España en 1936: división ideológica y preparación del golpe de Estado
Resumen
El texto explica la profunda división política y social de España en 1936 entre las derechas conservadoras y las izquierdas reformistas. Describe la victoria del Frente Popular, el proceso de conspiración militar liderado por el general Mola y las regiones que se sumaron a la sublevación de julio de 1936.
Puntos clave
- En 1936 España estaba dividida entre una derecha partidaria del orden oligárquico, centralista, autoritario y católico, y una izquierda progresista, descentralizada, laica y más equitativa.
- El triunfo electoral del Frente Popular llevó a Manuel Azaña a la presidencia de la República y a Casares Quiroga a la presidencia del Gobierno.
- El general Mola asumió la dirección efectiva de la conspiración militar y planificó un pronunciamiento simultáneo en las guarniciones militares.
- El asesinato de José Calvo Sotelo el 14 de julio de 1936 aceleró el inicio del levantamiento.
- El golpe del 18 de julio de 1936 fue la reacción violenta de los grupos dominantes de la Restauración ante las reformas republicanas.
España en 1936: División Ideológica y Social
En 1936, España se encontraba profundamente dividida en dos bandos. Por un lado, los grupos ideológicos de derecha, partidarios del viejo orden oligárquico, centralista, autoritario y católico. Por otro, los de izquierda, defensores de un sistema progresista, descentralizado, laico y más equitativo social y económicamente. La sublevación de parte del ejército y de las derechas el 18 de julio de 1936 significó la reacción violenta de los viejos grupos dominantes de la Restauración, que veían en las reformas impulsadas por el Gobierno Republicano de las izquierdas un claro peligro de revolución que acabaría con su concepción tradicional de España y con sus privilegios económicos y sociales.
Preparación del Golpe de Estado
El triunfo electoral del Frente Popular comportó la reorganización de la República. Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República, con la oposición de la derecha y de una buena parte de los militares, y Casares Quiroga, presidente del ejecutivo. El Gobierno, formado exclusivamente por ministros republicanos pero apoyado parlamentariamente por los socialistas, puso rápidamente en marcha su programa.
El nuevo Gobierno reanudó el proceso reformista interrumpido durante el bienio derechista. La misma noche de las elecciones de febrero de 1936, el general Franco intentó la declaración del Estado de Guerra, y en marzo, un grupo de generales (Mola, Goded, Saliquet, Varela...) acordó “un alzamiento que restableciese el orden”, que contó con el apoyo de militares de la UME (Unión Militar Española). En los primeros momentos, la conspiración tuvo escasa fuerza y mala organización hasta que el asunto fue tomado en sus manos por el general Mola, que fue el verdadero jefe del golpe de Estado hasta julio de 1936.
Su plan consistía en la organización de un pronunciamiento simultáneo en todas las guarniciones militares posibles. Sanjurjo sería el jefe supremo de la sublevación. El propio Mola actuaría en el norte, Franco se trasladaría de Canarias a Marruecos (Operación Dragón Rapide) y Queipo de Llano actuaría en el sur. La conspiración diseñada por los militares contaba con el apoyo de las fuerzas políticas más derechistas, que colaboraron en la creación de una red de enlaces militares y civiles para extender el movimiento conspirador y para buscar apoyos. El general Mola pretendía establecer una Dictadura Militar, para volver tras un tiempo a otra situación que no estaba claro si sería la República de nuevo o la Monarquía.
El asesinato del dirigente monárquico José Calvo Sotelo el día 14 de julio, como respuesta al asesinato anterior del teniente Castillo, anticipó los acontecimientos.
Los Dos Bandos Enfrentados
Los sublevados eran, sobre todo, un conglomerado de militares conservadores, de propietarios agrarios grandes, medianos y pequeños, afiliados a los partidos de la derecha, de grupos católicos con el apoyo total de la Iglesia, de “tradicionalistas” y de todos aquellos que veían con malos ojos que elementos populares y pequeño-burgueses accediesen al poder. Estaban apoyados e inspirados por el fascismo y acabaron imitando las formas de éste. Algunas de las regiones rebeldes fueron:
- Galicia
- Canarias
- Baleares (a excepción de Menorca)
- Navarra
- Zaragoza
- Cádiz
- Sevilla
- Córdoba
- Granada
- Álava
- Castilla y León
- Melilla
- Ceuta
- La Rioja
- Cáceres
- Oviedo
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Quién fue el verdadero jefe del golpe de Estado de 1936?
El general Mola fue el verdadero jefe del golpe de Estado hasta julio de 1936, después de que tomara el asunto en sus manos, pues la conspiración inicial tenía escasa fuerza y mala organización.
¿Qué provocó el adelanto de los acontecimientos en julio de 1936?
El asesinato del dirigente monárquico José Calvo Sotelo el 14 de julio, como respuesta al asesinato del teniente Castillo, anticipó los acontecimientos.
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