La España Contemporánea: Del Franquismo a la Constitución de 1978
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El Franquismo: Fundamentos Ideológicos y Bases Sociales (1939-1975)
El franquismo constituyó un régimen político que se desarrolló en España tras el triunfo del bando nacional en la Guerra Civil y se mantuvo hasta 1975. Su permanencia estuvo vinculada a la figura de Francisco Franco, jefe del Estado plenipotenciario y generalísimo de los ejércitos. El franquismo se caracterizó por el ejercicio dictatorial del poder y una política de partido único. La dictadura franquista se asentó sobre unos principios ideológicos elementales procedentes del programa de la Falange, del carlismo, de la Iglesia y de la tradición conservadora española.
Fundamentos Ideológicos del Régimen
- Nacionalismo español: Concebía la patria como una unidad racial, lingüística, religiosa e histórico-cultural, asentada sobre un territorio definido.
- Imperialismo: España tenía una vocación imperial según la cual debía difundir sus principios sociales y morales.
- Nacionalcatolicismo: Quedaba definida la unión entre Iglesia y Estado, rigiendo los principios nacional-católicos todos los aspectos de la sociedad.
- Anticomunismo y Antiliberalismo: Entendía que el comunismo estaba enfrentado con los valores cristianos, y que el liberalismo era una doctrina importada.
- Militarismo: Caracterizado por una presencia permanente del ejército, desfiles militares como demostraciones de poder, instrucción militar a través del deporte, exaltación de símbolos nacionales, etc.
Bases Sociales de Apoyo
El régimen se sostuvo gracias al apoyo de diversos grupos sociales:
- La oligarquía terrateniente, que recuperó su papel social, al tiempo que les eran devueltas las tierras expropiadas con la reforma agraria de la República.
- Las clases medias urbanas, grupos que sustituyeron a los profesionales republicanos depurados por el régimen.
- Los pequeños y medianos agricultores, especialmente los castellanos, tradicionalmente conservadores.
- Las propias “familias del régimen”: los militares, el clero, los falangistas y los monárquicos.
La Transición Española y la Constitución de 1978
El Proceso Constituyente
Tras la muerte de Franco, el gobierno de Adolfo Suárez convocó las primeras elecciones democráticas el 15 de junio de 1977, ganadas por la UCD. Con las nuevas Cortes constituidas, se inició el proceso constituyente mediante una Comisión Constitucional formada por representantes de los principales partidos (excepto el PNV).
De esta comisión surgieron siete ponentes conocidos como los "padres de la Constitución", que redactaron el texto con base en el consenso constitucional, superando diferencias ideológicas. El texto fue aprobado por las Cortes el 31 de octubre de 1978 y ratificado por referéndum el 6 de diciembre con un 87,8% de votos a favor. Finalmente, se promulgó el 29 de diciembre de ese año. La Constitución cuenta con 169 artículos y varias disposiciones.
Características Esenciales de la Constitución de 1978
- Define a España como un Estado social y democrático de derecho, basado en la soberanía nacional, la libertad, la igualdad, el pluralismo político y la justicia.
- Establece una Monarquía Parlamentaria, en la que el Rey es jefe del Estado con funciones simbólicas y moderadoras (como nombrar al presidente del Gobierno o sancionar leyes).
- Reconoce amplios derechos y libertades (libertad religiosa, derecho a la educación, a la vivienda, a la salud y prestaciones sociales). Se abolió la pena de muerte en tiempos de paz y se fijó la mayoría de edad en los 18 años.
- Se reconoce el sufragio universal y la organización del poder mediante la separación de poderes: legislativo (Cortes bicamerales: Congreso y Senado), ejecutivo (presidente del Gobierno) y judicial (jueces independientes).
- Crea el Tribunal Constitucional como garante de la legalidad constitucional.
- Define a España como un Estado descentralizado, permitiendo la creación de Comunidades Autónomas con competencias propias. Se reconoce la unidad de la nación española y la existencia de nacionalidades históricas (Cataluña, País Vasco y Galicia), con mayor autonomía.
- Proclama un Estado aconfesional, aunque reconoce la importancia de la Iglesia católica.
Conclusión
La Constitución de 1978 es fruto del consenso político y busca establecer un marco democrático, parlamentario y representativo que garantice derechos y equilibre las distintas sensibilidades del país.