Empirismo Radical de Hume: Origen, Límites del Conocimiento y Crítica a la Causalidad
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David Hume: El Alcance y las Fronteras del Saber Humano
Hume
I. El Origen y Límite del Conocimiento Humano
La tesis central de Hume respecto al conocimiento es que todos nuestros contenidos mentales proceden directa o indirectamente de la experiencia. Las percepciones se dividen en dos categorías fundamentales:
- Impresiones: Son el resultado directo e inmediato de una experiencia. Pueden ser:
- Externas: Si provienen de nuestras sensaciones (ej. ver un color).
- Internas: Si se derivan de nuestras propias ideas (ej. las emociones o pasiones).
- Ideas: Son copias debilitadas de las impresiones en nuestra imaginación. Se diferencian de las impresiones en varios aspectos clave:
- Las impresiones son más vivas y de ellas tenemos un conocimiento actual.
- Las impresiones son siempre directas y anteriores a las ideas.
- Las ideas son la imagen pasada de una impresión, son indirectas y posteriores.
Tanto las impresiones como las ideas pueden ser simples o complejas:
- Las impresiones simples no admiten distinción y dan lugar a ideas simples.
- Las impresiones complejas sí admiten distinción y dan lugar a ideas complejas.
El Límite del Conocimiento
El límite de nuestro conocimiento reside en la experiencia. Cualquier idea debe estar conectada a sus impresiones correspondientes; de lo contrario, debemos concluir que su origen es la imaginación.
La imaginación nos permite asociar ideas y formar otras abstractas, pero esto no implica que tengan fundamento empírico. La asociación natural de ideas se rige por tres leyes fundamentales:
- Ley de la Semejanza: La imaginación pasa de una idea a otra que se le parece.
- Ley de la Contigüidad: La imaginación pasa de la idea de algo a otra idea que normalmente experimentamos próxima a la anterior en el espacio y en el tiempo.
- Ley de la Causalidad: La imaginación pasa de la idea del efecto a la idea de la causa, pues la primera es la causante de la segunda (aunque Hume criticará la necesidad de esta conexión más adelante).
Ideas abstractas como la idea de sustancia o la idea de existencia no se corresponden con ninguna impresión directa; son, por tanto, producto de nuestra imaginación.
En conclusión: El origen y el límite del conocimiento empírico es la experiencia.
II. La Ciencia Posible y sus Fundamentos
Hume se pregunta: ¿Qué ciencia podemos hacer? ¿Qué valor tienen las verdades que nos aporta? Para resolver esto, aborda tres problemas cruciales:
El Problema de la Inducción
Las ciencias empíricas utilizan el método inductivo para obtener sus leyes. Este método consiste en suponer que lo que se ha observado en una serie de casos se dará en el resto. Generalizamos nuestras experiencias pasadas suponiendo que en el futuro pasará lo mismo. Sin embargo, no podemos estar seguros de que esto funcione; la inducción carece de fundamento lógico o empírico demostrable.
La Idea de Causalidad
La causa se define como el principio de actuación necesario para que exista un efecto. El principio de causalidad (que la causa origina el efecto) no se deriva de la experiencia, pues no tenemos ninguna impresión de la relación necesaria entre causa y efecto.
Lo que únicamente experimentamos al observar una secuencia causal es:
- Una prioridad temporal de un movimiento sobre otro.
- Una contigüidad espacio-temporal entre ambos movimientos.
- Una conexión constante en el pasado, pero no una necesidad futura.
Conclusión sobre los hechos: Nuestro conocimiento sobre los hechos de la realidad no es seguro, sino probable. Tenemos que esperar a comprobar los hechos para establecer las relaciones causales y nunca podremos estar seguros de que esas relaciones permanezcan en el futuro, ya que un conocimiento empírico del futuro es imposible.
Conclusión Final: ¿Qué Ciencia es Posible?
Para Hume, solo podemos formar dos tipos de juicios científicos válidos:
- Juicios de Relaciones de Ideas: Aquellos en los que se establecen relaciones necesarias entre el sujeto y el predicado cuya verdad depende de su coherencia interna y no de lo que suceda en la realidad. Estos son los juicios propios de la lógica y las matemáticas.
- Juicios de Cuestiones de Hecho: Aquellos que versan sobre los hechos de la realidad cuya verdad depende de su correspondencia con nuestras observaciones empíricas. Su verdad es siempre probable.
Valoración Epistemológica
Los juicios de relaciones de ideas no nos dicen nada acerca de la realidad empírica; solo establecen relaciones necesarias. Por otra parte, los juicios de cuestiones de hecho se refieren a la realidad, pero su verdad es siempre probable.
Cualquier otra afirmación que exceda estos límites está fuera del alcance de nuestro conocimiento. Por ejemplo, ciencias como la metafísica son imposibles porque sus afirmaciones (como la existencia de sustancias o Dios) no tienen una impresión sensible correspondiente.