Evolución Histórica y Cultural del Arte Clásico: De la Grecia de Pericles al Imperio Romano
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Contexto Histórico del Arte Clásico
Grecia: Orígenes y Esplendor
El nacimiento de la cultura y del arte griego tuvo lugar en los siglos IX y VIII a.C., cuando el mundo helénico superó la profunda crisis provocada por el hundimiento de la civilización cretomicénica (2600-1200 a.C.), después de la invasión del Peloponeso por los dorios, hacia el 1200 a.C. Este período inicial se caracterizó por la recuperación del comercio y la colonización de territorios en el extremo occidental del Mediterráneo.
En el siglo VII a.C., el contacto con las culturas egipcia y mesopotámica provocó la eclosión de la arquitectura y la escultura griega, que sentaron las bases del arte helénico. Siglos después, la victoria contra los persas en las **Guerras Médicas** (499-479 a.C.) inició un período de completa autonomía artística y cultural, cuyo epicentro se fijó en la próspera Atenas de Pericles (461-429 a.C.), donde se alcanzó el máximo esplendor del arte griego.
Decadencia y Helenismo
Sin embargo, la arrogancia ateniense hacia el resto de *poleis* (ciudades-estado) fue el inicio de las **Guerras del Peloponeso** (421-404 a.C.), luchas internas que propiciaron la decadencia económica de las ciudades-estado griegas. En el siglo IV a.C., esta situación fue aprovechada por los macedonios, que, liderados por Filipo II y posteriormente por su hijo **Alejandro Magno**, unificaron todas las *poleis* griegas y consiguieron conquistar los dominios del Imperio Persa.
La súbita muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. fragmentó el imperio macedonio, y la cultura de la antigua Grecia se trasladó hacia Oriente, donde florecieron nuevas ciudades, como Pérgamo o Alejandría. La sólida cultura griega sirvió de referencia a los reinos orientales. La influencia griega se prolongó hasta el último tercio del siglo I a.C., cuando Roma consiguió el dominio de todo el **Mediterráneo** y absorbió parte de la cultura griega.
Roma: De la Fundación al Imperio
A finales del siglo VIII a.C., la península itálica estaba habitada por diferentes pueblos: los ligures, umbros, etruscos, samnitas, sabinos y latinos. Los sabinos y los latinos fundaron en el año 753 a.C. un poblado, Roma, que con el tiempo se convirtió en la capital del Imperio.
Los orígenes fundacionales de la ciudad son confusos, y en ellos se mezclan la historia y la leyenda, pues algunas fuentes atribuyen la fundación de Roma a los hermanos **Rómulo y Remo**.
Los Tres Períodos de la Historia Romana
La historia de Roma se divide en tres grandes períodos:
- 1. La Monarquía (753-509 a.C.): Fue una etapa oscura gobernada por reyes (tanto latinos como etruscos). El primer rey que gobernó fue Rómulo y el último fue Septimio Severo (Nota: *Históricamente, el último rey de la Monarquía fue Tarquinio el Soberbio*). Un pueblo, los etruscos, que habitó la zona de la actual Toscana entre los siglos VIII y IV a.C., dejó una huella artística fundamental en la evolución del arte romano.
- 2. La República (509-31 a.C.): Tras la expulsión de los reyes, se estableció la República. Este fue un período de gran crecimiento donde los romanos llevaron a cabo la conquista y la colonización de otros territorios y derrotaron a los ejércitos cartagineses en las **Guerras Púnicas**.
- 3. El Imperio (31 a.C.-476 d.C.): En esta etapa se estableció un nuevo sistema político liderado por un emperador, y el territorio se dividió en provincias. A partir del siglo V, las tribus bárbaras del Norte de Europa iniciaron la reconquista de sus dominios y asediaron el Imperio, hasta que en el año 476 d.C. Odoacro (rey de los hérulos) derrotó al emperador Rómulo Augústulo y puso fin al **Imperio Romano de Occidente**.
El pueblo romano, con una estructura jurídica y política sólida, recibió la influencia cultural de la civilización etrusca y de la cultura griega. El arte fue un instrumento básico, sobre todo durante la época imperial, y se construyeron grandes edificios públicos y privados en todas las ciudades conquistadas.