Dimensiones de la Libertad Humana: Del Arbitrio a la Responsabilidad Moral

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Dimensiones de la Libertad Humana

A) Libertad Fundamental

Es la capacidad de hacer o no hacer una determinada acción o manifestación:

  • Libertad técnica: Libertad de utilizar o no instrumentos para dominar la naturaleza.
  • Libertad laboral: Trabajar o no trabajar para satisfacer de un modo digno las necesidades.
  • Libertad cultural: Aceptar el sistema cultural o no; su aceptación facilita la adaptación al ambiente social, aunque a menudo se hace de un modo consciente e irreflexivo.

B) Libertad de Arbitrio

Es la capacidad de elegir entre varias opciones y decidir; en ella existe una mayor reflexión.

  • Profesional: Libertad de elegir una profesión o un oficio.
  • Económica: Capacidad para disponer del producto de su trabajo.
  • Civil: Capacidad de actuación dentro del margen permitido por las leyes civiles.

Mediante la libertad de arbitrio, el hombre es capaz de orientar su vida hacia un proyecto vital asumido. A menudo creemos elegir libremente, pero actuamos condicionados por modas.

C) Libertad Moral

Es la libertad de elegir la opción mejor entre todas las posibles. Exige plena reflexión y su meta es conseguir el pleno autodominio de los actos humanos.

  • Sentido del trabajo: Capacidad de dar sentido a su propio trabajo y de dirigirlo a un fin libre que supere al egoísta.
  • Ética: Capacidad de orientar la conducta hacia el propio perfeccionamiento humano.
  • Social y política: Capacidad de proponerse, de un modo racional, metas sociales y políticas libres que contribuyan al progreso de la sociedad.

La Libertad y el Hábito

La libertad supone un dominio sobre nosotros mismos, porque nuestros actos dejan una huella que condiciona el ejercicio de los siguientes actos libres. La gran crisis de la cultura actual es olvidar la noción de hábito.

Conforme obramos según la verdad y el bien, nos es más fácil:

  1. Dominar el error.
  2. Seguir obrando así por el hábito que va dejando ese obrar acertado.

Por ello, ese obrar acertado nos hace más libres, más independientes y nos otorga mayor dominio sobre nosotros mismos. La libertad es inseparable del hábito. Podemos decir que tenemos más experiencia de liberación que de libertad; la libertad es más un proceso esencial que un principio esencial.

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