La Europa de entreguerras (1918-1939): totalitarismos, dictaduras y transformaciones políticas
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La Europa de entreguerras: totalitarismo y democracia
En los países donde el sistema liberal-parlamentario tenía escasa tradición se establecieron sistemas políticos autoritarios. Eran dictaduras que prometían restablecer el orden, exaltaban el nacionalismo y se apoyaban en los grandes propietarios, en el Ejército y en la Iglesia para combatir las ideas socialistas y comunistas. Eran estados policiales que rechazaban el sistema liberal-democrático. Por ejemplo, la dictadura del general Miguel Primo de Rivera quedó establecida tras un golpe de Estado.
El fascismo se extendió por Italia y los nazis llegaron al poder en Alemania en 1933. Ambos definieron nuevos proyectos totalitarios e imperiales y se presentaron con la pretensión de un nuevo orden. La URSS era la gran enemiga ideológica de los regímenes fascistas; en ella se consolidó un régimen totalitario dirigido por Stalin desde 1927 y bajo la hegemonía del Partido Comunista.
Elementos que defiende el fascismo
El fascismo surgió del rechazo al racionalismo y construyó un proyecto totalitario antiliberal y anticomunista basado en:
- La sumisión a un líder carismático que concentra los poderes y simboliza a la nación; es el jefe del partido único.
- La exaltación del Estado por encima de los derechos y libertades individuales.
- La exaltación y el uso de la violencia como instrumento político.
- La defensa de una sociedad no igualitaria, con élites y «escogidos».
- El nacionalismo exacerbado con componente racista; se justifica la eliminación de otros grupos mediante una política militarista e imperialista.
- La organización de las masas a través de diversas organizaciones del Partido y del Estado.
El fascismo italiano: toma de poder
Mussolini formó fuerzas paramilitares que, a partir de 1919, actuaron con violencia contra la izquierda. Hubo palizas y asesinatos. En 1921 Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista (PNF). Adoptó una simbología propia: la camiseta negra como uniforme, el saludo romano (brazo en alto) y el fascio como emblema.
En 1922 los fascistas abortaron una huelga general convocada por las organizaciones de izquierda y ese mismo año se produjo un golpe de Estado conocido como la "Marcha sobre Roma": hubo una serie de manifestaciones y actos de fuerza que finalizaron cuando el rey Víctor Manuel III encargó a Mussolini la formación de un nuevo gobierno.
La fascistización de Italia
En 1922 Mussolini fue jefe de un gobierno formado por liberales y católicos. Posteriormente se elaboró una ley electoral que otorgaba a la fuerza más votada dos tercios de los diputados en el Parlamento y se convocaron elecciones: el PNF obtuvo la mayoría absoluta. Las denuncias de la oposición sobre la existencia de fraude fueron contestadas con el secuestro y asesinato de Giacomo Matteotti. En 1925 Mussolini inició la dictadura fascista, que se caracterizó por:
- Supresión de la democracia: suspensión de derechos y encarcelamiento de gran parte de la oposición.
- Concentración de todos los poderes: Mussolini se proclamó jefe del Gobierno y jefe del partido fascista.
- Creación de un Estado corporativo: corporaciones que reunían empresarios y trabajadores se convirtieron en los nuevos organismos representativos de la sociedad.
- Relaciones con el Vaticano y reconocimiento institucional que reforzó la posición del régimen.
- Política exterior expansionista que pretendía llevar a la formación de un imperio.
- Aprobación de las leyes raciales de 1938, que discriminaban a grupos considerados «de diferente raza» según la ideología fascista.
Dirigismo económico y control social
El nuevo orden fascista pretendía un Estado totalitario en el que el Estado y el partido debían reglamentar todos los aspectos de la vida económica y social. El régimen promovió el intervencionismo económico con el objetivo de implantar la autarquía y conseguir que Italia fuera económicamente autosuficiente.
Esto generó ciertos beneficios, pero los salarios y los derechos laborales eran muy bajos. Asimismo se pretendió controlar y dirigir a toda la sociedad mediante una política demográfica destinada a favorecer el crecimiento de la población. También se estimuló la afiliación al partido y a los sindicatos fascistas.
¿Cómo consiguió el Partido Nazi llegar al poder en Alemania?
Tras la abdicación del káiser Guillermo II se proclamó la República de Weimar, basada en una constitución ampliamente democrática. Tres elementos desprestigiaron el sistema democrático:
- Las insurrecciones de la extrema izquierda comunista.
