La Estructura del Cambio Social: Materialismo Histórico, Modos de Producción y Visiones de la Historia
Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,94 KB
La Dinámica del Cambio Histórico: Modos de Producción y Antagonismo de Clases
Un modo de producción es sustituido por otro cuando se dan las condiciones materiales necesarias para que esto suceda. Todos ellos, incluido el modo de producción burgués (capitalista), han generado dentro de sí el antagonismo de las clases sociales, el cual ha sido el motor fundamental del cambio en las formas de producción.
¿A qué se debe el progreso en las formas de producción?
Los modos de producción son las maneras en que se fabrican socialmente los bienes necesarios para la existencia de los seres humanos. Estos comprenden una determinada estructura productiva y una superestructura.
Componentes del Modo de Producción
Estructura Productiva (Base Económica)
La estructura productiva está compuesta por el conjunto de las fuerzas productivas y las relaciones de producción:
- Fuerzas Productivas: El conjunto formado por la materia prima, los instrumentos de trabajo (medios de producción) y la fuerza de trabajo aplicada por la actividad humana.
- Relaciones de Producción: Las relaciones que establecen los seres humanos en el proceso productivo. Estas pueden ser:
- Técnicas (las que tienen los seres humanos con la técnica).
- Sociales (entre ellos mismos), las cuales pueden ser de colaboración o de explotación.
Superestructura
A la superestructura pertenecen el conjunto de elementos jurídico-políticos e ideológicos (ideas, religión, política, etc.).
La estructura productiva es la base sobre la que se asienta la superestructura, a la que condiciona.
El Materialismo Histórico: Determinismo y Crítica
El materialismo histórico es la teoría sobre la historia formulada por Karl Marx. Según esta teoría, la producción de la vida material del hombre en una determinada sociedad —es decir, la infraestructura económica— determina, en última instancia, las ideas, la religión, la política y la superestructura ideológica de esa sociedad.
Las contradicciones que resultan de cada modo de producción, manifestadas en la lucha de clases, posibilitan que la historia avance hasta la aparición de una sociedad en la que la propiedad privada de los medios de producción haya desaparecido y en la que, por tanto, se hayan eliminado las clases sociales.
La Discrepancia de Habermas
Jürgen Habermas se aparta de Marx al considerar que la economía política no permite hacer predicciones fiables, pues esto supondría la existencia de un sistema económico que se autorreproduce. Habermas afirma que vivimos en un sistema complejo en el que se establece una estrecha vinculación entre la economía, por un lado, y las instituciones político-culturales, por otro.
Visiones Filosóficas de la Historia
Nos encontramos con dos formas principales de concebir la historia como la sucesión de los acontecimientos humanos:
Concepción Cíclica
Al igual que sucede con la vida, los acontecimientos se repiten en un eterno retorno. Por ello, como afirmaba Friedrich Nietzsche, la plenitud consiste en aceptar y vivir plenamente cada momento, siendo fieles al sentido de la Tierra, sin refugiarnos en transmundos.
Concepción Lineal
De ascendencia judía, esta visión sostiene que la historia consiste en una sucesión lineal de hechos desde un principio hasta un final.
Progreso, Razón y el Final de la Historia
La Ilustración consideraba que los seres humanos progresan si se dejan llevar por las luces de la razón, y que el cultivo de las artes y de las ciencias impulsa el avance de la humanidad. Rousseau, sin embargo, discrepó de esta confianza en la razón.
Marx tenía una visión optimista del final hacia el que camina la historia: cada modelo de sociedad que se ha producido es mejor que el anterior y será superado a su vez por otro que lo mejore, hasta llegar a una sociedad en la que todos los seres humanos puedan vivir plenamente como personas.
Esta confianza en el «final feliz» de la historia se ha roto en nuestra época, al constatar que el capitalismo ha generado dentro de sí los mecanismos para resolver sus contradicciones y mantenerse. Hoy en día, es difícil defender que el conocimiento de las leyes que rigen la historia nos permita predecir hacia dónde camina esta, pero es innegable que la acción humana puede influir en el devenir de los acontecimientos.