Evolución y Etapas de la Guerra Fría: Historia del Conflicto Bipolar
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 11,02 KB
Etapa 1: La Génesis de la Guerra Fría (1945-1947)
La Guerra Fría tuvo sus antecedentes inmediatos en la Segunda Guerra Mundial, conflicto en el que se enfrentaron dos modelos de Estado y de organización política, económica e ideológica. Tras la victoria aliada, estas diferencias no desaparecieron, sino que se mantuvieron y se intensificaron en el nuevo orden internacional.
Para comprender la génesis de la Guerra Fría hemos de tener en cuenta tres grandes factores: las características de la Guerra Fría, el final de la cooperación entre aliados y el triunfo de la desconfianza mutua. La Guerra Fría fue un sistema de relaciones internacionales basado en un mundo bipolar entre 1945 y 1991, protagonizado por dos grandes bloques enfrentados.
El bloque occidental, liderado por Estados Unidos, defendía la democracia liberal y el capitalismo, mientras que el bloque oriental, encabezado por la URSS, se organizaba en torno a un sistema totalitario, una economía planificada y la ideología marxista. El objetivo principal de ambos bloques era mantener y proteger su propia seguridad e influencia. La confrontación no fue directa, sino que se manifestó a través de la carrera de armamentos, la propaganda ideológica, los servicios secretos, las áreas de influencia, las presiones políticas y económicas y las guerras localizadas.
Tras la Segunda Guerra Mundial se produjo inicialmente una cierta cooperación entre los aliados vencedores. Sin embargo, Europa quedó exhausta y arruinada, lo que provocó su declive y permitió que Estados Unidos y la URSS se consolidaran como las nuevas potencias dominantes en la política internacional.
A partir de 1945, aunque aún existía colaboración, la realidad fue el progresivo deterioro de las relaciones, ya que había desaparecido el enemigo común, la Alemania nazi. Las diferencias ideológicas y políticas se hicieron evidentes, como ocurrió en Irán.
Finalmente, triunfó la desconfianza mutua y Europa quedó dividida en dos bloques. En Europa oriental, bajo control soviético, se reprimieron las disidencias, no hubo elecciones libres y se impuso la Doctrina de Jdanov. En Europa occidental, Estados Unidos asumió el liderazgo político y económico, reprimió a los partidos comunistas y aplicó la Doctrina Truman.
Etapa 2: La Fase de Máxima Tensión (1948-1953)
Tras la génesis de la Guerra Fría entre 1945 y 1947, en la que se rompió la cooperación entre los antiguos aliados y se formaron dos bloques enfrentados, la tensión internacional fue en aumento, así como la desconfianza entre Estados Unidos y la URSS.
Derivado de este surgimiento de bloques comienza una nueva etapa denominada máxima tensión, comprendida entre 1948 y 1953. Esta etapa puede definirse como el momento de mayor enfrentamiento político, ideológico y estratégico entre los dos bloques, en el que el conflicto directo parecía posible en cualquier momento.
Se trata de una fase caracterizada por acontecimientos y circunstancias que llevan a los dos bloques a una situación de tensión máxima, en la que parece que el enfrentamiento directo es posible. La característica fundamental que marca esta etapa es la división económica, territorial, espacial y militar.
División Económica
En el ámbito económico, Europa quedó dividida en dos sistemas opuestos:
- Plan Marshall: Un programa de ayudas económicas impulsado por Estados Unidos en 1948 cuyo objetivo era reconstruir Europa, mejorar su nivel de vida y evitar la expansión del comunismo, además de mantener la demanda y evitar la sobreproducción estadounidense.
- COMECON: En respuesta inmediata al Plan Marshall, la URSS creó en 1949 este organismo destinado a coordinar las políticas económicas de los países del bloque oriental y establecer mecanismos de asistencia mutua entre ellos.
División Territorial y el Bloqueo de Berlín
La división territorial se reflejó claramente en Alemania. Tras la guerra, el país quedó dividido en cuatro zonas de ocupación controladas por Estados Unidos, la URSS, Reino Unido y Francia, al igual que Berlín, situada en zona soviética. La comunicación entre los sectores occidentales y Berlín se realizaba mediante un corredor terrestre.
En 1948, tras la decisión occidental de unificar sus zonas, Stalin bloqueó Berlín por tierra, lo que provocó el puente aéreo. En 1949 se consolidó la división con la creación de la República Federal Alemana (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA).
División Militar
En el plano militar, se formaron bloques armados opuestos. En 1949 se creó la OTAN como alianza defensiva de los países occidentales, mientras que en 1955 la URSS impulsó el Pacto de Varsovia, integrando a los países comunistas europeos. Finalmente, la tensión se extendió fuera de Europa con el triunfo del comunismo en China en 1949 y la Guerra de Corea, que consolidó la división del mundo en dos bloques enfrentados.
