España: Un Destino Turístico Clave en el Mundo

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Introducción

La palabra turista proviene del inglés ("tour"). Por tanto, se refiere al que viaja. En España, el turismo es una pieza fundamental para nuestra economía y nuestro PIB, lo que justifica el hecho de ser una potencia turística mundial y la incipiente "terciarización" de nuestra economía.

1. Caracteres de la Oferta Turística Española y Tipos de Turismo

1.1. Características de la Oferta Turística

La oferta turística española es muy diversa, en consonancia con la variedad de relieve (montaña, costa, zonas rurales), de climas (fríos para la nieve, cálidos para la playa, suaves para senderismo, etc.), de tipos de suelos, variedad de vegetación, etc.

De esta forma, podemos encontrar turismo de sol y playa (tradicional), turismo de patrimonio y monumentos (arte), turismo natural (montañas, paisajes), turismo rural (senderismo), etc.

El desarrollo turístico, además, redunda en la mejora de la cualificación profesional, es decir, en la especialización y formación en el sector, así como en el paulatino incremento del empleo y los recursos humanos para el turismo (guías, puntos de información, folletos, etc.).

Además, la importante fuente de ingresos que supone el turismo a todos los niveles ha hecho que tanto países como comunidades o ciudades, en general, se hayan lanzado sistemáticamente a la promoción de su oferta turística en todos sus ámbitos (ej. lemas como "Andalucía te quiere", ferias como FITUR, stands, etc.).

La gran demanda de turismo internacional —que ya no solo es de sol y playa, sino que se complementa con otros en auge, como el artístico o religioso— proviene en su mayoría de Europa Occidental (Francia, Reino Unido y Alemania), así como de EE. UU. y Japón. Estos turistas copan los hoteles a través de turoperadores internacionales, que ofrecen paquetes cerrados con estancias y viajes incluidos.

Por otro lado, el turismo nacional cuenta con una creciente demanda de oferta variada: el de costa predomina en la zona levantina, Andalucía y los archipiélagos; el turismo natural es notable en lugares como Asturias o Galicia; el turismo artístico (ej. ciudades con catedrales o museos importantes) o el cultural, que sobresale en las grandes metrópolis nacionales.

Es relevante la espaciación turística durante el año. Ya no solo encontramos turismo de verano, sino que el fenómeno turístico y la mejora de las condiciones laborales (sueldos y mayores vacaciones) hacen que se desarrollen viajes y ocio en otras fechas: Navidad, Semana Santa, puentes, etc.

Los jubilados (Imserso) y otros grupos específicos (viajes de fin de curso, deportivos, etc.) contribuyen a complementar la oferta y el negocio turístico.

1.2. Tipos de Turismo

a) Turismo de Sol y Playa

Es el más tradicional y rentable. Tuvo su boom con el desarrollismo de los años 60 y la llegada masiva de turistas a la Costa del Sol y las islas, sobre todo. Se concentra en el periodo estival, produciendo masificaciones en las costas.

b) Turismo Histórico-Artístico

La enorme riqueza patrimonial y cultural ha hecho que esta modalidad turística goce de un enorme crecimiento en las últimas décadas (catedrales, iglesias, castillos, museos, etc.). El Estado y las regiones, de la mano de la globalización, han aprovechado para publicitar y sacar rendimiento a su patrimonio, convirtiéndose en un escaparate para el turismo nacional e internacional. Ciudades como Madrid, Sevilla, Granada, Córdoba, Santiago o Barcelona recogen millones de turistas buscando su oferta cultural.

c) Turismo de Naturaleza y Rural

Los parques nacionales, las rutas senderistas, la nieve (esquí), etc., son un sector en continuo crecimiento. El turismo interior se convierte en una alternativa fiable al turismo de sol y playa.

d) Turismo Religioso

El Camino de Santiago, la Semana Santa o el Rocío son focos turísticos que generan grandes ingresos.

e) Turismo de Congresos

Es otro sector en auge en un país como el nuestro, con tanta oferta turística. Se da sobre todo en las grandes ciudades que cuentan con el equipamiento y aforo adecuado (Palacio de Congresos, etc.).

f) Turismo de Ocio

En general, todos los espectáculos periódicos o aislados, como pueden ser la Feria de Abril, espectáculos, conciertos, etc.

2. Principales Áreas Turísticas en España

España cuenta con zonas de elevada afluencia de turistas. Algunos focos cuentan con visitantes todo el año (turismo artístico y cultural), mientras que otros tienen un marcado carácter estacional (playas en verano), cuyo origen se remonta al comercio costero desde la antigüedad y a la revolución industrial a partir del siglo XIX.

2.1. Áreas de Sol y Playa

Como hemos mencionado, son las que cuentan con mayor densidad, junto a Madrid. Corresponden a las zonas tradicionales de turismo costero: las islas (Baleares y Canarias), que son un destino turístico tradicional, tanto nacional como internacional, siendo el turismo la principal fuente de ingresos.

En la península, destaca el litoral andaluz, con la Costa de la Luz y la Costa del Sol. En el litoral mediterráneo, destacan zonas turísticas como la Costa del Sol, la Costa Brava, la Costa Dorada, Benidorm, etc.