- La hostilidad de la extrema derecha nacionalista, que rechazaba el Tratado de Versalles y contaba con el apoyo de organizaciones patronales.
- La difícil situación económica de la posguerra.
El programa del Partido Nacionalsocialista era a la vez nacionalista y anticapitalista; rechazaba la democracia y el comunismo, denunciaba el Tratado de Versalles y la supuesta incapacidad de los partidos burgueses. La crisis de 1929 consolidó al partido: la convicción de que solo Hitler podía proporcionar a cada ciudadano un futuro de grandeza atrajo a muchos votantes.
La nazificación de Alemania: Hitler en el poder
Hitler procedió a establecer un régimen totalitario tras su nombramiento como canciller en 1933. Ese mismo año se promulgó un decreto que limitaba el derecho de reunión y la libertad de prensa. El incendio del Reichstag, atribuido sin pruebas a los comunistas, desencadenó una violenta persecución contra los comunistas y permitió la promulgación de un nuevo decreto que suprimía derechos fundamentales.
Las elecciones de marzo de 1933 otorgaron un nuevo triunfo al Partido Nazi. Hitler aprobó la Ley de Plenos Poderes, que anuló el contenido de la Constitución en la práctica siempre que él lo considerase necesario para el «bien de Alemania». A partir de ahí, cualquier atisbo de democracia quedó definitivamente enterrado.
El establecimiento del régimen nazi
En 1933 se tomaron medidas que completaron el proceso de nazificación:
- Ilegalización de los partidos socialdemócrata y comunista; esta medida se extendió poco después a las demás organizaciones políticas y, por ley, se estableció un régimen de partido único: el Partido Nazi (NSDAP).
- Unificación del Estado: supresión del sistema federal y centralización del poder.
- Depuración de la administración y control sobre las instituciones públicas.
- Reforzamiento de la represión: las SS adquirieron funciones policiales, se creó la Gestapo (policía política, 1934) y comenzaron a establecerse los campos de concentración.
- Eliminación de la disidencia dentro del partido, tras la represión de críticas internas (por ejemplo, contra la SA).
- Conquista del "espacio vital" (Lebensraum): justificación ideológica para la expansión territorial.
- Nombramiento de Hitler como jefe del Estado tras la muerte del presidente Paul von Hindenburg en 1934.
¿Qué pretendía el proyecto racial del Partido Nazi?
Las teorías de higiene racial tuvieron cierta aceptación en Europa desde finales del siglo XIX. Los nazis se inspiraron en esas ideas para defender la necesidad de preservar la «pureza» de los arios, considerados por ellos una raza superior que necesitaba espacio vital. Los nazis desarrollaron un proyecto racial con dos ejes esenciales:
- Exclusión social y eugenesia: marginación y eliminación de discapacitados y de quienes no se identificaban con la comunidad nacional dirigida por Hitler.
- Identificación y persecución de grupos étnicos: ciertos grupos fueron señalados como enemigos a exterminar, en especial los judíos y los gitanos.
La persecución de los judíos comenzó con medidas desde abril de 1933; en 1935 se promulgaron las Leyes de Nuremberg, que degradaron oficialmente a los judíos alemanes a la categoría de ciudadanos de segunda clase. En 1938 tuvo lugar la llamada Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), un episodio de pogromos y violencia antisemita generalizada.
El totalitarismo soviético: el régimen estalinista
Stalin, desde 1927, se erigió como principal dirigente de la URSS y gobernó hasta su muerte en 1953. El estalinismo se centró en consolidar la revolución en la Unión Soviética antes de exportarla y en transformar el país mediante un poder centralizado y represivo.
- Dictadura centralista: Stalin como guía, acompañado de un culto a la personalidad, fuerte represión contra la disidencia y control ideológico.
- Transformación del Partido Comunista: para controlar el Partido y el Estado se potenció la burocracia y la nomenklatura, una élite situada por encima de la sociedad a pesar de la retórica igualitarista.
- Proyecto de desarrollo económico: planes para convertir la URSS en una gran potencia mundial.
La planificación económica y la industrialización
El proyecto partía de que el Estado extrajera del campo el capital necesario para crear industrias. Por eso, a partir de 1928 se impulsó la colectivización agraria forzosa como instrumento de control del campesinado y de la producción. Para promover la industria se organizaron los planes quinquenales que fijaron los objetivos y los medios para transformar la economía.
El objetivo era potenciar la industria pesada y la maquinaria, así como la producción de energía y las infraestructuras. En 1939 la URSS había experimentado un gran crecimiento económico que la había convertido en una de las principales economías del mundo.