Doctrina Platónica del Alma y la Concepción del Superhombre en Nietzsche

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La Metafísica y Psicología en la Filosofía de Platón

Platón establece la existencia de dos modos fundamentales de realidad:

  • El mundo sensible.
  • El mundo inteligible (o Mundo de las Ideas).

El mundo sensible es concebido como una mera copia imperfecta del mundo inteligible.

Composición del Ser Humano

El ser humano se compone de dos elementos esenciales:

  1. Un alma inmortal (considerada la parte más noble).
  2. Un cuerpo material (visto como una prisión o cárcel para el alma).

La unión entre cuerpo y alma es accidental y temporal. A la muerte del cuerpo, el alma experimenta una de dos posibilidades: reencarnarse en otro cuerpo o liberarse completamente para regresar al Mundo de las Ideas.

El Mito del Carro Alado para Explicar el Alma

Para ilustrar la estructura del alma humana, Platón recurre al Mito del Carro Alado. En esta alegoría, el alma es comparada con un carro alado que lucha por alcanzar el Mundo de las Ideas. Este carro es impulsado por:

  • Un auriga o cochero.
  • Dos caballos: uno noble y otro rebelde.

Las Tres Partes del Alma y sus Virtudes

Cada componente del mito representa una parte del alma y su virtud rectora:

1. El Alma Racional (El Auriga)
  • Representación: El conductor del carro.
  • Función: Es la razón, la cual debe gobernar al ser humano.
  • Localización: Se sitúa en la cabeza.
  • Virtud: Debe ser guiada por la prudencia (sabiduría).
2. El Alma Irascible (El Caballo Bueno)
  • Representación: El caballo que intenta ascender hacia las Ideas.
  • Función: Representa los impulsos nobles, como el ánimo y la valentía.
  • Localización: Se encuentra en el tórax.
  • Virtud: Debe regirse por la fortaleza (valor).
3. El Alma Concupiscible (El Caballo Malo)
  • Representación: El caballo que arrastra hacia el mundo sensible.
  • Función: Encarna los deseos y apetitos materiales y sensibles.
  • Localización: Se ubica en el vientre.
  • Virtud: Debe ser controlada por la templanza (moderación).

La armonía del ser humano se logra cuando el alma racional guía y controla efectivamente a las otras dos partes.

Correlación entre Alma y Estructura Política (La República)

La preocupación política es central para Platón, especialmente en su obra La República. La vida en la pólis surge para satisfacer las necesidades vitales, lo que implica una división de funciones. En correlación directa con las partes del alma, Platón distingue tres estamentos sociales y sus virtudes correspondientes:

Parte del AlmaEstamento SocialVirtud Correspondiente
RacionalGobernantes-filósofosPrudencia
IrascibleGuardianesFortaleza
ConcupiscibleArtesanos y labradoresTemplanza

La justicia es la virtud suprema de la ciudad ideal, manifestándose en la armonía lograda entre estas clases sociales, reflejando la armonía interna del alma.

La Superación del Nihilismo: El Camino hacia el Superhombre de Nietzsche

Para contrarrestar el nihilismo, Friedrich Nietzsche propone la figura del “Übermensch” o Superhombre, cuyo amor incondicional a la vida debe superar cualquier forma de temor o negación.

El Superhombre nietzscheano es un ser nuevo, capaz de:

  • Asumir plenamente la “muerte de Dios”.
  • Crear su propia moral, invirtiendo los valores tradicionales que niegan la vida.
  • Alcanzar la autonomía moral, situándose “Más allá del bien y del mal”.

Liberado de las imposiciones culturales, el Superhombre se convierte en dueño de sí mismo. Al amar este mundo terrenal, puede desarrollar sus instintos y crear nuevos valores, eliminando la necesidad de recurrir a entidades trascendentes. Esto se vincula con el desarrollo de la moral de los señores.

Las Tres Transformaciones para Alcanzar el Superhombre

Nietzsche describe un proceso evolutivo que implica tres etapas o transformaciones necesarias para llegar al Superhombre:

1. El Camello: “¡Tú debes!”

Representa al hombre occidental tradicional, aquel que se somete y se inclina ante la autoridad divina y ante la moral impuesta (la moral de los esclavos).

2. El León: “¡Yo quiero!”

Es el hombre que se rebela y se niega a aceptar la moral establecida y los viejos valores racionales. Sin embargo, en esta etapa, aún carece de la capacidad para generar sus propios valores.

3. El Niño: “¡Sí a la vida!”

Esta es la etapa final. El niño es el hombre capaz de crear nuevos valores y que se sitúa fuera de cualquier marco moral preestablecido (más allá del bien y del mal). Se caracteriza por:

  • Inocencia y espontaneidad.
  • Actuar guiado por los instintos, sin prejuicios morales.
  • Entender que “LA VIDA ES SÓLO INSTANTE” y vivirla plenamente en el juego.

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