La Estructura Revolucionaria del Gótico: Bóvedas, Arcos y Alzados
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Características Arquitectónicas del Gótico
En la arquitectura gótica predomina la planta basilical y la cruz latina. Además, aparece la planta de salón (*Hallenkirche*), que consiste en que las naves están casi a la misma altura para crear un espacio unitario.
Planta y Cabecera
La planta está formada por varias naves longitudinales, siendo la central más ancha. El transepto es poco sobresaliente y está formado por una o varias naves.
La cabecera presenta un gran desarrollo:
- Consta de un ábside semicircular o poligonal.
- Está precedida por varios tramos rectos donde se coloca el coro, denominados presbiterio.
- Está rodeada por una girola o deambulatorio, que a veces es doble.
- A su alrededor se disponen capillas radiales, normalmente poligonales.
El material más usado es la piedra en forma de sillares.
El Alzado y sus Niveles
El alzado se caracteriza por la diferencia de altura entre la nave central y las laterales, lo cual se aprovecha para abrir grandes vanos. El alzado se divide en tres niveles:
- Nivel inferior: Las arquerías que separan las naves.
- Segundo nivel: El triforio, que es una estrecha galería abierta a la nave central.
- Tercer nivel: El claristorio, compuesto por grandes ventanales.
El Arco Apuntado y sus Variantes
El arco característico del Gótico es el arco apuntado (u ojival), formado por dos segmentos de circunferencia de distinto centro. Su principal ventaja es que ejerce empujes laterales menores que el arco de medio punto, lo que permite una mayor elevación.
En el siglo XV se popularizan otros tipos de arcos:
- Arco carpanel: Arco rebajado de tres centros.
- Arcos conopiales: Arco apuntado de cuatro centros (dos interiores y dos exteriores).
- Arcos mixtilíneos: Arcos que combinan formas rectas y curvas.
La Evolución de la Bóveda de Crucería
La cubierta utilizada por excelencia es la bóveda de crucería. Esta consiste en el cruce en diagonal de dos arcos apuntados llamados nervios. Junto a los arcos formeros (que separan las naves) y los fajones (que separan las bóvedas), forman una estructura a la que se le añade la plementería: ligeros elementos de relleno que cierran los espacios entre los nervios.
La gran ventaja de este sistema es que los empujes se concentran en los cuatro vértices, por lo que el muro pierde su función de contrarresto y se sustituye por grandes ventanales.
Tipos de Bóvedas
La bóveda inicial es la cuatripartita, que consta de cuatro plementos. A partir de esta, se desarrollan variantes más complejas:
- Bóveda sexpartita: Se le añade otro nervio transversal a la cuatripartita.
- Bóveda de terceletes: Se añaden nervios secundarios (*terceletes*) que parten de cada ángulo, pero no llegan hasta la clave central, sino que se unen antes, formando claves secundarias.
- Bóvedas estrelladas: Aparecen en la última etapa, formadas por terceletes y nervios secundarios curvos.
- Bóveda de abanico: Los nervios se multiplican y confluyen en las cuatro esquinas.
Soportes
Los soportes se encargan de recoger los empujes verticales de las bóvedas de crucería. En principio se usan pilares, pero la multiplicación de los nervios complica su diseño, dando lugar al pilar fasciculado. Este está formado por un gran número de pequeñas columnillas adosadas con capitel único, a menudo llamadas *baquetones*.