Evolución geomorfológica y unidades del relieve de la Península Ibérica
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A. Evolución geomorfológica de la Península Ibérica
Para hacerse una idea de las distintas unidades de relieve que hay en la Península Ibérica, y la relación entre ellas de altitud, continuidad, etc., podemos dibujar un perfil de norte a sur. Esto nos dará una idea de cómo es el territorio que vamos a estudiar. Lo puedes ver aquí.
Fenómenos responsables
La evolución geomorfológica peninsular obedece a dos tipos de fenómenos:
- Endógenos: consecuencia de la dinámica de la Tierra, sobre todo la orogénesis y la epirogénesis.
- Exógenos: formados por agentes externos como la erosión y la sedimentación.
Tipos de unidades morfoestructurales
Tipos de unidades morfoestructurales:
- Zócalos: llanuras surgidas por el arrasamiento, por erosión, de cordilleras formadas durante la era primaria. Están compuestos por materiales muy duros (granitos y sílice) que, al recibir presión, no se pliegan sino que se fracturan. Es la base de la Meseta Central.
- Macizos rejuvenecidos: formaciones de la era primaria que fueron levantadas (rejuvenecidas) durante la era terciaria. Su perfil presenta formas redondeadas por la erosión. Es el caso del Sistema Central y Montes de Toledo (Meseta Central) y del Macizo Galaico y parte de la Cordillera Cantábrica.
- Depresiones sedimentarias: fosas de la era terciaria rellenas con sedimentos calizos y arcillosos. Ejemplos: las depresiones del Guadalquivir y del Ebro.
- Cordilleras de plegamiento: cordilleras de gran altitud surgidas en la era terciaria por el pliegue de los materiales sedimentarios de origen marino depositados durante la era secundaria. Corresponde a las cordilleras Bética y los Pirineos, entre otras.
B. Unidades del relieve peninsular
Meseta Central
Meseta Central:
Estructuralmente
Estructuralmente: coincide con la mayor parte del viejo macizo Hespérico, cuya superficie cuenta con una cobertura sedimentaria.
Morfológicamente
Morfológicamente: dos unidades montañosas principales:
Sistema Central
Sistema Central. Divide a la Meseta en dos partes. Está formado por un conjunto de sierras: Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia, Gata y la Estrella. Estas sierras están fracturadas por fallas que forman valles. El material litológico tiene origen intrusivo y metamórfico (granito, gneis, pizarras...). La erosión de estas rocas ha creado cumbres de formas suaves y redondeadas, tendiendo a planas, aunque donde ha habido erosión glaciar las cumbres son rocosas, como en Gredos.
Montes de Toledo
Montes de Toledo. Se encuentra en la Submeseta Sur, y es de menor altitud y longitud que el Sistema Central. Están formados por: Sierra de Altamira, Villuercas, Montánchez y San Pedro. El material litológico es muy antiguo y de desigual dureza. Por un lado están las cuarcitas, muy duras, que encontramos actualmente en las cumbres, y por otro las pizarras, erosionadas al ser más blandas, y que actualmente encontramos en los valles de las distintas sierras. Este tipo de paisaje se llama apalachense (Ver vídeo sobre Geoparque de las Villuercas). Esta presencia conjunta de cuarcitas y pizarras, al erosionarse, forma acumulaciones pedregosas (procedentes de cuarcitas) empastadas por arcilla (originadas por la alteración de materiales arcillosos) en las laderas suaves y exteriores de las sierras.
Dos unidades interiores llanas: submesetas (norte y sur).
Submeseta Norte
Submeseta Norte. Altitud media elevada (cercana a los 800 m). Ocupada por la cuenca del río Duero. Estructura: como base tiene un zócalo duro y antiguo (paleozoico), cubierto por materiales sedimentarios, más blandos y flexibles (de las eras secundaria y terciaria). El paisaje resultante se resume en el páramo (extensión de terreno compuesta por materiales resistentes a la erosión y, por tanto, con una mayor elevación que el terreno circundante) y la campiña (terreno de ondulación suave, compuesto por materiales blandos). La campiña es un terreno apto para el cultivo.