Etapas y Reformas Clave de la Segunda República Española (1931-1936)
Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,17 KB
Estructura y Dinámica Política de la Segunda República
La Segunda República Española se estructuró en tres fases principales, determinadas por los resultados electorales:
- El Bienio Republicano-Socialista.
- El Bienio Derechista.
- El periodo del Frente Popular.
El sistema electoral vigente exacerbaba las mayorías parlamentarias a partir de ligeras ventajas en el voto popular, lo que resultó en cambios de gobierno constantes. Adicionalmente, la gran fragmentación de las fuerzas políticas impidió una estabilidad duradera, desencadenando numerosas crisis ministeriales.
El Inicio del Gobierno de Coalición (1931-1933)
Tras la aprobación de la Constitución en diciembre de 1931, Niceto Alcalá Zamora fue investido presidente de la República, mientras que Manuel Azaña asumió la presidencia del Gobierno. Este ejecutivo, formado por una coalición entre republicanos de izquierda y socialistas, se propuso implementar un ambicioso programa de reformas destinado a modernizar el país y subsanar los desequilibrios históricos heredados.
Transformaciones en el Ámbito Militar y Educativo
En el sector militar, Azaña impulsó medidas fundamentales:
- Subordinación del ejército al poder civil.
- Reducción del número de oficiales.
- Supresión de la academia militar de Zaragoza.
- Limitación de la jurisdicción militar.
- Creación de la Guardia de Asalto.
Si bien estas acciones eran necesarias, generaron desconfianza en ciertos sectores del ejército. En el ámbito educativo, se promovió un sistema laico: se disolvió la Compañía de Jesús, se prohibió la enseñanza a religiosos y se eliminaron símbolos religiosos en los centros escolares. Paralelamente, se produjo un notable incremento del gasto educativo, la construcción de miles de escuelas, la contratación de profesorado, y el fomento de la enseñanza mixta y la investigación universitaria.
Reformas Sociales y Laborales
Las reformas impulsadas por Largo Caballero en el plano social incluyeron:
- Establecimiento del salario mínimo.
- Refuerzo de los jurados mixtos, extendiendo su ámbito de actuación al sector agrario.
Se promulgaron normativas para mejorar la condición de los campesinos, como la obligación de cultivar las tierras, la regulación de los arrendamientos y la protección de los jornaleros. Aunque estas medidas buscaban mitigar los conflictos sociales, a menudo incrementaron las tensiones entre propietarios y trabajadores rurales.
La Controversia de la Reforma Agraria
La Reforma Agraria se erigió como una de las iniciativas más significativas y, a la vez, más polémicas. El objetivo de Azaña era redistribuir tierras entre los campesinos, disminuir el poder de los grandes terratenientes e incrementar la producción agraria. La Ley de Reforma Agraria de 1932 autorizó la expropiación de latifundios para su entrega a los campesinos. No obstante, la lentitud en su aplicación generó frustración entre los jornaleros y fomentó el auge de posturas más radicales, tanto dentro del movimiento obrero como en facciones del PSOE.
Oposición y Crisis Política
También se impulsó una reforma autonómica que reconoció el autogobierno regional, destacando el caso de Cataluña. Sin embargo, la intensa actividad reformista del gobierno enfrentó una fuerte resistencia por parte de empresarios, terratenientes, militares, sectores católicos y obreros más radicales.
Intentos de Desestabilización
En 1932, el general Sanjurjo lideró un golpe de Estado fallido. Por su parte, los anarquistas promovieron huelgas e insurrecciones, siendo notorios los sucesos de Casas Viejas.
Estos conflictos, sumados a la pérdida de apoyo socialista, precipitaron una grave crisis política. Esta situación culminó con la dimisión de Azaña en 1933 y la convocatoria de nuevas elecciones, marcando el final del Bienio Republicano-Socialista.