La Divina Comedia: Indiferencia y Lujuria en el Infierno de Dante
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Los Indiferentes: La Repugnancia de la Neutralidad
Los Indiferentes se encuentran en el vestíbulo, tras la puerta del Infierno y antes de los círculos. Dante generalmente dialoga con algunas almas (tomándolo como un privilegio y para reivindicarlas a pesar de su castigo), pero escoge no hablar con ninguna de estas almas, ya que no merecen ser recordadas. La indiferencia es algo que repugna al autor, mucho más que sus enemigos, ya que no lograron decidirse por nada ni tomaron una posición.
Negar la mención a estas almas pecadoras por su indiferencia aparece como otro castigo por parte del autor; es decir, no quiere darles reconocimiento, por eso no los nombra y los trata con indiferencia. No actuaron ni bien ni mal, por lo que no hay un lugar definido para ellos. Virgilio aconseja seguir adelante.
Son castigados de la misma forma en que actuaron en vida: son tratados con indiferencia, prefiriendo cualquier otro castigo del Infierno antes que esa vida "ciega" en la que vivirán para siempre. Se puede observar claramente el concepto de contrapasso, que es una relación de semejanza u oposición entre el pecado cometido y el castigo.
Características y Castigo de los Indiferentes:
- La indiferencia se manifiesta en el Cielo, el Infierno y en la poesía misma.
- Dante enfatiza que "jamás estuvieron vivos".
- Dante se sorprende al ver la multitud de estas almas.
- El castigo, narrado entre los versos 52 y 70, es doble: los pecadores deben correr sin descanso tras una bandera, mientras avispas y tábanos los acosan, haciendo sangrar sus cuerpos, que son devorados por gusanos.
- Este tormento no es solo físico, sino también el esfuerzo sin sentido.
El Diálogo con Paolo y Francesca: Lujuria y Compasión en el Segundo Círculo
En el segundo círculo del Infierno se encuentran las almas condenadas por el pecado de la lujuria. Son condenados por haber permitido que su deseo sexual sobrepasara la razón. Ellos son los primeros en ser verdaderamente castigados en el Infierno.
Estas almas están condenadas a ser impelidas por un fuerte viento que las embiste contra el suelo y las paredes, las agita y las hace chocar entre sí sin descanso, de la misma forma en que en vida se dejaron llevar por los vientos de la pasión. Allí, Dante se encuentra con dos almas unidas que le llaman la atención; por lo tanto, les pide que se acerquen. Estas dos almas eran Paolo y Francesca.
Dante se siente identificado con la pareja y siente piedad desde el comienzo. Estas dos almas son las únicas que permanecen unidas en ese viento huracanado, por lo que Dante las llama para hablar con ellas. Dante utiliza una conmovedora comparación ("como palomas que, movidas por el deseo…"), destacando no solo la sensualidad, sino también el hecho de que la paloma era un símbolo de amor divino. Aquí también se observa el contrapasso, ya que en vida fueron arrastrados por el fuerte amor de la pasión, y tras la muerte, seguirán aferrados por toda la eternidad.
La Historia de Paolo y Francesca: Amor, Traición y Dolor Eterno
Luego de que Dante llama a estas almas, Francesca se siente agradecida por su presencia y dice que, si tuviera acceso a Dios, le pediría por la paz para él, ya que se compadece de su destino eterno. Está agradecida de que el viento se detenga por un momento, y le cuenta su historia en unos pocos versos. Estas almas se diferencian del resto porque no blasfeman, sino que sienten piedad por Dante.
Ella cuenta que se enamoró de su cuñado Paolo, quien no la abandona nunca. El propio amor fue lo que los llevó a la muerte; su propio marido fue quien los mató. Por eso menciona la Caina, que es el noveno círculo del Infierno, donde se encuentran los condenados por traicionar a sus parientes. Al escuchar la primera parte de su historia, se observa cómo Dante siente piedad y baja la cabeza.
Ella dice que no hay mayor dolor que recordar las épocas en que uno fue feliz. Y luego, cuenta su historia de amor con Paolo. Ella cuenta cómo un día leían, a solas, un libro de amor sobre Lanzarote, que narraba una historia de amor prohibido similar a la suya. En él, el caballero de mayor confianza del rey se enamora de la reina; cuando el caballero la besa, Paolo realiza la misma acción.
Luego se produce una reticencia, ya que no se proporciona toda la información al lector y se deja a la imaginación de cada uno; es decir, solo se sugiere, pero se mantiene un misterio sobre lo que sucedió después. Mientras Francesca contaba la historia, Paolo lloraba sin parar, y en ese momento, Dante se desmaya.