates está de acuerdo con los sofistas). Las leyes han de expresar valores objetivos: lo que es verdaderamente justo y bueno.