La Economía Mundial (1950-1973): Crecimiento, Bloques y Desequilibrios
Enviado por Chuletator online y clasificado en Geografía
Escrito el en
español con un tamaño de 5,44 KB
La Edad de Oro del Crecimiento (1950-1973)
Las economías socialistas
Tras la Segunda Guerra Mundial, un tercio de la población mundial (siete países de Europa central y oriental, China y la URSS) puso en marcha la construcción del sistema social y económico socialista. El crecimiento del PIB fue de aproximadamente un 3 % anual, inferior al de los Países Capitalistas Desarrollados, por lo que la divergencia entre ambos bloques aumentó. Este crecimiento fue acompañado de cambios estructurales que respondían a la ley socialista de prioridades del desarrollo sectorial, llevada a cabo mediante una planificación rigurosamente imperativa (primacía de la industria pesada sobre la ligera y de la industria sobre la agricultura). El modelo de crecimiento se basaba más en el aumento de los factores productivos que en las mejoras de la productividad, lo que generaba dificultades para alcanzar un crecimiento sostenido y provocaba que las tasas de crecimiento tendieran a decrecer.
Los Países en Vías de Desarrollo
Estos países se definían por características comunes, a pesar de la gran heterogeneidad de situaciones dentro del propio "Tercer Mundo":
- Bajo nivel de renta.
- Peso mayoritario del sector primario.
- Malnutrición y analfabetismo.
- Alta presión demográfica.
El crecimiento de estos países en términos de PIB per cápita fue inferior al del Primer y Segundo Mundo. Sin embargo, el crecimiento del PIB total fue mayor, debido al intenso crecimiento de la población en los Países en Vías de Desarrollo. Los cambios estructurales se orientaron hacia la industria, por lo que su modelo de desarrollo fue la industrialización. Además, desde el punto de vista de la demanda, la participación del consumo privado en el Gasto Nacional se redujo, mientras que aumentó la del resto de componentes; el Gasto Público creció de forma notable.
Estrategias de desarrollo
Las estrategias de desarrollo fueron distintas según los países:
- Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI): trajo los peores resultados, especialmente en América Latina.
- Sustitución de exportaciones: obtuvo los mejores resultados al cambiar el tipo de exportaciones, pasando de productos primarios a manufacturas (primero intensivas en trabajo y después en capital).
- Exportación de productos primarios: obtuvo un éxito escaso, con la excepción de los Países Productores de Petróleo (PPP).
Principales problemas del desarrollo
Respecto al desarrollo en este periodo, podemos diferenciar tres grandes problemas:
- La explosión demográfica: un fenómeno directamente relacionado con la transición demográfica.
- La inserción en la economía internacional: la especialización exportadora de estos países motivó que los Países Capitalistas Desarrollados y los Países Socialistas invirtieran en ayudas al desarrollo, que comenzaron como donaciones y, posteriormente, se convirtieron en créditos bancarios.
- El problema agrario: debido al crecimiento de la población, todos estos países debían responder a una demanda interna de alimentos cada vez mayor, lo que disminuía su capacidad de exportación y, por tanto, de desarrollo.
El inicio de los desequilibrios
En la década de los 60, el crecimiento comenzó a mostrar síntomas de debilidad debido al disparo de la inflación, la crisis industrial, la caída de la rentabilidad empresarial por la reducción de la productividad y la aparición de los primeros síntomas de paro. Si hasta entonces la inflación había sido ocasional y por causas controladas, en este momento se desató por varios factores:
- La ruptura del pacto social, que desembocó en una desvinculación entre las ganancias de productividad y las alzas salariales.
- El desmantelamiento del Sistema Monetario Internacional de Bretton Woods, lo que provocó la transición a un sistema de tipos de cambio flotantes.
- La llegada al mercado de trabajo de la generación del baby boom, que aumentó la oferta de trabajo. Esto debería haber impulsado los salarios a la baja, pero no ocurrió debido a las presiones sindicales y al impulso de una política económica más activa que buscaba mantener el pleno empleo.
- Un descenso general de la rentabilidad de las empresas, acompañado de una caída de la productividad.
En conclusión, el sistema económico mostró desequilibrios debido a un cierto agotamiento del modelo, causado por la saturación de los mercados, la desaceleración de la producción y la productividad industrial, la ruptura del pacto social, la inflación y la desestabilización del Sistema Monetario Internacional. Como desenlace, se produjo un crecimiento ralentizado e inflacionista que, además, generó paro.