Esplendor del Arte Bizantino: De los Mosaicos de Rávena a la Grandeza de Santa Sofía

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El Esplendor del Arte Bizantino: Mosaicos e Iconografía Imperial

En el gran panel está representado Justiniano, en una obra de marcado carácter imperial. El Cristo se presenta con rasgos helenísticos, acompañado por el obispo Ecclesio, quien ofrece la maqueta de esta obra al Señor. Por su parte, San Vital aparece portando la corona del martirio. Los personajes de Justiniano y Maximiano, situados a su lado, son considerados verdaderos retratos de la época.

San Apolinar in Classe

Los escritos del obispo Agnello nos permiten conocer en profundidad muchas de las obras de Rávena. Este edificio posee una planta basilical, con pastoforia y nártex. Los materiales empleados son de gran riqueza, destacando el mármol jaspeado de las columnas, que aporta una notable monumentalidad y continúa con la tradición del orden antiguo. Los sepulcros están decorados con iconografía de periodos anteriores.

El ábside está ornamentado con un gran mosaico donde aparece San Apolinar en actitud orante, rodeado por 12 corderos. Entre las ventanas se sitúan representaciones de diversos santos. Sobre estas imágenes destaca un gran tondo central con la cruz con el alfa y el omega, símbolo que a partir de los siglos V y VI se consolidó como el gran emblema cristiano, desplazando al crismón (originado en el sueño de Constantino), aunque este último nunca desaparecería por completo. También se incluye la representación del ichthys (pez) y de profetas como Moisés o Elías, conformando una clara alusión a la Transfiguración. En la parte superior, domina una imagen de Cristo Justiciero en el Juicio Final, rodeado por el Tetramorfos, todo ejecutado en un tamaño colosal.

Originalmente, el espacio estaba cubierto por mosaicos que, lamentablemente, se han perdido en su mayoría. El edificio destaca por ser muy luminoso, gracias a la apertura de ventanas en las naves laterales.

Santa Sofía de Constantinopla (Siglo VI)

La primera construcción se realizó en el siglo IV y permaneció en pie hasta que un incendio la destruyó. En el año 532, la ciudad sufrió graves daños durante la Revuelta de la Niká en el hipódromo. Tras este suceso, se inició la reforma que dio lugar a la estructura actual, construida entre los años 532 y 537.

En este proyecto trabajaron arquitectos de gran renombre conocidos como mechanopoioi: Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto. Antemio de Tralles, perteneciente a una familia de gran relevancia, parece haber aprendido su oficio en Roma. Su formación permitió la creación de este edificio único, a pesar de que la cúpula original sufriera un colapso. Tras su desplome en el año 558, se llevó a cabo una reconstrucción que finalizó en el 562. Después de esta obra, no se volvería a proyectar un edificio público de tales dimensiones.

Innovaciones Estructurales y Dimensiones

  • La cúpula central se eleva a una altura de 55,60 metros.
  • Debido a un terremoto posterior, se perdieron 13 nervios de la estructura cupular.
  • A mediados del siglo VI (hacia el 554), Isidoro el Joven se encargó de la nueva construcción de la cúpula, compartimentando el edificio mediante el uso de pórfido.
  • La cúpula tiene un diámetro de 33 metros y se apoya en grandes pilares horadados que se extienden hacia el exterior, unidos por bóvedas de cañón y semicúpulas adosadas longitudinalmente.

El diseño se complementa con una serie de exedras, bóvedas de arista y arcos que forman un cinturón estructural para sustentar el peso y definir el nártex. Las naves laterales funcionan, en la práctica, como un deambulatorio coronado por una tribuna.

Cátedra del Obispo Maximiano

Esta es una pieza fundamental del arte mueble bizantino. Está compuesta por placas de marfil, probablemente importadas de Constantinopla. Su disposición formal recuerda a la de los sarcófagos clásicos. La obra está presidida por la figura de San Juan Bautista con el cordero, flanqueado por los cuatro evangelistas.

Las placas superiores e inferiores están decoradas con motivos vegetales y animales mediante una técnica de talla muy depurada. En la zona central se aprecia un anagrama vinculado a Maximiano. El respaldo presenta ciclos cristológicos: en la parte frontal se narra la infancia de Cristo, mientras que la posterior se dedica a su vida pública.

Díptico Barberini

El Díptico Barberini es un antiguo díptico imperial de marfil del que se conserva una hoja. Data de la Antigüedad Tardía y se encuentra actualmente en el Museo del Louvre. Está tallado siguiendo el estilo clásico teodosiano tardío, mostrando al emperador como un triunfador victorioso.

Se suele fechar en la primera mitad del siglo VI y se atribuye a un taller imperial de Constantinopla. El emperador representado se identifica habitualmente con Justiniano, aunque también se han propuesto nombres como Anastasio I o Zenón. Es un documento histórico de gran valor por su vinculación con la reina Brunilda de Austrasia. En su reverso consta una lista de reyes francos, parientes de Brunilda, lo que evidencia la relevante posición política de las reinas en dicho contexto.

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