Evolución del Pensamiento Filosófico y su Relación con el Saber Científico
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Relación entre Filosofía y Ciencia
A diferencia de la ciencia, que con el tiempo ve sus teorías modificadas y sustituidas por otras mejores, la filosofía no posee un conjunto de verdades universalmente admitidas. En este ámbito, no se abandonan las teorías del pasado bajo el supuesto de que las del presente son superiores; en ese sentido, se puede decir que la filosofía no progresa de forma lineal, ya que las teorías de los filósofos del pasado siguen siendo válidas hoy en día.
Pero también es cierto que la filosofía y la ciencia mantienen una estrecha relación, porque la filosofía ha de enfrentarse con preguntas que le surgen a la propia ciencia, pero que ella misma no puede responder. Por ejemplo, la pregunta por la validez y verdad, los fundamentos en los que se apoya esa validez en el caso de las teorías científicas, y lo que distingue a la ciencia de lo que ya no lo es; preguntas todas ellas inevitables, pero que ya no es labor del científico responder, sino del filósofo.
La ciencia, a su vez, es el punto de partida en el que tiene que apoyarse la filosofía. La reflexión filosófica sobre cualquier tema tiene que realizarse a partir de lo que sobre ese tema ha descubierto la ciencia.
Filosofía Antigua: El paso del mito al logos
El nacimiento de la filosofía
El nacimiento de la filosofía en Occidente se produce en el siglo VI a. C. en la Antigua Grecia, en concreto, en la ciudad de Mileto situada en la costa jonia (actualmente en Turquía). Los primeros filósofos critican el discurso mítico como forma de explicación de la realidad y lo sustituyen por el discurso racional. Es lo que tradicionalmente se denomina el paso del mito al logos.
Estos primeros filósofos, denominados presocráticos, hubieron de enfrentarse al reto de buscar las primeras explicaciones sobre el origen del universo (cosmogonía) y su estructura y funcionamiento (cosmología) con la sola arma de la razón y la observación de los hechos que sucedían a su alrededor. Así, como un mismo saber indistinto, surgieron la filosofía y la ciencia.
La ilustración griega: del siglo de Pericles al imperio de Alejandro
En el siglo V a. C. la ciudad de Atenas se convierte en la polis que reúne mayor poder político y económico. Pericles amplía la democracia a todos los que poseen el estatus de ciudadanos y la convierte en esa forma de gobierno donde el poder de la palabra cobra la mayor importancia. Reunidos en asamblea en la plaza pública (ágora), los ciudadanos debaten los asuntos de la ciudad sintiéndose plenamente implicados en su gestión e identificados con ella.
De esta manera la filosofía da un giro antropológico, pasando de la investigación natural a centrar su reflexión en el ser humano y su vida en sociedad (ética y política). En todos los ámbitos del saber y de las artes Atenas alcanza su máximo esplendor cultural y se convierte en centro de atracción para los intelectuales de todas las ciudades de Grecia.
Estos recién llegados, a los que se les denominará sofistas, se convertirán en los primeros profesionales de la enseñanza de la filosofía. Poseedores de un saber enciclopédico, ofrecen aquellos conocimientos de carácter humanístico y práctico que necesitaban los ciudadanos para poder intervenir en la asamblea con garantías de éxito.
Opuesto a su pensamiento aparece un ateniense carismático, Sócrates (470-399 a. C.), que frente a las ideas relativistas y convencionalistas que defendían los sofistas en ética y política, busca encontrar verdades universales sobre las que fundar la moralidad. Es en esta época en la que aparecen los dos filósofos con mayor peso en toda la Antigüedad y que más influencia tienen en toda la filosofía posterior: Platón (427-347 a. C.) y Aristóteles (384-322 a. C.).
El helenismo y la búsqueda de la felicidad
Con el Imperio de Alejandro Magno la cultura griega se difunde por todo el mundo conocido. La decadencia política de Atenas y la crisis de la democracia hace que los ciudadanos ya no se sientan identificados con el gobierno de la ciudad. Impotente ante la nueva política, la filosofía gira hacia preocupaciones más personales e individualistas, centradas en la búsqueda de la felicidad.