Diversidad Cultural: Perspectivas Clave desde la Antropología

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Conceptos Fundamentales de la Antropología: La Diversidad Cultural

La variedad de pautas de comportamiento, creencias, actitudes y valores que constituyen la cultura humana es impresionante. En general, todas las personas piensan que sus pautas de comportamiento y actitudes son las más correctas y que la gente que no las comparte es la que actúa de forma extraña. Pero nuestras costumbres pueden parecer extrañas a otros. Por ejemplo:

  • La gente de los pueblos del norte de Europa suele ser más distante en las relaciones personales, mientras que los del sur tienen un mayor contacto físico.
  • Los occidentales consideramos uno de los crímenes más abominables el asesinato de bebés. Sin embargo, en algunas culturas se aceptaba el infanticidio femenino porque las niñas suponían un lastre para la familia.
  • Casi todas las culturas comen carne de vaca, pero para los hindúes es un hábito repugnante, ya que la vaca es un animal sagrado.

Esta diversidad cultural se advierte más cuando comparamos las culturas a nivel internacional. También dentro de la propia cultura encontramos diversidad. Las sociedades pequeñas tienden a ser culturalmente uniformes, mientras que las más amplias son más diversas e incluyen subgrupos que constituyen subculturas. Estos son distintos grupos que cuentan con sus propios modelos de cultura y comparten unos rasgos peculiares. En sociedades como la nuestra es frecuente encontrar subculturas, pero también en sociedades pequeñas podemos encontrarlas, por ejemplo, subculturas masculinas y subculturas femeninas.

Un ejemplo de subcultura en nuestra sociedad son los heavies, que surgen en los años 70 en el Reino Unido como seguidores del rock duro y se definen como apolíticos, antimilitares y pacíficos.

Perspectivas para Entender la Diversidad Cultural

La variedad de culturas plantea la necesidad de adoptar actitudes adecuadas ante ella. A continuación, destacan las siguientes perspectivas:

Etnocentrismo

Dada la gran variedad de culturas, resulta difícil para los miembros de una comunidad cultural aceptar las ideas o comportamientos de los habitantes de otras. Una de las principales metas de la antropología es combatir el etnocentrismo, que es la tendencia a aplicar los propios valores culturales para juzgar el comportamiento y las creencias de personas criadas en otras culturas. Se trata de un prejuicio que supone pensar que "lo propio" es lo mejor y conduce a afirmar la superioridad de la propia cultura. A pesar de carecer de fundamentación, se puede considerar como un "universal cultural", ya que en todas partes la gente piensa que las explicaciones, opiniones y costumbres que les resultan familiares son las ciertas. No es la actitud más adecuada. Los seres humanos deben ser tolerantes y sentir curiosidad por las diferencias culturales, y esta idea de tolerancia origina otro punto de vista: el relativismo cultural.

Relativismo Cultural

Opuesto al etnocentrismo, el relativismo cultural es aquel punto de vista con arreglo al cual toda pauta cultural es, intrínsecamente, tan digna de respeto como las demás. Esta posición consiste en afirmar que todas las culturas son igualmente válidas. En principio, parece una posición muy respetuosa con las demás culturas, pero también puede provocar problemas. El relativismo cultural pone en entredicho la idea de una moral universal superior y considera que las reglas éticas y morales de todas las culturas merecen igual respeto.

Universalismo Cultural

Los antropólogos perciben, por debajo de toda esta diversidad cultural, cierta homogeneidad. Esto se conoce como los universales culturales: ciertos rasgos culturales compartidos por todas las culturas. Por ejemplo, en todas las culturas los seres humanos viven organizados socialmente en grupos familiares.

Entre estos universales culturales encontramos uno que da lugar a una nueva actitud entre el etnocentrismo y el relativismo: la dignidad humana, que debe entenderse como un valor universal propio del ser humano, por encima de cualquier hábito cultural, por arraigado que esté. Estamos hablando de actitudes o posiciones que reciben el nombre de multiculturalidad, interculturalidad o pluriculturalismo. Estas suponen la aceptación de las diferencias culturales a partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entendida como referencia moral común a todos, ya que se presenta como un modelo universal de conducta y un punto de referencia a la hora de juzgar los avances en cuanto a la libertad.

Vivimos en una época donde, gracias al despegue técnico y los medios de comunicación, las diferentes culturas están interconectadas y relacionadas. Cada vez tenemos que convivir con más personas de diferentes culturas en sociedades más multiculturales, y hemos de aprender a dialogar entre las diferentes culturas.

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