Diversidad Bacteriana: Eubacterias, Arqueobacterias y Morfología Microbiana
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Biología
Escrito el en
español con un tamaño de 4,2 KB
Eubacterias: Características y Diversidad
Las Eubacterias, también conocidas como bacterias típicas, son microorganismos unicelulares procariotas cuyo tamaño oscila entre 1 y 10 micras (no necesitan citoesqueleto debido a su pequeño tamaño). Están adaptadas a vivir en cualquier ambiente, ya sea terrestre o acuático, pues en las diferentes estirpes bacterianas se observan todas las formas de nutrición conocidas. Las hay autótrofas (fotosintéticas y quimiosintéticas) y heterótrofas (saprófitas, simbióticas y parasitarias). Esta notable diversidad de funciones convierte a las bacterias en organismos indispensables para el mantenimiento del equilibrio ecológico, ya que contribuyen al mantenimiento de los ciclos biogeoquímicos que permiten el reciclaje de la materia en la biosfera. Un ejemplo común es Escherichia coli. (Ver imagen de Eubacterias)
Arqueobacterias: Fósiles Vivientes y Hábitats Extremos
Las Arqueobacterias son consideradas "fósiles vivientes" debido a que habitan en entornos que se asemejan a los que existieron en la Tierra primitiva. Por ejemplo, se encuentran en ambientes termales donde se alcanzan temperaturas por encima del punto de ebullición del agua, en fumarolas, etc. Un ejemplo es Pyrococcus furiosus, que tiene su óptimo de crecimiento a 104ºC. También pueden vivir en medios halófilos (muy salados), como Halobacterium, que son halófilos estrictos. (Ver imagen de Arqueobacterias)
Morfología Bacteriana: Formas y Adaptaciones
Las bacterias presentan diversas formas que influyen en su interacción con el medio y su resistencia:
Cocos
De aspecto redondeado, pueden aparecer aislados o en grupos de dos (diplococos), formando cadenas arrosariadas (estreptococos), grupos arracimados (estafilococos), o masas cúbicas (sarcinas). Esta diversidad depende de que la división celular se dé a lo largo de uno, dos o tres ejes.
Las bacterias con forma de cocos tienen una relación superficie/volumen mínima, lo que las hace menos expuestas al exterior y muy resistentes. Se transmiten por el aire. Son pequeñas y exigentes con el medio de cultivo. Suelen ser patógenas, como Streptococcus y Staphylococcus. (Ver imagen de Cocos)
Bacilos
Alargados y cilíndricos, en forma de bastón; a veces se presentan en cadenas lineales o ramificadas. Presentan una mayor relación superficie/volumen que los cocos, lo que les permite obtener nutrientes con mucha mayor efectividad y vivir en lugares pobres en nutrientes (vías urinarias, agua, etc.). Por el contrario, son menos resistentes, susceptibles a los cambios ambientales y no pueden transmitirse por el aire, solo lo hacen por líquidos o superficies húmedas. Los más grandes (Bacillus y Clostridium) desarrollan endosporas para resistir períodos de condiciones precarias. (Ver imagen de Bacilos)
Espirilos
Con forma de hélice o espiral; las espiroquetas tienen un aspecto similar, pero con la espiral más acusada. Las formas espirales se mueven en medios viscosos avanzando en tornillo. Su diámetro es muy pequeño, lo que les permite atravesar las mucosas; por ejemplo, Treponema pallidum, causante de la sífilis. Son más sensibles a las condiciones ambientales que los bacilos, por eso, cuando son patógenas, se transmiten por contacto directo (vía sexual) o mediante vectores, normalmente artrópodos hematófagos.
Vibrios
Muy cortos y curvados, en forma de coma. Ejemplo: Vibrio cholerae.