Evolución Dramática Española Tras la Guerra Civil: Tendencias y Autores Clave
Enviado por javier y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,49 KB
Teatro Posterior a la Guerra Civil
Los condicionamientos sociales y políticos en el teatro son similares a los observados en la novela. Sin embargo, la **censura** se presenta más compleja debido a la diversidad de organismos oficiales de los que dependía. A pesar de esto, la censura no impidió el estreno de obras de autores significativamente contrarios al régimen franquista, como **Buero Vallejo** (con su obra cumbre, Historia de una escalera). A partir de 1952, con la llamada “apertura americana”, se comenzaron a montar obras extranjeras de gran relevancia.
Manifestaciones Dramáticas Posteriores a la Guerra
Entre las principales manifestaciones dramáticas posteriores a la guerra debemos considerar las siguientes vertientes:
- El teatro de exilio: Incluye a autores como **Casona**, quien desarrolla un teatro de corte existencial (ej. La dama de Alba); **Max Aulo**, cuya obra evoluciona desde el vanguardismo hacia el compromiso político (ej. Morir por cerrar los ojos); o **Alberti**, constructor de un teatro poético y político (ej. El adefesio).
- El teatro de la continuidad: Bajo el magisterio de **Benavente**, se caracteriza por la definición de personajes y ambientes, con un desarrollo temático claro. Sus mejores cualidades radican en el virtuosismo de los diálogos ingeniosos y con fino humor, y el equilibrado y eficaz ritmo de la acción. Destacan autores como **Calvo Soleto** (La muralla) y **López Rubio** (Celos del aire).
- El teatro de testimonio y compromiso: Este teatro, de carácter realista, se centró en la **denuncia social**, aunque no siempre logró llegar a los escenarios. Sus dos principales representantes fueron **Buero Vallejo** y **Alonso Sastre**, protagonistas de un debate capital para entender la situación escénica y la función del intelectual en un régimen intolerante.
Debate entre Sastre y Buero Vallejo
Para **Sastre**, el dramaturgo debe priorizar la finalidad **política** por encima de la artística, defendiendo un teatro de “urgencia” que reclame justicia y obtenga resonancia social (ej. Muerte en el barrio, La cornada).
Frente a este teatro de ruptura, **Buero Vallejo** defiende un teatro de lo posible. A menudo utiliza personajes históricos o situaciones alejadas de la actualidad para deslizar sus mensajes. Esta estrategia le permitió mantener el contacto con el público y crear una decena de obras maestras (ej. El concierto de San Ovidio, Un soñador para mi pueblo).
Otras Corrientes Dramáticas
La Generación Realista
Surgió en la segunda mitad de los años 50 la llamada **generación realista**, integrada por **Lauro Muco**, **Martín Recuerda** y **Rodríguez Méndez**. Estos autores desarrollaron un teatro:
- Pesimista y amargo.
- Sencillo, directo y coloquial.
- A veces violento.
- Protagonizado por personajes de un sector social específico.
El Teatro de Humor y el Absurdo
En el ámbito del humor, **Poncela** intentó crear un tipo de comicidad basado en lo inverosímil, desasido de la lógica y con una concepción libre de la técnica teatral y del espacio escénico (publicó Elisa está debajo del almendro). Por su parte, **Miguel Mihura** escribió Tres sombreros de copa y es considerado creador de un **teatro del absurdo**.