La Estructura Psíquica: El Superyó, la Conciencia Moral y la Dinámica del Yo en la Teoría Freudiana

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El Síntoma y el Conflicto Psíquico

El punto de partida del psicoanálisis es el síntoma. Este proviene de lo reprimido, que es para el Yo una tierra extranjera interior, al igual que la realidad externa. Desde el síntoma, el sendero lleva a lo inconsciente, la sexualidad y la vida pulsional.

El ser humano enferma a raíz del conflicto entre las exigencias de la vida pulsional y la resistencia que dentro de él se eleva contra ellas. El Yo resiste, rechaza y reprime las pulsiones.

La Estructura del Yo y el Superyó

El Yo como Sujeto y Objeto

El Yo es el sujeto más genuino. Puede tomarse a sí mismo como objeto, observarse y criticarse. Para ello, una parte del Yo se contrapone con el resto.

La Instancia Observadora y la Conciencia Moral

La separación de una instancia observadora del resto del Yo podría ser un rasgo regular dentro de su estructura. Observar no es sino una preparación para enjuiciar y castigar. Otra función de esa instancia es lo que llamamos conciencia moral.

La instancia particular que empezamos a distinguir dentro del Yo es autónoma. Una de sus funciones es la conciencia moral y otra, la observación de sí. El Superyó es la instancia situada en el interior del Yo.

Patología y la Dinámica Superyó-Yo

La Melancolía y la Hiperseveridad del Superyó

La melancolía es el rasgo más llamativo de la enfermedad. Es el modo en que el Superyó trata al Yo: se vuelve hipersevero, insulta, denigra y maltrata al Yo. Nuestro sentimiento de culpa moral expresa la tensión entre el Yo y el Superyó.

Transcurrido cierto número de meses, el alboroto moral pasa hasta el próximo ataque. En los periodos intermedios se produce algo contrario: el Yo se permite desinhibidamente la satisfacción de todos sus deseos.

La Génesis del Superyó: Identificación y Complejo de Edipo

Si bien la conciencia moral es parte de nosotros, no lo es desde el comienzo. El papel que adopta el Superyó es desempeñado primero por un poder externo: los padres. El Superyó parece ser una elección unilateral, tomando solo el rigor y la severidad de los padres, aunque esto puede variar.

Identificación y el Ideal del Yo

La base de este proceso se llama identificación: la asimilación de un Yo a un Yo ajeno. La institución del Superyó se describe como un caso logrado de identificación con la instancia parental.

  • El Superyó resulta mutilado en su fuerza y configuración cuando el Complejo de Edipo se ha superado de manera imperfecta.
  • Lo normal es que se distancie de los individuos parentales y se vuelva más impersonal.
  • El Superyó es portador del Ideal del Yo, con el que el Yo se mide, al que aspira alcanzar y cuya exigencia de perfección se empeña en cumplir.

Sentimiento de Inferioridad y Perfección

El sentimiento de inferioridad de los neuróticos tiene fuertes raíces eróticas. Lo principal de este sentimiento proviene del vínculo del Yo con su Superyó y, al igual que el sentimiento de culpa, expresa tensión entre ambos.

El sentimiento de inferioridad es el complemento erótico del sentimiento de inferioridad moral. El Superyó es el abogado del afán de perfección.

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