Diversidad Lingüística en España: Un Panorama de Lenguas y Dialectos
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Situación Lingüística de España: Lenguas y Dialectos
España es un país plurilingüe, en él conviven y entran en contacto diversas lenguas y distintas variedades dialectales, que forman un tejido lingüístico complejo y que conviene valorar en toda su riqueza. Institucionalmente podemos decir que hay una lengua oficial, el castellano o español. Además, hay que considerar las lenguas cooficiales en sus respectivos territorios: catalán, gallego y vasco. Cabría mencionar ahora, en nuestro ámbito lingüístico, la fala, hablada en el norte de Extremadura y que está reconocida desde el año 2000 como Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura.
Evolución Histórica de las Lenguas en la Península Ibérica
Para entender la situación actual convendría repasar de manera somera algo de la historia lingüística de la Península. El latín, la lengua que trajeron los romanos, acabará imponiéndose como lengua general de comunicación, desplazando a las hablas autóctonas. Estas diferencias en el proceso de romanización explicarán algunas de las peculiaridades en la evolución del latín peninsular y la formación de las distintas lenguas romances. El latín que se generalizó en la Península no era el latín clásico, sino la variedad oral, la que hablaban los soldados, los colonos y comerciantes que llegaron hasta aquí.
Tras la invasión árabe de la Península se van creando en el norte una serie de reinos cristianos independientes, en cada uno de los cuales se desarrollará una lengua romance distinta. El reino Leonés, en el noroeste, carece de unidad lingüística, allí encontramos el gallego, el asturleonés y el castellano. Junto a estas estaba el vasco, hablado en una zona menor que la que en tiempos había ocupado, y probablemente en una situación de bilingüismo en Navarra.
El gallego conoce su periodo de esplendor en los siglos XIII y XIV, es cuando se convierte en una rica lengua literaria, sobre todo en el género lírico. En el centro de la Península, a finales de la Edad Media, el castellano se extiende hacia el sur y hacia el norte de manera horizontal.
Evolución Lingüística entre los Siglos XVI y XVII
Se caracteriza por un castellano que domina toda la Península (excepto Portugal -independiente desde 1143-), que ha arrinconado el resto de lenguas peninsulares. El leonés y el aragonés han quedado confinados como hablas rurales. A partir del siglo XVIII concluye la labor de normativización del castellano que comenzó en el Renacimiento y que culmina ahora con la creación en 1713 de la Real Academia de la Lengua, que fija la norma gramatical de la lengua y le da estabilidad en la escritura.
En cuanto a las otras lenguas peninsulares se mantiene la situación de desequilibrio, con respecto al castellano, de siglos anteriores. Por el contrario, las clases urbanas, muy castellanizadas, consideran el gallego como una lengua rural y de ahí que no se impulse su normativización. Habrá que esperar a 1981, a la declaración de cooficialidad en el Estatuto de Galicia para que se vea un fuerte apoyo en la normalización de esta lengua.
Situación Actual de las Lenguas en España
El Vasco
Esta lengua ha despertado un gran interés entre los estudiosos de la lengua, por su ignorado origen y parentesco y por su supervivencia a través de los siglos. Las diferencias entre todas imposibilitaba la comunicación entre hablantes de las distintas zonas. Hoy el número de hablantes de euskera crece en el País Vasco y en Navarra, gracias a que se afianzó entre los niveles sociales más cultos que le dieron el prestigio que necesitaba para desarrollarse y lo impuso en la educación, en los medios de comunicación y en la Institución.
El Gallego
Su evolución ha sido menor que el de otras lenguas romances, esto se debe a una localización geográfica particular, alejada de los centros lingüísticos tanto en la época de la romanización como en las posteriores. El gallego que se habla hoy es muy semejante al gallego de los textos medievales. Hay sin embargo múltiples castellanismos, unos consecuencia de la convivencia entre las dos lenguas, otros de reciente entrada, y que están determinados por su uso como lengua oficial, el cual exige un vocabulario del que el gallego, lengua de uso rural durante mucho tiempo, no disponía.
Durante el XIX había literatura en gallego. Hoy, el gallego con un elevado número de hablantes, se encuentra bastante consolidado como lengua oficial y de cultura, va abandonando el exclusivo dominio rural para implantarse en la ciudad y ha alcanzado un gran prestigio entre sus propios hablantes y los de fuera.
El Catalán
En nuestros días es la segunda lengua en importancia en España, tanto por el número de hablantes como por su tradición escrita. Los hablantes catalanes están distribuidos en tres Comunidades Autónomas, que tienen el catalán, o alguna de sus variedades como lengua cooficial. Estas variedades (valenciano y balear) no se consideran como tal en las comunidades donde se hablan, para ellos son lenguas diferentes del catalán. Sin duda las razones las tenemos que hallar en la fuerza económica de la clase social, la burguesía, que la utilizaba primero solo en el ámbito familiar y después por su gran influencia en los demás ámbitos.
Variedades Dialectales
El Castellano del Norte Peninsular
Ocupa el área geográfica donde nació el castellano y la de su primera expansión hasta el siglo XII, pero también por donde se extendió horizontalmente, los antiguos reinos de León, Aragón, así como Galicia, País Vasco y Cataluña. Esto implica que el castellano del norte no es una variedad homogénea, sino que presenta múltiples peculiaridades. El español de las comunidades bilingües también está teñido por el contacto con los idiomas cooficiales.
Los Dialectos Meridionales
Las variedades andaluzas y canarias actuales proceden de los cambios producidos en el castellano desde que comenzó a expandirse hacia el sur, en el siglo XIII, hasta la actualidad. La conquista del archipiélago y su repoblación se llevó a cabo desde puertos andaluces, de ahí que el habla canaria participe de los fenómenos dialectales andaluces, además como ha sido zona de tránsito entre España y América, tiene un papel fundamental en la expansión y evolución del castellano en el nuevo continente.
Las Variedades de Transición: Extremeño y Murciano
El Murciano
También por razones históricas el habla murciana es una variedad de transición entre el castellano norteño y el meridional, con influencias aragonesas porque Murcia formó parte durante la Edad Media del reino de Aragón. También se destacan las influencias valenciana y mozárabe.
El Extremeño
Por razones obvias nos detendremos algo más en este punto. El habla de Extremadura ofrece una mezcla de rasgos meridionales y de leonesismos que se explica por razones históricas: por un lado, tras la conquista, realizada conjuntamente por León y Castilla, fue repoblada por leoneses, sobre todo en su parte occidental; por otro la norma sevillana ha sido siempre muy fuerte en el sur de la región.
Son rasgos leoneses (noroeste de Cáceres, que se van perdiendo se avanza hacia el sur) la tendencia al cierre de las vocales -e, -o finales, la pervivencia de una aspiración como resto de la conservación de g+ e, i y de f- iniciales latinas, principalmente. También es de influencia leonesa el sufijo -ino para el diminutivo, y el uso de verbos intransitivos como transitivos (caer o entrar). Los meridionalismos más extendidos son la aspiración de -s, que se asimila a la consonante siguiente si es sonora y que incluso llega a perderse en posición final; el yeísmo; la aspiración de /x/, y, a veces la relajación, confusión y, a veces, pérdida de -l y -r finales.