Etapa 3: La Coexistencia Pacífica (1954-1975)
Tras la etapa de máxima tensión, en la que el enfrentamiento entre los bloques fue constante y el riesgo de guerra directa era elevado, Estados Unidos y la URSS optaron por reducir la tensión. De este modo comenzó una nueva fase basada en el diálogo y la coexistencia pacífica.
La máxima tensión deja paso a una nueva etapa denominada coexistencia pacífica. Esta es una fase en la cual ambos bloques coexisten de forma pacífica, aceptando la existencia del rival y evitando un enfrentamiento directo. Los factores que explican esta etapa son:
- El cambio de líderes y el comienzo de la distensión.
- El movimiento de los países no alineados.
- Los conflictos internos dentro de los bloques.
- Los conflictos entre los bloques.
- La aparición de nuevos factores de distensión.
Cambio de Líderes y Crisis Internacionales
En primer lugar, el cambio de líderes favoreció un clima más propicio para la negociación. Eisenhower en Estados Unidos y Jruschov en la URSS mostraron una mayor disposición al diálogo. Además, la URSS puso fin al monopolio nuclear estadounidense, lo que obligó a ambas potencias a evitar un conflicto directo. En este contexto destaca la crisis del canal de Suez en 1956. El conflicto enfrentó a Francia, Reino Unido y Egipto, con la intervención indirecta de Estados Unidos y la URSS, que apoyaron a Egipto para presentarse como potencias antiimperialistas, lo que supuso la humillación de Francia y Gran Bretaña.
Países No Alineados y Disidencias
En segundo lugar, surgió el movimiento de los países no alineados, formado por estados del Tercer Mundo que no querían integrarse en la política de bloques. Este movimiento se reunió por primera vez en la Conferencia de Bandung en 1955 y defendió la neutralidad y la condena del colonialismo. Durante esta etapa también aparecieron conflictos internos dentro de los bloques:
- Bloque comunista: Destacaron las disidencias de Yugoslavia, la revuelta de Polonia y Hungría en 1956 y la Primavera de Praga en 1968.
- Bloque capitalista: Países como Francia, bajo el liderazgo de De Gaulle, y varios estados de América Latina mostraron una política más independiente.
Conflictos y Estabilización
Asimismo, continuaron los conflictos entre los bloques. Estados Unidos aplicó la doctrina de la represalia masiva. La segunda crisis de Berlín llevó a la construcción del Muro de Berlín en 1961. Finalmente, la Guerra de Vietnam se convirtió en la primera gran derrota militar de Estados Unidos. Por último, surgieron nuevos factores de distensión, como las conversaciones para frenar la carrera armamentística, la aparición de nuevos centros de poder como China y la Comunidad Económica Europea, y el acercamiento diplomático como la Ostpolitik de Willy Brandt y el Espíritu de Helsinki en 1975.
Etapa 4: El Rebrote Final y el Fin de la Guerra Fría (1976-1991)
Tras la etapa de coexistencia pacífica, el equilibrio internacional comenzó a deteriorarse de nuevo. A finales de los años setenta, una serie de acontecimientos provocaron el regreso de la confrontación entre Estados Unidos y la URSS, dando lugar a la última fase de la Guerra Fría, conocida como rebrote final.
Este periodo se caracterizó por el regreso de la tensión entre los bloques. Puede explicarse a partir de tres factores principales: la ofensiva soviética, el año clave de 1979 y la reacción de Estados Unidos, a los que se añade el proceso que condujo al fin del conflicto.
La Ofensiva Soviética y el Año 1979
Durante los años setenta se produjo una ofensiva soviética. La posición de Estados Unidos se debilitó por la crisis económica y su derrota en Vietnam. En este contexto, la URSS instaló misiles apuntando a Europa occidental y aumentó su influencia en países como Angola, Mozambique, Etiopía, El Salvador o Guatemala.
En segundo lugar, 1979 fue un año clave:
- Revolución Islámica en Irán: Dio lugar a una república islámica contraria a Estados Unidos.
- Guerra de Afganistán: La URSS intervino directamente para apoyar al gobierno comunista, mientras que Estados Unidos ayudó indirectamente al bando contrario. Este conflicto aceleró la crisis interna soviética.
La Reacción de EE. UU. y el Colapso del Bloque Soviético
En tercer lugar, se produjo la reacción de Estados Unidos. En 1981, Ronald Reagan inició una política de dureza conocida como la “Opción Cero” e impulsó la Iniciativa de Defensa Estratégica. Finalmente, se produjo el fin de la Guerra Fría. Durante los ochenta, la URSS sufrió una profunda crisis económica. En 1985 llegó al poder Mijaíl Gorbachov, quien inició una política de diálogo y reformas.
Este proceso dio lugar a acuerdos como la Conferencia de Washington de 1987. Paralelamente, se produjeron revoluciones democráticas en Europa del Este. El símbolo de este derrumbe fue la caída del Muro de Berlín en 1989 y la unificación alemana en 1990. Ese mismo año, en la Cumbre de Malta, se dio por finalizada oficialmente la Guerra Fría.
33