Evolución del Pensamiento Griego: De los Sofistas a Sócrates
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,66 KB
La Primera Sofística en la Atenas Democrática
En la Atenas democrática de Pericles se produce la llegada de los sofistas, profesionales del saber que enseñan a cambio de dinero, disciplinas útiles para aquellos jóvenes que quieran dedicarse a la vida política.
Principios Fundamentales de los Primeros Sofistas
Los primeros sofistas, como Protágoras de Abdera y Pródico de Ceos, entre otros, comparten una visión de la sociedad fundada en la confianza en el ser humano y en su razón. Sin embargo, los cambios políticos ponen en evidencia que el hombre es el artífice de la historia. Por otro lado, el historiador Heródoto ya había demostrado la disparidad de costumbres, leyes y tradiciones de las distintas comunidades.
Todo ello muestra que ni la organización política ni la estructura social son una unidad natural. El ser humano constituye la historia y lo hace de distintas formas. La discusión entre lo que es fruto de la naturaleza y lo que se debe a la convención, al pacto y al acuerdo, centra la controversia en el terreno de las leyes.
Distinción entre Naturaleza y Leyes
En primer lugar, no se deben confundir y mezclar dos ámbitos que son independientes:
- La naturaleza se rige por leyes inexorables.
- Las leyes de la ciudad nacen después de discutir y deliberar conjuntamente.
Los primeros sofistas vinculan al ser humano con un espacio propio, las polis, que establece las reglas del juego al margen del mundo natural. La solución de Protágoras de Abdera es relativista, tanto en lo referente a la teoría del conocimiento como a lo moral. En la esfera del conocimiento, cada individuo interpreta la realidad según como la percibe, de una forma subjetiva. La virtud de los sofistas es la virtud política.
La Segunda Sofística: Radicalización del Relativismo
Las posiciones que defendían los pensadores de la primera sofística fueron radicalizadas y llevadas a extremos por los representantes de la segunda sofística: Trasímaco y Calicles dinamitaron el relativismo anterior defendiendo la ley del más fuerte: el pueblo más poderoso hará sucumbir a los demás.
Se rompen los valores de solidaridad entre los individuos y la sociedad, y prevalecen los valores del individuo que tiende a satisfacer todos sus deseos y aspiraciones sin ningún impedimento.
Visión de las Leyes en la Crisis Democrática
Las leyes de la ciudad son vistas por estos sofistas como el escudo protector que los débiles han creado para defenderse de los fuertes. Estas doctrinas aparecen en un momento de crisis de la democracia instaurada por Pericles. El conflicto que enfrentó a Atenas con Esparta fomentó las ideas antidemocráticas; el pueblo se aferró a la política imperialista iniciada por Pericles.
Sócrates: Una Alternativa Ética
Sócrates introduce una alternativa al pensamiento de la sofística ateniense. Una de sus mayores contribuciones en el terreno de la ética fue establecer la virtud como valor interior del ser humano. El término virtud adquiere plenas connotaciones morales.
El Rechazo a la Virtud Instrumental
Lejos queda ya la virtud competitiva de los héroes homéricos y es inadmisible aceptar como virtud la excelencia política basada en conocimientos puramente instrumentales. Sócrates retoma la virtud como actitud estrechamente relacionada con el deber, y pretende establecer unas bases sólidas alejadas de cualquier relativismo.
El Mensaje Central Socrático
«Conócete a ti mismo» es el mensaje clave que Sócrates quiso imprimir en la conciencia de sus interlocutores, con quienes conversaba empleando la mayéutica.
Los valores morales poseen una naturaleza objetiva. Sócrates comparte con Solón esta visión: las leyes escritas y las no escritas son descubiertas, no inventadas, por el hombre, y tienen un carácter sagrado. En Sócrates hay una mezcla de motivos religiosos y racionales. La racionalidad es lo más perfecto y divino que hay en el ser humano, y es natural que sus descubrimientos estén marcados por un carácter sagrado.
Intelectualismo Ético y Enseñanza
Además del universalismo de las leyes y de los valores morales, Sócrates establece un intelectualismo ético, donde se da una adecuación perfecta entre la verdad, la virtud y la felicidad. En oposición al sofista, Sócrates no da nunca lecciones a cambio de dinero.