Édouard Manet: Le Déjeuner sur l'herbe (1863) y la Ruptura con la Tradición Académica
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Ficha Técnica de la Obra
- TÍTULO: Le Déjeuner sur l'herbe (Almuerzo en la hierba)
- AUTOR: Édouard Manet
- FECHA: 1863
- ESTILO: Pintura francesa, precedente del Impresionismo
- MATERIAL: Óleo sobre lienzo. Dimensiones: 2,08 x 2,64 m.
- LOCALIZACIÓN: Museo d’Orsay, París.
- GÉNERO: Mezcla de paisaje con figuras y bodegón.
Contexto Histórico y Recepción
El cuadro desagradó profundamente a los sectores bienpensantes de la época por la desfachatez que suponía representar a modelos reales en una escena de este tipo. La obra es, sin duda, un homenaje a la pintura veneciana y se inspira directamente en el Concierto campestre de Giorgione.
Además de los calificativos de "indecente", se le reprochó a Manet el tratamiento formal a base de grandes manchas de colores planos, la violencia de los colores yuxtapuestos y la sensación de boceto, características que, paradójicamente, eran frecuentes en la pintura veneciana.
El Salón de los Rechazados
El cuadro fue rechazado por el jurado del Salón Oficial de 1863 y fue expuesto en el "Salón de los Rechazados", generando una gran polémica. Hoy está considerado como la partida de nacimiento del Impresionismo.
Iconografía y Descripción de la Escena
En un bosque, a orillas del Sena, aparecen cuatro personajes parisinos que han ido a almorzar. La composición se estructura de la siguiente manera:
- Figuras principales: Dos hombres jóvenes, vestidos de forma elegante a la moda de la época (uno con sombrero y bastón), están tumbados en la hierba y charlan con una mujer desnuda que mira descaradamente al espectador.
- Fondo: Una bañista inclinada, con camisa, sale del río.
- Primer plano: Se observa una naturaleza muerta espléndida y de gran virtuosismo: una cesta con frutas, un sombrero y ropas.
Aspectos Formales y Técnicos
Luz
Los cuerpos parecen faltos de volumen porque ya no están modelados tridimensionalmente; ha desaparecido el claroscuro tradicional. Hay contrastes fuertes de luces y sombras, en las que el negro ha sido sustituido por diversos matices de verde. El pintor ha invertido el foco lumínico, ya que la claridad procede del fondo, y existen diversos puntos de fuga transparentes (la hierba, el agua).
Color
El color está aplicado con grandes manchas de colores planos, yuxtapuestas las zonas claras (el desnudo, la camisa blanca, los pantalones grises) con las oscuras (zapatos, gorro, chaquetas) de forma violenta, sin gradaciones. Es el color quien sugiere los volúmenes. Se aprecian bellos azules, amarillos y rojos en la naturaleza muerta del primer plano, con manifiesta influencia de Tiziano. Hay una gran variedad de verdes en el paisaje.
Dibujo
El dibujo no tiene apenas importancia. Los cuerpos presentan formas recortadas, como figuras de una baraja. Los fondos del follaje y los reflejos en el agua están solo esbozados, insinuados con pinceladas flojas.
Estilo y Revolución Estética
Manet ha creado un estilo muy original en esta tela al subvertir algunos principios fundamentales de la pintura tradicional. Los rasgos inconfundibles de su pintura incluyen:
- Grandes superficies de color.
- Preferencia por el plano pictórico.
- Bruscas transiciones de luz a sombra.
- Figuras recortadas violentamente sobre el fondo.
Esta obra es nueva por su tratamiento del color, el modelado, la perspectiva y el tema. Es una revolución estética que atrae a los jóvenes pintores impresionistas, quienes lo admiran. Manet contribuyó decisivamente a liberar la pintura de las limitaciones académicas.
Significado e Interpretación
El cuadro escandalizó por su claro contenido erótico: colocar a mujeres desnudas junto a hombres vestidos, con los miembros enlazados. Se trataba, además, de un desnudo no idealizado, sino realista, lejano de la perfección clásica. La gente estaba acostumbrada a desnudos alegóricos y mitológicos, pero en esta tela están representados sin la coartada de la belleza ideal, lo que se consideró vulgar e indecente.
Manet critica la hipocresía social de la época. Se burla de las convenciones haciendo referencia a los grandes maestros, a los que admira, pero a los que utiliza de forma simplificada y nueva, marcando el camino hacia la modernidad pictórica.