Elementos esenciales del sistema electoral y la cultura política
Elementos principales de un sistema electoral
Los principales elementos de un sistema electoral son:
§ El tamaño de la asamblea
El tamaño de la asamblea (su número de escaños). Su incidencia estará relativizada por la magnitud de los distritos en los que esos escaños se distribuyan entre los partidos.
§ La dimensión del distrito electoral
La dimensión del distrito electoral (número de escaños que se reparten en su seno). El distrito electoral es la unidad básica en la que se procede a la operación de transformar votos en escaños. Es el elemento del sistema electoral que mayor impacto tiene sobre la proporcionalidad, pudiendo condicionarla en mayor medida que el resto de elementos juntos. Cuanto mayor sea su magnitud o tamaño (entendiendo por tal el número de escaños que se reparten en su seno), menor será la desproporcionalidad. La determinación del tipo de distrito (uninominal o plurinominal), así como la forma en la que se establece el número de escaños que cada uno de ellos tiene atribuido (en atención a criterios vinculados a la población, a la igualdad territorial, o a ambos criterios), será otra de las decisiones importantes a adoptar a la hora de establecer el sistema electoral.
§ La fórmula electoral
La fórmula electoral es el mecanismo matemático utilizado para realizar la operación de transformar los votos en escaños. Las fórmulas pueden ser:
- Mayoritaras (de mayoría simple o de mayoría absoluta —en este caso normalmente a dos vueltas—), que atribuyen los escaños a los candidatos que más votos obtienen o a la candidatura que obtenga la mitad más uno de los votos.
- Proporcionales (de cociente o de divisor), que distribuyen los escaños en proporción a los votos que logra cada candidatura en el distrito correspondiente.
Los efectos de este elemento están condicionados por el tamaño del distrito, ya que una fórmula proporcional puede dar lugar a considerables sesgos desproporcionales si se aplica en distritos de escasa magnitud.
§ La estructura del voto
La estructura del voto (tipo de voto y forma de la candidatura) da cuenta, por un lado, del número de manifestaciones políticas que puede realizar el elector en el acto de la votación: voto único o voto múltiple (limitado o no). Por otro lado, la forma de la candidatura hace referencia al tipo de candidatura:
- candidato único
- lista —completa, cerrada y bloqueada, o abierta—
§ La cláusula legal o barrera de exclusión
La cláusula legal o barrera de exclusión consiste en un porcentaje de voto que se exige a las formaciones políticas para ser tenidas en cuenta en las operaciones de reparto de los escaños, ya sea sobre el porcentaje total de voto del distrito o sobre el del conjunto del territorio. Está condicionada por la proporcionalidad del sistema, al depender su aplicabilidad de la barrera efectiva, esto es, del porcentaje de voto que haga falta conseguir en cada distrito para hacerse con un escaño, en función de la conjunción de los distintos elementos del sistema electoral; es decir, en función de la desproporcionalidad que el sistema arroje al transformar los votos en escaños.
5. Cultura política y comportamiento político
Cultura política y comportamiento político
Hace cuarenta años, Almond y Verba, en su estudio La cultura cívica, señalaron la importancia de las actitudes, las opiniones y el comportamiento político de los ciudadanos; es decir, la necesidad de estudiar los componentes cognitivo, emocional y evaluativo de esas actitudes y opiniones acerca del conjunto del sistema político o de sus componentes, así como su propio papel como ciudadanos en el proceso político. La relevancia de estos autores reside en poner de manifiesto que no se puede prescindir del estudio de las correspondientes pautas de cultura política cuando se quiere analizar un sistema político determinado.
Distinta es la cuestión acerca de si el modelo de cultura política que estos autores señalaron como característico de las democracias estables es el modelo deseable, y si esa perspectiva condiciona otros elementos del sistema político-institucional. Diversos autores han participado en esta polémica, entendiendo la cultura política como un elemento más del sistema político.
Ese conjunto de actitudes y opiniones es adquirido por los ciudadanos en sus experiencias personales o en los distintos procesos de socialización a los que, a lo largo de su existencia, se ven expuestos. Por ello, es posible que, dentro de una cultura política predominante, existan diversas subculturas políticas que presentan sistemas de actitudes y opiniones diferenciadas y propias, características de determinados grupos sociales que se distinguen por factores relevantes a estos efectos, como su profesión, su ubicación geográfica o su edad.