Estrategias Parentales: Cómo Establecer Límites y Ganar la Autoridad en Casa
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,27 KB
La Autoridad Parental
1. Definición y Contexto
Cuando en casa hay demasiados gritos, debo pensar que la causa no son solo los niños. Quizás estoy demasiado cansado, o nos hemos acostumbrado a resolver su educación por el **“camino corto”**, que más tarde se convertirá en una calle cortada. Llegará un momento en que el niño desconecte, no me escuche y tenga que emplear otras armas.
Ha llegado el momento de **recomenzar**, de hacerme un pequeño examen de autoridad, que suele ser la causa de que tenga que elevar la voz:
Concepto Fundamental de Autoridad
La **autoridad** existe cuando el niño sabe exactamente lo que se espera de él, conoce los límites y normas que debe cumplir, y cuando se le exige, acompañado de cariño. Es, pues, la **combinación perfecta entre la exigencia y el cariño**.
La ausencia de autoridad de los padres desconcierta a los hijos y les hará sufrir más que negarles un capricho. Saber ejercer la autoridad en los hijos promueve el sentimiento de **seguridad**.
Causas de la Falta de Autoridad
La causa más frecuente de lo que nos está pasando somos los padres, que no sabemos mandar o lo hacemos mal: demasiada blandura, padres poco coherentes, normas poco claras. Otras veces estamos cansados y cedemos ante la insistencia de una generación que no puede escuchar una negativa.
No se trata de echar la culpa al colegio o a la sociedad (que si bien muchas veces nos juega en contra), no lo olvidemos: **a obedecer se aprende en casa**.
2. Características: Señales de Alarma en el Ejercicio de la Autoridad
No tengo autoridad si:
- Necesito **gritar** para que me obedezcan.
- Repito varias veces la misma orden para que se cumpla.
- Acepto todo tipo de disculpas y **negociaciones** sobre asuntos importantes.
- Discuto con mi cónyuge delante del niño sobre el cumplimiento o no de una orden.
- Amenazo con “cuando venga papá o mamá”.
- Corrijo en público, a veces humillando (ej. “tonto”, “gordo”, “vago”, “siempre serás el mismo…”).
- Nunca reconozco las buenas acciones, por pequeñas que sean.
- No sé pasar por alto los pequeños fallos y no creo en la mejora. (Esto se nota, el niño lo sabe).
4. Consejos para Ejercer la Autoridad
Conviene que revises tu forma de ejercer la autoridad. Aquí tienes algunas recomendaciones:
- **Descansa**; educar no es un trabajo fácil.
- Recuerda que la autoridad, a diferencia del poder, se gana por las **cualidades personales** y el modo de comportarse.
- Si algún día tienen dirección espiritual, la **obediencia** será muy importante. A Dios le complace mucho.
- Enseñar a obedecer supone enseñar a **servir** en lo poco y en lo mucho. En general, es muy importante enseñar a obedecer en lo pequeño.
- Explícale a tu hijo que las personas que obedecen libremente, porque quieren y porque asumen lo que se les manda con responsabilidad, son **más libres**.
- No quites autoridad al colegio, despreciando sus normas o criticando sus actuaciones. Esto solo hace daño a tu hijo. Podrían ayudarte mucho; piensa que algún día cumplirá más años y entonces él te criticará a ti, tal y como tú le enseñaste.