Estrategias y Batallas Decisivas de la Guerra Civil Española (1936-1939)
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,43 KB
La Batalla de Madrid (Noviembre de 1936 - Marzo de 1937)
En el periodo comprendido entre noviembre de 1936 y marzo de 1937, el conflicto en Madrid se transformó en una guerra de desgaste. Los frentes se estabilizaron, la intervención extranjera se incrementó y se consolidó un nuevo Ejército Popular Republicano. La causa principal de esta guerra de desgaste fue la inesperada y tenaz resistencia de Madrid, que fue bombardeada por aire y asediada por todos los flancos. Ante la presión, el Gobierno republicano se trasladó a Valencia.
La resistencia en la capital fue dirigida por una improvisada Junta de Defensa, presidida por el general Miaja y con Vicente Rojo como comandante. Esta Junta recibió los primeros refuerzos extranjeros, vitales para la defensa. El ejército republicano logró rechazar un primer ataque frontal por el oeste, a la altura de la Ciudad Universitaria, donde lamentablemente pereció Durruti.
Operaciones de Cerco a Madrid
Ante la imposibilidad de una toma frontal, el general Franco puso en marcha una serie de operaciones para rodear la capital:
- Carretera de La Coruña (hasta enero de 1937): Con el objetivo de cortar la comunicación de Madrid con la sierra.
- Río Jarama (febrero de 1937): Las tropas atacaron la carretera de Valencia, buscando aislar la capital por el sureste.
- Guadalajara (marzo de 1937): Un intento de cerco a Madrid por el nordeste que culminó con una significativa derrota del ejército rebelde y de las tropas italianas enviadas por Mussolini.
En el frente sur, los rebeldes lograron tomar Málaga en febrero de 1937. Estos eventos hicieron evidente la necesidad imperante de crear un ejército popular disciplinado, una idea fuertemente propugnada por comunistas, la izquierda republicana y militares profesionales.
La Campaña del Norte y las Ofensivas Republicanas (Marzo de 1937 - Marzo de 1938)
Entre marzo de 1937 y marzo de 1938, Franco modificó su estrategia y decidió concentrar sus esfuerzos en atacar el territorio republicano del norte, rico en recursos industriales.
Conquista del Norte
En primer lugar, el ejército de Franco ocupó Vizcaya. Bilbao cayó en junio de 1937, y sus importantes industrias pasaron intactas a manos de los rebeldes. Durante esta campaña, se produjo el trágico bombardeo de Guernica en abril de 1937, un evento de gran impacto internacional. Tras la caída de Bilbao, le siguieron Santander y Asturias, que cayeron en agosto y octubre de 1937, respectivamente.
Una vez finalizada la conquista del norte, Franco pudo disponer de todas sus unidades militares para concentrar su avance sobre Madrid.
Ofensivas Republicanas de Distracción
Para intentar detener el avance franquista y aliviar la presión sobre otros frentes, el Ejército Popular de la República emprendió varias ofensivas. Aunque lograron desviar parcialmente la atención y el avance franquista, estas operaciones no obtuvieron resultados decisivos para cambiar el curso de la guerra.
La Batalla del Ebro y la Caída de Cataluña (Marzo de 1938 - Febrero de 1939)
Entre marzo de 1938 y febrero de 1939, Franco volvió a cambiar de estrategia. Desplegó un ataque a lo largo del frente de Aragón con la intención de alcanzar el Mediterráneo y, de esta forma, dividir la zona republicana en dos. Emprendió el camino hacia Valencia y logró ocupar Castellón.
La Batalla del Ebro
Para asombro de la España franquista, desde julio de 1938 el ejército republicano lanzó una furiosa ofensiva y logró cruzar el Ebro, iniciando una de las batallas más sangrientas y decisivas de la guerra. La Batalla del Ebro se prolongó hasta noviembre de 1938. Franco concentró sus tropas para rechazar el ataque y recuperar el terreno perdido. Este proceder, aunque poco brillante en términos de iniciativa, era muy seguro y efectivo en su ejecución.
Conquista de Cataluña
Tras el desgaste de la Batalla del Ebro, se llevó a cabo la conquista de Cataluña. En febrero de 1939, Barcelona cayó en manos de los sublevados. Ante la inminente derrota, el Gobierno y el presidente de la República cruzaron la frontera hacia el exilio.