Esterilizaciones Forzadas en el Perú: Memoria, Justicia y el Impacto del Fujimorismo
Enviado por Chuletator online y clasificado en Magisterio
Escrito el en
español con un tamaño de 3,68 KB
El Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar (1996-2000)
Durante el gobierno de Alberto Fujimori se instauró el Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, que operó entre los años 1996 y 2000. Bajo este marco, miles de mujeres fueron sometidas a ligaduras de trompas sin su consentimiento informado o bajo amenazas y chantajes, en precarias e insalubres condiciones quirúrgicas. Estas prácticas generaron serias complicaciones postoperatorias, al punto de que una parte de ellas perdieron la vida.
Metas de esterilización y el informe de 2002
Como dan cuenta varios testimonios, se fijaron metas de acciones de esterilización para los profesionales y técnicos de salud. Existen documentos dirigidos a Alberto Fujimori que dan cuenta de las metas mensuales a cumplir, así como los premios y sanciones derivadas del cumplimiento o no de estas. El informe final, publicado en el año 2002, mostró cifras alarmantes: entre 1995 y 2000, más de 330,000 mujeres fueron esterilizadas.
El archivo del caso y la respuesta social
Sin embargo, a pesar de contarse con documentación y cientos de denuncias, en el año 2009 el caso se archiva, bajo el argumento de que el paso del tiempo hace perder vigencia a las denuncias y sus consecuentes sanciones. Es así que el 26 de mayo de 2011, a pocos días de la segunda vuelta electoral para elegir entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori, se llevó a cabo una manifestación memorable en Lima por lo multitudinaria que fue. Esta movilización significó la cumbre de las diversas acciones que meses antes ya se venían realizando por distintos grupos.
La marcha "Con esperanza y dignidad"
Estamos hablando de la marcha “Con esperanza y dignidad”. En ella se reunieron manifestantes de diversas instituciones, organizaciones sindicales, universidades y diversos colectivos, en su mayoría integrados por jóvenes. Uno de estos colectivos, conformado por un grupo de mujeres, se organizó para realizar una performance que quedaría para la posteridad por la repercusión que tuvo en los medios de prensa, las redes sociales y la opinión pública, en tanto la problemática que involucraba su acción artística abordaba el tema de las esterilizaciones forzadas masivas.
Contexto político y el cuerpo como campo de batalla
La posible elección como presidenta de la República de Keiko Fujimori, representante de aquel gobierno dictatorial que su padre ejerciera, generó la indignación masiva de cientos de jóvenes. Entre ellos, este grupo de mujeres decidió performar, suscribiendo a Alejandra Castro, “tan de los ovarios” sobre esta realidad.
Las esterilizaciones como política de Estado
Un acontecimiento traumático en la historia de la violencia política de nuestro país radica, justamente, en la aplicación de las esterilizaciones masivas forzadas como política de Estado en la década de los 1990. Con el fin de controlar la nación y el territorio, esto implicó también hacerlo con el cuerpo de las mujeres a través de su ultraje, normando su reproducción para controlar a la población nacional.
El legado de la Marcha 26M
Vemos de esta manera que la Marcha 26M habría sido esa gran manifestación en el espacio público, en el que la pequeña y espontánea, pero potente acción de “Mi cuerpo no es tu campo de batalla”, logró la repercusión y el llamado a la memoria sobre las esterilizaciones.