2.2. Otras Áreas Turísticas

Viven su apogeo turístico a partir de los 90, con la mejora del estado del bienestar y el auge de los viajes de fin de semana, festivos y la mayor oferta turística, que complementa el sector tradicional de sol y playa.

Madrid y Barcelona, como grandes metrópolis nacionales, ofrecen un gran abanico cultural diario: congresos, teatros, espectáculos, museos y ocio, en general, hacen de estas ciudades las abanderadas de la oferta de ocio alternativo a la playa, que, en el caso de Barcelona, también ofrece esa posibilidad.

Galicia es otro de los focos turísticos que más ha crecido en los últimos años. El Camino de Santiago se ha convertido en un fenómeno de masas que, sobre todo en verano, acuden al reto de hacerlo sin tener necesariamente un componente religioso. Además, la comunidad ofrece otros atractivos, como la Ribeira Sacra, el turismo rural y paisajístico (Finisterre, Islas Cíes, etc.).

Asturias, en la línea de Galicia, ha vivido un gran auge del turismo interior. Su riqueza paisajística posibilita un gran número de visitantes que buscan senderismo, gastronomía o retos deportivos, como el descenso del Sella. Zonas como Jaén, Huesca o Cáceres también ofrecen turismo natural con gran demanda.

El turismo de nieve tiene en España a Sierra Nevada y los Pirineos como principales focos. El esquí y el ocio para niños en torno a la nieve ha aumentado considerablemente en los últimos años, si bien depende de la climatología y de la suficiente cantidad de nieve (a menudo se completa con nieve artificial).

3. Significado y Consecuencias de las Actividades Turísticas

3.1. Significado del Turismo en España

El fenómeno turístico en España es relativamente reciente. Vivirá su despegue durante el desarrollismo franquista, en la década de los sesenta. El aperturismo del régimen culmina con el Plan de Estabilización (1959), que acaba con la autarquía y supone la llegada del liberalismo económico. La entrada de multinacionales extranjeras trae de la mano cambios sociales y la llegada de turistas extranjeros, que dejan divisas en un país que se convierte en un escaparate mundial. El boom turístico de los sesenta se explica por una moneda barata (la peseta), el buen clima, la comida y una gran cantidad de kilómetros de costa con excelentes playas.

Países pujantes, como Reino Unido, Francia o Alemania, empiezan a aportar turistas de forma masiva. De los 0,5 millones en los 50, se van a alcanzar los 6 millones en los 60. La entrada masiva de divisas contribuye al crecimiento económico y al del PIB en general, ya que, además, ayudará a levantar otros sectores, como la construcción, las inmobiliarias y la hostelería.

El turismo nacional también crece considerablemente, sobre todo en los destinos costeros: Costa del Sol, Canarias, Baleares, etc. Pero la crisis de 1973 frenará el proceso, entrando en una espiral de paro e inestabilidad.

En los años 90, vivirá un enorme desarrollo. El cambio en las estructuras del país (la mujer se incorpora definitivamente al mundo laboral, haciendo que tenga menos hijos y modernizando la forma de vida) acarrea la llegada de la cultura del ocio y el estado del bienestar. Las vacaciones pagadas se generalizan y el sector turístico irrumpe con fuerza en la sociedad: agencias de viajes, paquetes turísticos de turoperadores, vuelos low cost, etc. Las vacaciones se programan y el sector turístico crece sin parar.

Otro aspecto a tener en cuenta es la diversificación de la oferta. La riqueza patrimonial, artística y natural hará crecer otros sectores no tradicionales, potenciando el turismo de interior y haciendo que las regiones muestren su escaparate cultural al mundo en la era del internet, que permite la globalización y la inmediatez en las comunicaciones.

España está en el podio mundial como potencia turística, junto a EE. UU. y Francia. El turismo español se ha consolidado por su clima y atractivo, aventajando a otros destinos tradicionales en crisis: Egipto, Turquía, etc., por el miedo al terrorismo y el peligro de estos destinos, o, recientemente, a Grecia, por la crisis interna que vive el país. Además, el abaratamiento de los viajes y las ofertas posibilitan "colonias turísticas", como el caso de los ingleses en Mallorca.

3.2. Consecuencias de las Actividades Turísticas

Sobre las consecuencias del turismo, hemos hablado en el tema de su decisiva contribución al PIB. El sector servicios en España supera el 70 % de la población activa, y muchos de estos empleos están relacionados con el turismo, ya sean de forma directa (camareros, hosteleros, guías, monitores, etc.) o indirecta (transportistas, empresas de catering, empresas culturales, publicistas, aerolíneas, etc.).

El turismo dinamiza los sectores económicos y ayuda a la mejora de infraestructuras debido a la demanda (carreteras, estaciones de trenes, aeropuertos, hoteles, etc.). Por otro lado, la demanda de turistas permite el mantenimiento del patrimonio artístico (catedrales, museos, etc.) con los ingresos anuales que estos dejan. De igual forma, los ingresos contribuyen al mantenimiento de los espacios naturales y su conservación.

En el aspecto negativo, hay que incidir en la masificación que produce en las costas y espacios naturales, a menudo protegidos. El impacto medioambiental es notable con la construcción de hoteles y viviendas en zonas verdes tradicionales, que han obligado a una legislación urbanística y 

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