La Dignidad Absoluta de la Persona: Confrontación entre el Personalismo de Mounier y el Absurdo de Camus
Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,62 KB
Emmanuel Mounier: El Personalismo
Una persona es un ser espiritual constituido como tal por una forma de subsistencia y de independencia de su ser. Mantiene esta subsistencia mediante la adhesión a una jerarquía de valores libremente adoptados, asimilados y vividos en un compromiso responsable y en una constante conversión; unificando así toda su actividad en la libertad y desarrollando la singularidad de su vocación, a impulsos creadores.
Persona vs. Individuo
“Persona no es igual que individuo”. La persona es la unidad que hay que alcanzar, a través de un trabajo de interiorización que permite desarrollarse auténticamente. La vocación es la llamada a esa construcción interior que lleva a definirse asimilando y viviendo determinados valores en libertad. Así, la persona se proyecta, se encuentra con otros, activando su creatividad. (El Personalismo no es individualismo).
El Valor Absoluto de la Persona
El valor fundamental del personalismo añade una afirmación de valor: la afirmación del valor absoluto de la persona humana. La persona es un absoluto respecto a cualquier otra realidad material o social, y de cualquier otra persona humana. Jamás puede ser considerada como parte del Estado, familia, grupo, humanidad o ninguna otra persona; nunca es un “medio para nada”, sino que su dignidad debe ser respetada. Y con mayor razón, ninguna colectividad y ningún organismo pueden utilizarla como un medio. Dios mismo ha respetado su vida y le ha hecho libre.
La Civilización Personalista
Una Civilización personalista es una civilización cuyas estructuras y espíritu están orientados a la realización como persona de cada uno de los individuos que la componen. Las colectividades tienen como fin último el poner a cada persona en el estado de poder vivir como persona, es decir, de poder acceder al máximo de iniciativa, responsabilidad y vida espiritual.
Albert Camus: La Filosofía del Absurdo
Al margen de las corrientes filosóficas, Camus elaboró una reflexión sobre la condición humana. Rechazó la fórmula de un acto de fe en Dios, en la historia o en la razón, por lo que se opuso simultáneamente al cristianismo y al marxismo. No dejó de luchar contra todas las ideologías y las abstracciones que alejan al hombre de lo humano. Lo definió como la filosofía del absurdo.
Exploración de la Condición Humana
A través de sus escritos, Camus explora:
- La condición humana de aislamiento dentro de un universo que llega a parecer ajeno.
- El extrañamiento del ser humano hacia sí mismo.
- El problema del mal y la fatalidad de la muerte.
Se considera que su pensamiento representa la desilusión de los intelectuales en la época de la posguerra, al contemplar el absurdo de 56 millones de muertos entre las dos contiendas.
Rebeldía frente al Absurdo
Camus rechaza cualquier solución que suponga trascendencia. Sin embargo, no se resigna ante el absurdo. Considera que los valores morales tienen que hacer frente al absurdo, que hay que luchar contra el mal, y confía en un cambio de la humanidad hacia cuotas más solidarias. Considera necesario rechazar un mundo en el que los inocentes sufran. Frente a la idea religiosa de premios y castigos, considera que la humanidad podría hacer el bien sin la necesidad de esperar un premio o recompensa. Su acción es la rebeldía contra el mal humano y contra un Dios que lo permite.