Elementos de la Comunicación y Características del Discurso Expositivo

Enviado por Chuletator online y clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 5,53 KB

Funciones del Lenguaje en la Interacción Comunicativa

En cuanto a la función del lenguaje predominante, destaca la función apelativa, ya que los personajes intentan influir en el interlocutor mediante preguntas, órdenes o ruegos como “”. Esta función se manifiesta en el uso de vocativos, imperativos e interrogaciones directas como “. ”, así como en la presencia de verbos y pronombres en 2ª persona, que refuerzan la apelación directa al receptor.

También aparecen perífrasis de obligación (tener que, deber + infinitivo), que intensifican el carácter exhortativo del mensaje; el plural inclusivo (nosotros) con valor exhortativo, que implica al interlocutor en la acción; y llamadas de atención al receptor, destinadas a captar y mantener su interés dentro del intercambio comunicativo. De forma secundaria, también aparece la función expresiva, porque los hablantes muestran sus emociones y opiniones personales.

La Función Fática y la Comunicación No Verbal

En una conversación intervienen dos factores principales: la función fática y la comunicación no verbal. La función fática sirve para iniciar, mantener, comprobar o cerrar la comunicación entre los interlocutores. Para ello, el emisor utiliza recursos llamados captadores, como:

  • Preguntas breves: ¿verdad?, ¿sabes?
  • Cambios de entonación: para llamar la atención.
  • Muletillas: bueno, pues, eh, ¿no?
  • Fórmulas de saludo y despedida: hola, buenos días, hasta luego.

Por su parte, el receptor emplea reguladores, como gestos, miradas o expresiones (, claro, ajá) que indican que sigue la conversación y que el canal comunicativo permanece activo.

Componentes de la Comunicación No Verbal

Por otro lado, la comunicación no verbal transmite información sin palabras. Incluye:

  • Lo paraverbal: como la entonación, el volumen o el tono de voz, que pueden expresar emociones o intenciones.
  • Lo no verbal (cinésica): como los gestos, las posturas o las miradas, que también comunican significado.

Así, ambos factores son fundamentales para que la conversación sea eficaz y se desarrolle con naturalidad.

Rasgos Propios de la Exposición

Este texto contiene los rasgos propios de la exposición.

La Objetividad y la Función Referencial

Respecto a la objetividad, predomina la función referencial o representativa del lenguaje, ya que su finalidad es transmitir información de manera objetiva sobre un tema. Esto se observa en:

  • El uso de un léxico denotativo, para informar de manera clara y directa sin valoraciones como, por ejemplo, “”.
  • El uso de la 3ª persona, que elimina la presencia del emisor y aporta impersonalidad.
  • La modalidad oracional enunciativa, ya que centra la atención en la información y no en quien la transmite, reforzando la función referencial del texto (por ejemplo: “”).
  • Oraciones copulativas con los verbos ser o estar, que sirven para definir o clasificar la realidad como “”.
  • Nominalizaciones, que aportan abstracción y formalidad al discurso, como “”.
  • Uso frecuente de la pasiva refleja y oraciones impersonales, que centran la atención en los hechos y no en quién los realiza como “”.
  • Ausencia de términos modalizados o valorativos (sin diminutivos, opiniones ni adjetivos subjetivos).
  • Uso del presente de indicativo, propio de las explicaciones generales o de las verdades universales.

Precisión y Claridad Expositiva

Respecto a la precisión, encontramos el uso de tecnicismos, es decir, vocabulario específico del tema tratado, como “”. También contribuyen a la exactitud los datos concretos, cifras o fechas (por ejemplo: “”), que aportan seriedad informativa. Aparecen acrónimos como “” y derivaciones técnicas como “”, que son propias del lenguaje especializado.

Y, por último, la claridad se consigue gracias a la presencia de conectores discursivos que ordenan la información, como “” («en primer lugar», «además», «por tanto», «finalmente»…). El texto presenta una alta cohesión, ya que las ideas se relacionan de forma lógica y progresiva. Además, se incluyen definiciones, ejemplos, citas o aclaraciones que facilitan la comprensión del contenido.

Finalmente, son habituales las oraciones adjetivas explicativas (por ejemplo: “”) y las expresiones parentéticas o aclaratorias entre comas, paréntesis o comillas, que amplían la información sin romper el discurso, como “”.

Entradas relacionadas: