España del Siglo XIX: Conflictos, Liberalismo y Transformaciones Económicas

Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 5,94 KB

La Primera Guerra Carlista (1833-1840): Causas y Consecuencias

La Primera Guerra Carlista fue un conflicto civil en España que se desarrolló entre 1833 y 1840. Su principal causa fue la sucesión al trono tras la muerte de Fernando VII, enfrentando a los partidarios de su hija Isabel II (liberales) contra los de su hermano Carlos María Isidro (carlistas, defensores del absolutismo y el Antiguo Régimen).

Las consecuencias de este conflicto incluyeron una profunda división social y política, significativos daños económicos y la generación de tensiones duraderas en la sociedad española.

Partidos Políticos del Liberalismo Español: Moderados y Progresistas

Durante el siglo XIX, el liberalismo español se articuló principalmente en dos grandes partidos:

Partido Progresista

Propugnaba un liberalismo más radical, caracterizado por:

  • La soberanía nacional reside en las Cortes, minimizando el papel de la Corona.
  • Un poder local fuerte (ayuntamientos con mayor autonomía).
  • Derechos individuales más amplios (libertad de expresión, asociación, etc.).
  • Sufragio censitario más amplio (aunque aún restrictivo, permitía votar a más ciudadanos).
  • Deseo de limitar la influencia de la Iglesia Católica.
  • Impulso de la desamortización.
  • Política económica librecambista.

Partido Moderado

Defendía un liberalismo más conservador, con las siguientes características:

  • La soberanía compartida entre la Corona y las Cortes.
  • El Senado compuesto por miembros natos o nombrados directamente por la Corona.
  • El Congreso elegido por un sufragio censitario muy restrictivo.
  • Un ejecutivo fuerte, muy dependiente de la Corona.
  • Poco poder local (centralización administrativa).
  • Mayores restricciones a los derechos individuales.
  • Fuerte alianza con la Iglesia Católica.
  • Política económica proteccionista.

La Constitución Española de 1845: Características Fundamentales

Tras la caída de Espartero en 1843 y el retorno de los conservadores al poder, estos adaptaron la Constitución de 1837 a sus principios para asegurar su permanencia. La reforma fue tan profunda que, en la práctica, dio lugar a una nueva carta magna.

Las características básicas de la Constitución de 1845 fueron:

  • Proclamación de la soberanía compartida entre la Corona y las Cortes.
  • Una débil declaración de derechos, cuyo ejercicio quedaba supeditado a lo que dictaran las leyes que los desarrollaran.
  • Fortalecimiento significativo del papel de la Corona.
  • El Senado pasó a ser de nombramiento directo por la monarquía, elegido entre los notables del reino.
  • Acceso al sufragio censitario para la elección al Congreso se hizo más difícil y restrictivo.
  • Se consagró el apoyo económico del Estado a la Iglesia Católica.
  • El poder judicial apareció subordinado al ejecutivo.
  • Los ayuntamientos perdieron autonomía.

El Concepto de Desamortización en la Historia de España

La desamortización fue un proceso histórico que consistió en la expropiación y venta de propiedades pertenecientes a la Iglesia y otras instituciones religiosas (manos muertas), así como de las tierras comunales (bienes de propios y baldíos).

El objetivo principal de este proceso era liberalizar la economía y modernizar la sociedad. Buscaba redistribuir la riqueza y fomentar la inversión privada, en lugar de mantener grandes extensiones de tierra en manos de instituciones religiosas o de la nobleza.

La Desamortización de Mendizábal (1836-1837)

Esta desamortización fue impulsada por Juan Álvarez Mendizábal. Se inició con la ley de 1836, que expropiaba las tierras al clero regular. En 1837, la ley se amplió para incluir también los bienes del clero secular.

El beneficio económico para el Estado sirvió principalmente para financiar la Primera Guerra Carlista. Sin embargo, al subastarse las tierras, los campesinos no pudieron adquirirlas por falta de recursos económicos. Como resultado, las tierras pasaron a manos de una burguesía agraria, y muchos campesinos se convirtieron en jornaleros, empeorando su situación social.

La Desamortización de Madoz (1855)

En 1855, el ministro de Hacienda Pascual Madoz impulsó la Ley de Desamortización General, que ponía a la venta todos los bienes de propiedad colectiva, incluyendo las tierras de propios (municipales).

Esta fue la desamortización más extensa en el tiempo, prolongándose hasta 1924. Los fondos obtenidos se utilizaron principalmente para la construcción del ferrocarril. Al igual que en procesos anteriores, las tierras se subastaron; los campesinos no pudieron acceder a ellas, lo que empeoró su nivel de vida, mientras que la burguesía agraria se benefició al adquirir grandes propiedades.

Entradas relacionadas: