La Estructura del Entendimiento Humano: Empirismo y Crítica de la Causalidad en David Hume

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David Hume: Naturaleza Humana y Experiencia

La naturaleza humana y la experiencia constituyen el asunto capital de investigación que debe realizarse por vía de la experiencia y de la observación. Este enfoque implica una crítica a la metafísica como ciencia de los últimos principios, y contiene las líneas maestras del neopositivismo lógico del Círculo de Viena en el siglo XX.

Elementos del Conocimiento Humano

Impresiones e Ideas

La explicación del conocer humano solo puede hallarse investigando el entendimiento, para delimitar su estructura, sus elementos, sus funciones y su alcance. Solo así puede explicarse y entenderse todo más allá de la experiencia.

En su estudio, Hume se afana en la hazaña de Newton en física, buscando establecer una “geografía mental o delimitación de las distintas partes y poderes de la mente”. En este rastreo mental, Hume encuentra que los elementos del conocimiento son las percepciones, las cuales se dividen en:

  • Impresiones: Son vivaces (sensaciones, pasiones y emociones).
  • Ideas: Son débiles porque son copias de las impresiones (pensamientos o recuerdos).

Lo que las diferencia es el grado de vivacidad, fuerza o intensidad. También pueden ser simples o complejas. Las complejas pueden dividirse en simples, mientras que las simples no.

Aunque se da una relación de dependencia, Hume establece una proposición general fundamental:

“Todas nuestras ideas simples, en su primera aparición, se derivan de impresiones simples a las que corresponden y representan exactamente.”

Criterio Empirista de Significado

Están las ideas lícitas, que son correctamente formadas y con base última en la experiencia, y las ilícitas, sin referente empírico alguno, vacías y sin sentido. Si creemos que un término filosófico se emplea sin significado, no tenemos más que preguntarnos de qué impresión se deriva la supuesta idea. Si no encontramos una, esta idea sería una sospecha de vacuidad.

Composición y Asociación de Ideas

Todas nuestras ideas simples proceden de una impresión simple, pero no todas nuestras ideas son simples; también hay complejas. Hume establece más distinciones:

Impresiones de Sensación y de Reflexión

  • Impresión simple de sensación: La suministran los cinco sentidos.
  • Impresiones de reflexión: Son una especie de eco de una impresión o sensación producido por una idea. Por ejemplo, el caso de placer puede producir un deseo, y este deseo es una nueva impresión de reflexión. De esta especie son las pasiones, los deseos y las emociones.

Con las ideas simples y complejas almacenadas, podemos dar lugar a innumerables ideas complejas nuevas. La facultad encargada de ello es la imaginación, que realiza operaciones de acuerdo con ciertos principios de composición. Los principios de composición por los que se guía la imaginación son tres:

  1. Semejanza.
  2. Contigüidad (en tiempo y lugar).
  3. Causa-Efecto.

Es decir, la imaginación suele unir o componer ideas que son semejantes, que presentan cierta proximidad en el espacio y/o tiempo, y que suelen aparecer vinculadas por la relación causa-efecto. Aquí reaparece la influencia de Newton en la búsqueda de leyes universales de la mente.

Variedades del Conocimiento: Relaciones de Ideas y Cuestiones de Hecho

En su descripción explicativa de los conocimientos, Hume encuentra que estos pueden dividirse en dos clases:

  • Relaciones de Ideas: Son las verdades de razón, llamadas proposiciones analíticas (ciertas).
  • Cuestiones de Hecho: Proceden de la experiencia y su contrario resulta siempre posible.

Crítica a la Causalidad y las Cuestiones de Hecho

Las cuestiones de hecho son más interesantes e informativas que las relaciones de ideas. Estas últimas son ciertas y seguras, pero por no depender de la experiencia, no tienen información útil sobre ella. La utilidad es fundamental tanto para conocer como para actuar.

Las cuestiones de hecho tienen información útil, pero siempre son provisionales. El origen de esta provisionalidad es lo que Hume va a explicar, ofreciendo su crítica al concepto de causalidad, consistente en un análisis y precisión del mismo.

La causalidad establece una relación empírica entre dos hechos: uno presente (causa) y otro futuro (efecto), de modo que a partir de la constatación del primero podemos deducir el segundo. Hume analiza la situación de hecho y no encuentra la conexión causa por ninguna parte. La experiencia, por mucho que se analice, no va más allá de sucesos independientes, átomos de experiencia, pero nos falta la impresión de ese poder que supuestamente los une.

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