Emperadores de Roma: De la Dinastía Julio-Claudia a los Severos
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Dinastía Julio-Claudia (27 a.C. - 68 d.C.)
Augusto (27 a.C. - 14 d.C.)
Cayo Julio César Octaviano fue el primer emperador de Roma. Durante su mandato, estableció un ejército permanente, sentando las bases de la estructura militar del Imperio.
Tiberio (14 - 37 d.C.)
Bajo su gobierno, se aumentó el cuerpo de la Guardia Pretoriana y se institucionalizaron diversos cargos públicos para mejorar la administración estatal.
Calígula (37 - 41 d.C.)
Cayo Julio César Augusto Germánico. Su reinado se caracterizó por:
- Comportamientos despóticos y autoritarios.
- Matrimonios entre hermanos y el asesinato de sus colaboradores.
- El asesinato de Tiberio Gemelo.
- Su identificación como un dios bajo el título de Neos Helios.
- La concesión de todos los poderes por parte del Senado.
Claudio (41 - 54 d.C.)
Tiberio Claudio César Augusto Germánico. Sus principales hitos fueron:
- Poner cargos políticos decisivos en manos de los libertos.
- Impulsar la conquista de Britania.
- Establecer y consolidar el modelo administrativo iniciado por Augusto.
Nerón (54 - 68 d.C.)
Nerón Claudio César Augusto Germánico. Es recordado por:
- Proveer al pueblo de provisiones y regalos constantes.
- Su carácter extravagante: gastaba sumas ingentes y no repetía trajes.
- Actos polémicos como la castración de un joven.
- El incendio de la ciudad de Roma y la posterior persecución a los cristianos.
Dinastía Flavia (69 - 96 d.C.)
Tito Flavio Vespasiano (69 - 79 d.C.)
Promulgó la Lex de Imperio Vespasiani, mediante la cual se legitimizaba el poder del Principado sobre el imperium, aunque limitando formalmente los poderes del emperador. Fue un gran administrador que saneó las arcas del Estado, envió granos masivos a Roma y dictó leyes en provecho de su religión.
Tito Flavio Sabino Vespasiano (79 - 81 d.C.)
Siguió la línea política de su padre y gozó de gran popularidad entre la plebe. Fue prefecto de la Guardia Pretoriana, construyó edificios públicos de gran relevancia y fue deificado tras su muerte.
Tito Flavio Domiciano (81 - 96 d.C.)
Continuó la política de su padre y hermano. Devolvió propiedades expropiadas y simplificó la burocracia. No obstante, fue un príncipe autoritario, calificado como un tirano cruel y comparado frecuentemente con Calígula y Nerón.
Dinastía de los Antoninos (96 - 193 d.C.)
Este periodo es conocido por los cinco emperadores buenos.
Nerva (96 - 98 d.C.)
Marco Coceyo Nerva. Fue un emperador sabio y moderado, aunque enfrentó graves problemas financieros y mostró falta de habilidad para tratar con las tropas militares.
Trajano (98 - 117 d.C.)
Marco Ulpio Trajano. Destacó por sus campañas militares contra los dacios y los partos. Mantuvo un gobierno liberal y fomentó la construcción de infraestructuras como puentes, caminos, circos y teatros.
Adriano (117 - 138 d.C.)
Publio Elio Adriano. Famoso por fundar numerosas ciudades y por sus campañas militares en Britania, donde consolidó las fronteras del Imperio.
Antonino Pío (138 - 161 d.C.)
Tito Aurelio Fulvo Boyonio Arrio Antonino. Al convertirse en Caesar Imperator, recibió el cognomen de Pío. Su gobierno fue tranquilo y se dedicó a la construcción de templos, teatros y mausoleos.
Marco Aurelio (161 - 180 d.C.)
Marco Aurelio Antonino Augusto. Conocido como el emperador y escritor (filósofo). Se hizo cargo personalmente de sus ejércitos, luchando durante 12 de los 19 años de su gobierno.
Dinastía de los Severos (193 - 235 d.C.)
Este periodo no fue tan próspero como los anteriores; los gobernantes no se preocuparon por las apariencias y a menudo carecían de la legitimidad de sus predecesores.
Septimio Severo (193 - 211 d.C.)
Lucio Septimio Severo. Fundador de la dinastía, fue proclamado Divus por el Senado. Lideró una exitosa guerra contra el Imperio Parto, defendió las fronteras contra los bárbaros y acortó significativamente el poder del Senado.
Caracalla (211 - 217 d.C.)
Marco Aurelio Antonino Basiano. Su hito más importante fue el Edicto de Caracalla (Constitutio Antoniniana), mediante el cual extendía la ciudadanía romana a todos los habitantes libres del Imperio.